<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020</id><updated>2012-01-19T11:14:11.182-05:00</updated><category term='Ignacio Ramonet'/><category term='Libros'/><category term='Silvia Cherem'/><category term='Mariano Grondona'/><category term='Norman Mailer'/><category term='César Hildebrant'/><category term='John Le Carré'/><category term='Wayne Madsen'/><category term='Eduardo Febbro'/><category term='Sandeep S. Atwal'/><category term='Carlos Bastidas Padilla'/><category term='Índice'/><category term='The New York Times'/><category term='Derek Walcott'/><category term='Crisis mundial'/><category term='Oscar Raúl Cardoso'/><category term='Michael Moore'/><category term='Jorge Edwards'/><category term='Lytton Strachey'/><category term='Marcos Aguinis'/><category term='Michael T. Klare'/><category term='Revista Proceso'/><category term='Óscar Arias'/><category term='Eduardo Galeano'/><category term='Alexandr Mondragón'/><category term='Mario Vargas Llosa'/><category term='Perón'/><category term='Howard Zinn'/><category term='Martín Sivak'/><category term='Jorge Lanata'/><category term='Martín Caparrós'/><category term='Luis Aguilar'/><category term='José Saramago'/><category term='Warren Buffet'/><category term='Umberto Jara'/><category term='GEAB'/><title type='text'>Historia</title><subtitle type='html'>“A partir de cierto punto no hay retorno posible. Ese es el punto al que hay que llegar”. Kafka </subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>44</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-4575558711795666362</id><published>2011-12-08T09:26:00.001-05:00</published><updated>2011-12-08T09:29:20.259-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='The New York Times'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Warren Buffet'/><title type='text'>Warren Buffet: Billonarios quieren pagar más impuestos</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 7.5pt; mso-line-height-alt: 7.5pt; mso-outline-level: 1; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;"Basta de consentir a los multimillonarios"&lt;/span&gt;&lt;span style="text-transform: uppercase;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12.0pt; margin-bottom: 12.75pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12.0pt; margin-bottom: 12.75pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;Warren E. Buffett*&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12.0pt; margin-bottom: 12.75pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;The New York Times&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12.0pt; margin-bottom: 12.75pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;b style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;Omaha / 14 de agostode 2011&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12.0pt; margin-bottom: 12.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12.0pt; margin-bottom: 12.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Nuestros líderesllamaron a un “sacrificio compartido”. Pero cuando hicieron el pedido, meeximieron. Consulté con mis amigos multimillonarios para saber quéinconvenientes esperaban ellos, pero también habían quedado fuera delllamamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras las clases medias y bajas pelean por nosotros en Afganistán, y cuandoa la mayoría de los estadounidenses le cuesta llegar a fin de mes, nosotros, losmultimillonarios, seguimos disfrutando de extraordinarias deducciones fiscales.Algunos somos gerentes de inversión, y ganamos millones con nuestro trabajo,pero así y todo podemos clasificar nuestros ingresos como “compensaciones”, yobtener un ridículo 15% de tasa impositiva. Otros invierten en futuros sobreíndices bursátiles por diez minutos y obtienen el 60% de su ganancia gravada al15%, como si hubiesen sido inversores a largo plazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los legisladores en Washighton, que se sienten obligados a protegernos, noscolman con estas y otras bendiciones, como si fuéramos búhos manchados ocualquier otra especie en vías de extinción. Indudablemente, es bueno teneramigos en lugares importantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año pasado, mi declaración de impuestos federarles –tanto el impuesto a larenta que pago como los impuestos de nomina pagados por mi y en mi nombre- fuede U$S 6.938.744. Parece mucho dinero. Pero lo que pagué fue solamente el17,4%de mis ingresos sujetos a impuestos, un porcentaje mucho más bajo del que pagó cualquierade las otras veinte personas que trabajan en la oficina. Sus cargas impositivasoscilaron entre el 33% y el 41% siendo de 36% en promedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te dedicas a hacer dinero con dinero, como hacen algunos de mis amigosmultimillonarios, puede que tu porcentaje sea aun más bajo que el mío. Pero siganas dinero con un trabajo, tu porcentaje sea aún más bajo que el mío. Pero siganas dinero con un trabajo, tu porcentaje excederá al mío, probablemente pormucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entender el porqué, hay que examinar las fuentes de los ingresos delgobierno. El año pasado, alrededor del 80% provino de los impuestos sobre larenta y los impuestos por nomina. Los multimillonarios pagan impuestos por susingresos a una tasa del 15% en la mayoría de los casos, pero no pagan prácticamentenada en impuestos por nómina. La situación es otra para la clase media:generalmente, su impuesto a la renta es de entre 15% y 25% y, por si fuerapoco, además deben pagar altos impuestos a la nomina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las décadas de los 80 y 90, las tasas impositivas eran mucho más altas paralos ricos, y mi tasa promedio estaba en la mitad. De acuerdo con una teoría queescucho varias veces, debería haberme puesto furioso y resistido a invertir acausa de las elevadas tasas impositivas sobre ganancias de capital ydividendos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me resistí, tampoco lo hizo el resto. He trabajado con inversores por 60años, y todavía no he visto a nadie –ni siquiera cuando las tasas de gananciasde capital eran de 398,9% en 1966/7- renegar de una inversión razonable por culpade los impuestos a las potenciales ganancias. La gente invierte para ganardinero, y los impuestos potenciales nunca le han impedido hacerlo. A los quesostienen que tasas más altas dañarían la creación de empleos, les diría que secrearon aproximadamente 40 millones de puestos de trabajo entre 1980 y 2000. Yasabemos lo que paso después: menores tasas impositivas y más baja creación deempleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde 1992, la Oficina de Impuestos (I.R.S) ha compilado datos de lasdeclaraciones impositivas de los 400 estadounidenses de mayores ingresos. Enese año, este grupo en conjunto tenía ingresos gravables por 16,9 billones dedólares y pagaba impuestos federales por el 29,2% de esa suma. En 2008, elingreso conjunto de este sector se elevó a $90,9 billones –un asombroso promediode 227,4 millones de dólares-, pero la tasa pagada descendió al 21,5%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los impuestos a los que me refiero son solamente federales, pero puedo asegurarque cualquier impuesto por nómina para aquel grupo sería insignificantecomparado a sus ingresos. De hecho, 88 de los 400 no reportaron salarios en2008, a pesar de que todos ellos reportaron ganancias de capital. Algunos demis amigos podrán rehuirle al trabajo, pero a todos les gusta invertir (puedocomprenderlo perfectamente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco muy bien a multimillonarios y, por lo general, son buenas personas.Aman a su país y le agradecen las oportunidades que les dio. Muchos sonmiembros de la campaña “Giving Pledge” (Promesa de dar), y prometen donar granparte de su dinero para obras filantrópicas. A la mayoría no le molestaríapagar más impuestos, en particular cuando muchos de sus compatriotas seencuentran en situaciones desesperadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En poco tiempo, doce miembros del Congreso van a ocuparse de reacomodar lasfinanzas del país. Recibieron instrucciones para desarrollar un plan queredujera el déficit de 10 años por 1,5 trillones de dólares como mínimo. Sinembargo, es vital que logren más que eso. Los estadounidenses están perdiendola fe en la capacidad del Congreso para lidiar con los problemas fiscales delpaís. Únicamente una acción inmediata, real y sustancial impedirá que esadesconfianza se convierta en desesperación. Y ese sentimiento puede crear unarealidad propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo fundamental de estas doce personas es recortar las promesas futurasque ni siquiera unos Estados Unidos más ricos podrían cumplir. Así, seahorrarían grandes sumas de dinero. Luego, deben dedicarse a la cuestión de losingresos. Yo no modificaría las tasas del 99,7% de los contribuyentes, ycontinuaría con la actual reducción del 2% en la contribución de los empleadosen el impuesto por nomina. Este recorte ayudaría a las clases medias y bajas,que necesitan un respiro, venga de donde venga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a los que ganan más de un millón de dólares –eran alrededor de236.883 hogares en 2009-, les elevaría inmediatamente las tasas de impuestosobre la renta que excediera el millón, incluyendo desde ya, los dividendos ylas ganancias de capital. Y para aquellos que ganan 41 millones o los superan-8274 en 2009-, sugeriría un incremente adicional en la tasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis amigos y yo ya fuimos consentidos por bastante tiempo gracias a un Congresopro-multimillonarios. Llegó el momento de que el gobierno se tome en serio elsacrificio compartido.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;* Warren E.Buffett&amp;nbsp;es presidente y director ejecutivo de Berkshire Hathaway. Figuratercero en el ranking de la revista Forbes de los hombres más ricos del mundo,luego del mexicano Carlos Slim y de Bill Gates.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-4575558711795666362?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/4575558711795666362/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=4575558711795666362&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/4575558711795666362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/4575558711795666362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/12/warren-buffet-billonarios-quieren-pagar.html' title='Warren Buffet: Billonarios quieren pagar más impuestos'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-2631552508388892401</id><published>2011-12-03T12:55:00.001-05:00</published><updated>2011-12-03T12:55:13.506-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luis Aguilar'/><title type='text'>Estadounidenses devorados por el capitalismo</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;El hambre acecha a los suburbios&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;más ricos de Nueva York&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Luis Aguilar&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;Desde Nueva York&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Para quienes en el tiempo de nuestras vidas experimentamos in situ las calamidades económicas que, desde 1980, se impusieron en Latinoamérica en nombre del neoliberalismo y que causaron la destrucción de su emergente clase media, hoy en día, tras vivir por un largo tiempo en los Estados Unidos, no nos resulta difícil entender —con las diferencias del caso, por supuesto— cómo la clase media de la ‘primera potencia global’ está comenzando a vivir el mismo proceso de destrucción, encaminándose a vivir como en un país del Tercer Mundo, incluso en lugares como Long Island, Nueva York, considerado &amp;nbsp;uno de los suburbios más ricos de la nación.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;Antes de ocurrir un tsunami hay signos. Uno de ellos es que el mar empieza a retirarse. En el campo económico también los hay, solo hay que estar alertas para entenderlos. En Long Island, por ejemplo, uno de estos signos es ver cómo los&amp;nbsp; efectos de la crisis económica que vive el 99% está llegando a extremos tan irónicos que muchas familias que, en los años felices, donaban alimentos a las agencias de caridad para ayudar a las familias más pobres, ahora hacen fila en esas entidades para pedir alimentos gratuitos. A la par que los gobiernos locales han visto un aumento dramático en la solicitud de cupones de alimentos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;La situación es tal que, incluso para estas familias que aún poseen una casa, mientras puedan, hoy en día les es difícil romper el ciclo de la pobreza. Los pocos recursos que tienen —más aún si están desempleados o aún sobreviven con un seguro de desempleo, o si son jubilados con un ingreso fijo de su pensión— los utilizan para pagar&amp;nbsp; la hipoteca o el alquiler de una casa, las cuentas para el mantenimiento de la misma, los costos de la gasolina, y llegan a sacrificar los gastos de alimentos con la esperanza de encontrar ayuda en las alacenas de comidas gratuitas para los pobres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Arrahman Buskey, diácono en la Iglesia Bautista de Shiloh, en Rockville Centre, dice que los voluntarios en su iglesia en conjunto con agencias benéficas en la isla, esperaban alimentar a cerca de 200 familias el Día de Acción de Gracias, con cenas en la iglesia y con cestas de alimentos no perecibles. Entre aquellos que recibirán estas canastas hay una madre desempleada, incapacitada y madre de cuatro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;“Ella no puede cocinar, así que le llevarán una comida cocinada para su familia”, dijo Buskey. “Es una familia como tantas otras. Intentamos ayudar a todos aquellos que están en una seria necesidad”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;El hambre en todas partes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;No son historias poco frecuentes. Para las agencias caritativas en Long Island con la tarea de alimentar a los necesitados, la demanda por ayuda a estas familias ha aumentado y las donaciones se han reducido desde que la gran recesión comenzó hace cuatro años. Y esa tendencia solo demuestra que las cosas han empeorado, pues el desempleo y los embargos hipotecarios se mantienen constantes. A la par, la ayuda del gobierno, como el seguro de desempleo, se sigue agotando.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;“Aunque hay muchas familias que viven en uno de los suburbios más ricos del país, el hambre está en todas partes”, dice Randi Shubin Dresner, presidenta y CEO de Long Island Harvest, una agencia no lucrativa con base en Mineola, Nueva York. Su grupo recaba la comida de sobra de más de 800 negocios relacionados con alimentos, para repartirlos a casi 600 comedores populares y despensas de alimentos gratuitos, para ayudar a cerca 300.000 residentes en la isla, es decir alrededor de uno de cada 10 de los 2.8 millones de habitantes de Long Island, que alberga a los condados de Nassau y Suffolk, considerados entre los más ricos del país.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;“Hay más gente que nunca antes la hemos vistos buscando ayuda de alimentos”, dijo ella.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;El sesenta por ciento de las agencias lucrativas locales han visto a más gente buscar sus servicios este año, mientras que el 47 por ciento reportó una disminución en el financiamiento para su causa, según la Encuesta de Agencias No Lucrativas de Long Island 2011, realizada por Cerini &amp;amp; Associates LLP, una firma de contabilidad con base en Bohemia. El estudio, que contó a las organizaciones dedicadas al alivio del hambre, entre otras, descubrió una tendencia de que las agencias no lucrativas que colaboraban con grupos similares están sufriendo de insolvencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;“Las más de 3.000 agencias no lucrativas que llaman a Long Island su hogar… han visto sus cofres reducirse, su capacidad de servir decrecer paulatinamente y sus reputaciones socavadas”, escribió unos de los autores del estudio, quien sugieren que el sector puede haber sido golpeado duramente por la recesión y su recuperación sigue atascada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;Más cupones de alimentos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Entre los factores que han llevado a esta situación a las agencias, el estudio encuentra que la crisis que enfrentan las agencias —y por ende, a quienes sirven— es por los cortes o&amp;nbsp; retrasos en el financiamiento público en medio de un aumento en las regulaciones y el escrutinio burocrático, pues los gobiernos están tratando cada vez con recortes en sus presupuestos. Los llamados "reajustes fiscales", como se les llama en el Tercer Mundo.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;Las agencias del servicio social en los condados de Nassau y de Suffolk también han reportado un notable aumento en la marea del hambre. Los funcionarios de Nassau reportaron un aumento del 115 por ciento mensual en promedio en los casos de cupones de alimentos entre el 2007 y el presente año, de 14.000 a casi 31.000. Y hubo un aumento del 193 por ciento en promedio de las solicitudes para el mismo período —es decir, no todos quienes lo piden los reciben.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Los funcionarios de Suffolk reportaron un aumento del 111 por ciento en los casos mensuales en promedio para los casos de cupones de alimento entre el 2008 y este&amp;nbsp; año, de casi 23.000 a más a de 48.000. El aumento de las solicitudes fue de 88 por ciento mensual en promedio en el mismo período.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;SOBRE TRAMADO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;En el camino Tercermundista&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Las particularidades que nos revelan a un país del Tercer Mundo son: El alto desempleo, la falta de oportunidades económicas, los bajos salarios, la pobreza generalizada, la extrema concentración de la riqueza, la deuda pública insostenible, el control del gobierno por los bancos internacionales y corporaciones multinacionales, débil estado de derecho y las políticas contraproducentes del gobierno —como las privatizaciones de las entidades públicas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;Todas estas características son evidentes en los EE.UU. de hoy en día.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Aunque el desempleo oficial a escala nacional ronda el 9%, la realidad, según estadísticos honestos, es que el desempleo real (que incluye a desempleados que han dejado de buscar empleo y a los que tienen un trabajo a tiempo parcial) es del 22%. Y bajo las actuales condiciones económicas no hay nada que pueda reducir drásticamente el desempleo y, aún si ocurriera, los nuevos empleos continuarían siendo de bajos salarios porque los de altos salarios que antes existían, en el sector de fabricación industrial y de servicios tecnológicos, han sido exportados y no volverán jamás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;La falta de oportunidades ya es real en los Estados Unidos, en particular para la generación de entre 20 y 30 años —y ni que decir para las que les siguen— que ni siquiera con un grado universitario pueden tener las mismas oportunidades económicas que tuvieron sus padres o abuelos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Y se ha llegado a esta situación porque los Estados Unidos ha sido desindustrializado. Solo en la última década EE.UU. ha perdido más de 5 millones de empleos industriales. Y, en este contexto, el país ha dejado de ser una economía industrial para ser una de servicios, una característica típica de un país del Tercer Mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;A muy pocos les cabe duda que hoy en día es la banca internacional y las corporaciones multinacionales quienes controlan al gobierno del país, no solo influyendo con su dinero las campañas políticas y las elecciones, sino también y más importante, colocando a su propia gente en los puestos claves del gobierno. El Tesoro de EE.UU. y la Reserva Federal, por citar solo un par de ejemplos, está manejada por gente de Wall Street.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="float: none;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Y dentro las políticas contraproducentes del gobierno están las privatizaciones del servicio público, bajo la excusa de las crisis presupuestales. El gobierno condado de Nassau, Nueva York, por ejemplo, es un caso típico. Bajo el pretexto de cerrar un brecha fiscal de alrededor de $300 millones, ha iniciado un proceso de privatizar servicios públicos —como el sistema de transporte público y el sistema de tratamiento de aguas servidas— sin el menor escrutinio de los afectados.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: initial; background-origin: initial; color: #2a2a2a; line-height: 18px;"&gt;Como en las privatizaciones del Tercer Mundo, ahora los residentes de uno de los condados más ricos del país quedarán en manos de las mega corporaciones internacionales que, como lo han advertido los expertos, harán dinero a costa de los exprimidos consumidores. Y es que el capitalismo no tiene bandera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-2631552508388892401?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/2631552508388892401/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=2631552508388892401&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/2631552508388892401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/2631552508388892401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/12/estadounidenses-devorados-por-el.html' title='Estadounidenses devorados por el capitalismo'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-6757704841248597021</id><published>2011-11-23T21:46:00.001-05:00</published><updated>2011-11-23T21:57:37.078-05:00</updated><title type='text'>Bolivia: cambas, collas y más</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;strong style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;¿Ciudadanos de mierda?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: white; color: #333333; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 19px; line-height: 22px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;a href="http://www.ivettedurancalderon.com/"&gt;Ivette Durán Calderón&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;La división de los bolivianos se acentúa en época de crisis social. Cambas y collas olvidan que ante todo está la unidad boliviana, estamos hablando de un país que se llama&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Bolivia, no del país de los&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;cambas&lt;/span&gt;&amp;nbsp;o del país de los&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;collas&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #333333;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Para quien no conoce Bolivia y para los que conocen ese país, deben saber y/o recordar que ancestralmente existe una absurda división regionalista entre los pobladores de esos dos sectores geográficos, marcadamente identificados, vale añadir que curiosamente, poco o nunca se nombra el sector del&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Valle, no mencionan a los&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;vallunos&lt;/u&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;, que vienen a ser los habitantes de de los valles bolivianos (Cochabamba, Sucre y Tarija).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;strong style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;Camba&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Este vocablo es usado en&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bolivia" style="color: #0a0a0a; line-height: 1.22em;" title="Bolivia"&gt;Bolivia&lt;/a&gt;&amp;nbsp;para definir, desde época remota, a la población indígena de los llanos del oriente tropical del país (Santa Cruz, Beni y Pando).&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;El escritor boliviano&amp;nbsp;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;Ramón Rocha asegura que esta palabra tiene origen angolés y que “kambá” en guaraní significa “negro o negra”, es decir, una persona de raza negra; asegura también que otra de las acepciones históricas de la palabra “camba” y de su origen africano, la encontró en un libro escrito por el jesuita Pedro Días publicado en 1697, cuyo título es: “Arte da lengua de Angola, ofrecida a Virgen Señora N. do Rosario, Mäy, &amp;amp; Señora dos mesmos Pretos, Pelo P. Pedro Días Da Compañía de Jesú. Lisboa, Na Officina de Miguel Deslandes, Impresor de Sua Magestade, Com todas as licencas necesarias. Anno 1697”.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;En este libro la voz “amigo” es Camba, y el plural, Macamba. Mulungi es “guardador del verbo, de la palabra”, y Mulongui es maestro del verbo, el que enseña a hablar.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Así se dice: “Camba, eme ngandala culunda o milungi ya nzambi, eye cuandala cuilunda, que significa: Amigo, yo guardo los preceptos de Dios, mas tú no quieres guardarlos.” .(La Prensa Supl. Fondo Negro 02/03/2008) (&lt;a href="http://adm4840.softcha.com/kambakua/index.htm" style="color: #0a0a0a; line-height: 1.22em;" target="_blank"&gt;http://adm4840.softcha.com/kambakua/index.htm&lt;/a&gt;)&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;strong style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;Colla&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Es el&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;nombre genérico que se da a los aborígenes de Jujuy de ascendencia quichua, aimará, o de alguna otra parcialidad indígena del Altiplano, en algún tiempo conocida como el&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;“Collao” o&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;“Kollao”.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;También llaman así a los bolivianos pertenecientes a las etnias mencionadas, radicados en las ciudades de La Paz, Oruro, Potosí, Sucre y Tarija. Algunas personas suelen usar el término peyorativamente.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;Existen numerosas versiones sobre el significado exacto de este vocablo.&lt;/span&gt;&lt;strong style="font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Lizondo Borda&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;: dice:&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;“Colla” deriva del quichua “coya” o “p’jolla” que significa indio que habita el desierto o cordillera.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;José Vicente Solá&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;lo escribe&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;“colla”&amp;nbsp;&lt;/em&gt;y lo define como el boliviano o el indígena que vive en Salta. También como oriundo de la Puna.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;J. Monast&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Lo define como otro modo de designar a los habitantes del Altiplano.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;La Real Academia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;define a la palabra como: dícese del habitante de las mesetas andinas.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;El escritor peruano&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Fortunato Ramos, refiere que “&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Colla” es el hombre que vive en el norte peruano, no sólo el hombre que vive en la Quebrada de Humahuaca, sino el que vive en una vasta región del Imperio del Collaje. Sin olvidar que el Collaje está dividido en cuatro partes: Inti-Suyu, Chinchay-Suyu, Cuanti-Suyu y Colla-Suyu. La parte del Colla-Suyu comprende a los collas. Colla es el habitante de esa zona. ¿Y qué es Collaje? Bolivia, Perú y el norte de Argentina.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;“Colla” es un término que significa “señor”, “eminencia”, “excelencia”. Muchos no lo conocen. La cultura colla llega a través de la música, del regionalismo, a través de los cultores como&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Jaime Torres o&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Jaime Dávalos, o el propio&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Fortunato Ríos, autor del conocido poema “No te rías de un colla”.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;Finalmente, destacar que la historia del colla&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Verónico Cruz, inspiró la película&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;La Deuda Interna (1988), dirigida por&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Miguel Pereira y escrita por&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Pereira y&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Eduardo Lleiva Muller (The Internet Movie Database).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Las crónicas peruanas cuentan que antes de la conquista incaica, en la región del Lago Titicaca, vivía un Gran Señor llamado “Capac Colla” o “Qhapaq Qulla” con mucho poder, riquezas y ejércitos aguerridos; residía en Hatuncolla y era líder de una dinastía que opuso resistencia a la conquista de los Incas.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;El vocablo Qhapaq significa “rico” y Qolla significa “medicina”, por ello, la capital denominada Hatuncolla era conocida como “lugar grande en medicina”. Deduciendo que dicho lugar era de tierra fértil para plantas y yerbas medicinales las que florecían en la estación de primavera es decir, en el mes de septiembre, mes en el que los habitantes de la zona visitaban a Qhapaq Qulla para pedirle que los sanara de sus dolencias.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;La referencia histórica más antigua sobre la Dinastía Colla se encuentra en el informe de&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Cieza de León, que describe a Capac Colla o Qhapaq Qulla, como el tirano de Hatuncolla, quien había empezado una campaña de expansión territorial, para agrandar su territorio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;Después de la decadencia de Tiwanaku, surgieron otras sociedades políticamente organizadas como los Lupaqas, Collas, Paqajes, Carangas, Canas, Canchis, Charcas, etc. Por alguna razón, los Incas denominaron Collas a todos los aymaristas, y todo este territorio junto con las tierras más australes pasó a ser el Collasuyo.&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Pedro Cieza de León acentúa estas denominaciones denotando por meseta del Collao a la meseta del Titicaca y, también, denotando por Collas a todos los aymaristas&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;(Cap. XCIX de Crónicas del Perú).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;b style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;strong style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: center;"&gt;&lt;strong style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;No te rías de un colla&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;(Poema de&amp;nbsp;&lt;b style="line-height: 1.22em;"&gt;Fortunato Ramos)&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;No te rías de un colla que bajó del cerro,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus habales yertos;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;no te rías de un colla, si lo ves callado,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;si lo ves zopenco, si lo ves dormido.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;No te rías de un colla, si al cruzar la calle&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;lo ves correteando igual que una llama, igual que un guanaco,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;asustao el runa como asno bien chúcaro,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;poncho con sombrero, debajo del brazo.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;No sobres al colla, si un día de sol&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;lo ves abrigado con ropa de lana, transpirando entero;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;ten presente, amigo, que él vino del cerro, donde hay mucho frío,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;donde el viento helado rajeteó sus manos y partió su callo.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;No te rías de un colla, si lo ves comiendo&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;su mote cocido, su carne de avío,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;allá, en una plaza, sobre una vereda, o cerca del río;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;menos si lo ves coquiando por su Pachamama.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;Él bajó del cerro a vender sus cueros,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;a vender su lana, a comprar azúcar, a llevar su harina;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;y es tan precavido, que trajo su plata,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;y hasta su comida, y no te pide nada.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;No te rías de un colla que está en la frontera&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;pa'l lao de La Quiaca o allá en las alturas del Abra del Zenta;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;ten presente, amigo, que él será el primero en parar las patas&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;cuando alguien se atreva a violar la Patria.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;No te burles de un colla, que si vas pa'l cerro,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;te abrirá las puertas de su triste casa,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;tomarás su chicha, te dará su poncho, y junto a sus guaguas,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;comerás un tulpo y a cambio de nada.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt; text-align: center;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;No te rías de un colla que busca el silencio,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;que en medio de lajas cultiva sus habas&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;y allá, en las alturas, en donde no hay nada,&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;¡así sobrevive con su Pachamama!&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Colla&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;es el habitante del occidente o altiplano boliviano comprendido entre Potosí, La Paz y Oruro.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 7.5pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 7.5pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;De manera generalizada se denomina con este apelativo también a los habitantes de Cochabamba, Tarija y Chuquisaca.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Camba&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;es el habitante de la región oriental de Bolivia, formada por Beni, Pando y Santa Cruz&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Valluno&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/em&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;es el perteneciente al valle, en Bolivia, sector comprendido entre Cochabamba, Tarija y Chuquisaca.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;Con esta introducción, vale la pena reflexionar antes de escribir o leer artículos como&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;“Collas de mierda” escrito por Sandra Russo y “Porteñitos de mierda” escrito por Gabriela Ichaso:&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;“Collas de mierda”&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Los ecos que llegan desde Bolivia: de un racismo inadmisible e implacable.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;b&gt;Por:&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Sandra Russo (Argentina)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;“El excelente documental de Emilio Cartoy Díaz, Bolivia para todos, que emitió Canal 7 y que sigue circulando en debates y encuentros para analizar la crisis que se agudizó radicalmente esta semana, permite tomar nota sensible de lo que las palabras y las fotos no llegan a transmitir. Las notas de la televisión tampoco. Cabe preguntarse ahora que las papas queman y hay muertos, desde dónde se mira la crisis boliviana. Los noticieros hablan del tema de una manera pasteurizada, como si se tratara de “querer” o “no querer” a Evo Morales, presidente legítimo y relegitimado.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Uno de los hallazgos del documental es haber registrado no sólo el aquelarre del racismo más repugnante, sino la manera en que la propia televisión boliviana fue adaptándose para informar sobre la rebelión de los departamentos “blancos”. Un docente que vio el documental me decía el sábado que se había sentido estúpido de pronto, al advertir que había “comprado” la información en sachet que dan los grandes medios: se había hecho la idea de que Santa Cruz, Pando, Beni, Cochabamba, en fin, los lugares desde los que se reclama la autonomía, eran “opositores en bloque”, territorios ficticios en los que el rechazo a Morales brotaba de mayorías con otras ideas e intereses. Y precisamente porque en cada uno de esos departamentos hay miles y miles de partidarios de Evo Morales que están siendo censurados, perseguidos, amenazados y ahora asesinados, como los militantes de Pando, es que la crisis tiene otra cara, una mueca monstruosa que sin embargo no sale por tevé.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;En el trabajo de Cartoy Díaz también se puede ver cómo la pantalla partida de la televisión boliviana comenzó a producir un efecto erosionante del poder presidencial. Normalmente, cuando habla un presidente su investidura reclama la pantalla entera. No fue eso lo que le cedió la televisión, que comenzó a dividir los planos y a incluir ventanas en las que, al mismo tiempo que se veía a Morales, se veía también a los prefectos de Santa Cruz o Cochabamba diciendo lo suyo. La pantalla se desmembró antes que el país. La pantalla fue la primera en bajar la estatura presidencial. Y esa pantalla nos recuerda otras pantallas partidas. Que cada cual recuerde.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;El desprecio sin fondo que los bolivianos blancos sienten por los collas y por las diferentes etnias originarias del país es una herramienta política que tiene como objetivo y presa el capital. En ese sentido, no hay desprecio histórico sin botín en el medio. Los sentimientos colectivos de manipulación, doblegación y exterminio siempre han servido de impulso para que los portadores del odio puedan quedarse con todo. El racismo, en fin, es apenas un instrumento económico. Pero sostenerlo, sentirlo, experimentarlo, demanda una preparación de siglos que permanece intacta. Las que hoy tratan de imponerse en Bolivia son subjetividades melladas en su forma y fondo por una visión del Otro Degradado, expropiado de sus derechos y reivindicaciones. ¿La democracia? Una excusa reemplazable por alguna otra forma de gobierno que deje cada cosa en su lugar.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;“Fuera collas de mierda”, rezaba una pared en Santa Cruz. No era sólo una pared. Eran muchas paredes. Eran gritos también. Mucha gente como la gente gritando “fuera collas de mierda”. Lo que se cocina en Bolivia no es sólo un golpe de Estado en alguna de sus formas posibles. No es sólo un intento desesperado de los dueños del dinero por retener sus privilegios y su statu quo. Es un extracto de infamia, una muestra del veneno histórico inoculado año tras año en un país que hasta hace poco tenía un presidente que no hablaba bien el castellano, y no porque fuera colla.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;La cocina ideológica y emocional de la reacción contra Evo Morales hace pensar en que cada crimen que tuvo o tenga lugar en Bolivia es de lesa humanidad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;”. Artículo de referencia: (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;www.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;pagina12&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;.com.ar/diario/mitologias&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-weight: normal; line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;) 17/09/2008.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial, Verdana, sans-serif; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;strong style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;“Porteñitos de mierda”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;-&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;Los ecos que llegan desde Argentina: de un racismo inadmisible e implacable.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-weight: bold; line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Por:&amp;nbsp;&lt;b style="line-height: 1.22em;"&gt;Gabriela Ichaso&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;b style="font-size: 13px; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;strong style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;“Leo a Sandra Russo periódicamente en Página/12 y la sigo cuando puedo –un feriado que otro- en la Televisión Pública argentina en el horario incómodo para quienes trabajamos a esa hora, de las 16:00 hs. con Boy Olmi. También vi el documental de Emilio Cartoy Díaz, Bolivia para todos, por el mismo medio y que Sandra califica de “excelente”: un audiovisual cargado de los prejuicios instalados en el ojo parcializado de quien viaja a un lugar desconocido a seguir mirando por encima del hombro y la carga oportunista de suposiciones trasnochadas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Soy argentina, de las que salió adolescente del país en 1977. Soy platense, además, como Cristina y como Sábato, de la frontera entre Capital Federal y la Argentina, del lado provinciano para mi dicha. Tengo la piel blanca en invierno y canela en verano, con la sangre vasca de mis abuelos maternos y criolla, cruceña y negra –así cuenta papá- del lado de mis abuelos paternos. Y mirá qué cosa, por ese lado también soy “bolita” cuando vuelvo a mis afectos del sur, parte irrenunciable en los 32 años que llevo en Santa Cruz de la Sierra, donde tengo a mis padres, mis hermanos, mis hijos y, hace un mes, a mi primer nieto.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Esta tierra generosa me dio mucho más que familia, lugar y compromiso, me permite ganarme el fruto del trabajo cada día con el mismo esfuerzo y dignidad que la gran mayoría que vive al día en cualquiera de nuestros países y me permitió ser Concejal y –qué cosa también- Viceministra de Participación Popular hace cuatro años atrás.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;¿Desde dónde se mira la crisis boliviana, Sandra? ¿Desde un documental circunstancial y direccionado? ¿O la miramos desde la historia de sus pueblos y de los de América del Sur, incluyendo las Provincias Unidas del Sur, más tarde el querido pueblo argentino total? ¿Vos sabías que a Santa Cruz la expedición de los de Mendoza, los mismos que de Buenos Aires, arribaron 400 años antes que las políticas públicas de Bolivia dictadas desde una sede de gobierno, la ciudad de La Paz, robada a la capital histórica y emblemática de Sucre, la sede de la Audiencia de Charcas?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;¿Vos sabías que desde hace poco más de 70 años esta aldea de 50.000 habitantes se convirtió en una ciudad, Santa Cruz de la Sierra, con 1.600.000 vecinos con la esperanza de una vida mejor, hartos del altiplano rentista, esclavista y extractivo de los collas de mierda de la plata, del estaño y de la mentira nacional?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Los perseguidos en este cuento de la humanidad de nunca acabar son los mismos allá y acá: los que el sistema no reconoce, no les da chance ni oportunidad, les niega la ciudadanía plena, les impone una cultura distinta a la de sus raíces.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Hasta hace poco era pasando la autopista, ahora es al lado de Retiro, en Flores, en las inmediaciones del Riachuelo, a lo largo de la ruta a Hudson, en la circunvalación de La Plata, qué te puedo decir, qué lugares más. Negro, negro cabeza, grasa, groncho, bolita… Cuántos son los calificativos despreciativos con los que los de la Capital Federal llaman a inmigrantes que otrora, en la época de nuestros abuelos eran la gran fuerza de trabajo y de país que hicieron el sur.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Nuestros países en toda América se desmembraron antes que la pantalla, Sandra, por no ir más lejos. Y lo que hace el rating de lo audiovisual es la maximización de lo que hacemos los equivocadamente superados. No es la pantalla la primera en bajar la estatura presidencial. Mirá el caso de la Cris, o antes.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Acá no hay bolivianos blancos, como tampoco los hay en Buenos Aires, sabés? Lo menos, criollos de piel oscura de sol a sol. Esos que vos definís y con tu voz, que respeto y discrepo, calificás como los blancos de Santa Cruz no somos los que votamos dos veces en elecciones democráticas y ganamos con más de dos tercios para que el sistema unitario que Argentina lucha por sacar de la letra muerta constitucional para que sea una realidad de coparticipación verdadera federal, buscamos autonomía departamental.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Yo te voy a decir, como decía Fontanarrosa, lo que es ser un mierda. Y también un colla de mierda. Y un camba de mierda. Y un mierda. Porque en el octubre negro que sufrimos el 2003, eran empleados públicos y privados –blancos, decís vos- los que salían a las calles y les cortaban la corbata en la ciudad deLa Paz. Porque a Bolivia la exprimieron en sus minas durante siglos, collas de cuello blanco, por decirlo así. Porque los collas de mierda, los cambas de mierda, los mierdas, no tienen nada que ver con el color de la piel o su situación económica, sino en la actitud que tienen respecto a la sociedad, a sus pares ciudadanos, a la historia de nuestros países.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Lo que dicen las paredes, que me encanta lo que dicen las paredes, en muchas ocasiones es sabio y en muchas más es protesta. Lo ves en las paredes de Buenos Aires y también acá, en Santa Cruz de la Sierra. Mi casa es tu casa cuando quieras venir a conocernos.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Yo no lo quiero decir, lo escucho pasando los límites de la racionalidad y de las huertas y granjas, de los talleres textiles, de las reuniones de las empleadas domésticas, de los jardineros, albañiles y obreros, que residen en Capital Federal porque su lugar no les dio las oportunidades que esperan encontrar allá. Son muchos, son collas, son cambas, son costeños, son serranos, son cordobeses, son jujeños: porteños de mierda. Que tanto daño le hacen a la imagen de la República Argentina en el mundo, que el humor negro los pone como parangón de la egolatría y la desubicación, que con su arrogancia y santería impiden que el gaucho –no aquel monumental e incólume de poncho, bombachas y boledadoras- sea más que lugares sureños de la América para visitar por turismo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;em style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;¿Son gallegos o gallegos de mierda, todos los españoles? ¿Son porteños o porteños de mierda, todos los argentinos? ¿Somos cambas o collas de mierda, todos los que vivimos en Santa Cruz?- Porteñitos de mierda, ignorantes y sobradores, a los que les toca, diría yo”.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Artículo de referencia: (&lt;a href="http://www.diariocritico.com/bolivia/2008)19-09-2008" style="color: #0a0a0a; line-height: 1.22em;"&gt;http://www.diariocritico.com/bolivia/2008)19-09-2008&lt;/a&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Para terminar, adjunto un test divertido e interesante enviado por un dilecto colaborador de este Blog, la autoría es de Dross.&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 14.65pt; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 2.4pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 2.4pt;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;u style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;¿Vives en un país de mierda?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Trebuchet MS', sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;Toma el test y compruébalo&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-size: 13px; line-height: normal; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;Por:&amp;nbsp;&lt;b style="line-height: 1.22em;"&gt;Dross&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: normal; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: normal; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;No voy a decir nombres, no voy a mencionar lugares, ni tampoco tengo la intención de dar indirectas (las indirectas me parecen de mal gusto). Esto es simplemente algo entre tú y tu conciencia:&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: normal; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt; margin-top: 10px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;¿Te subiste a un taxi y el taxista te dijo que se graduó de ingeniero, biólogo, arquitecto, etc, pero que tiene que trabajar de taxista?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;div style="font-size: 13px; line-height: 1.22em; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Tienes algún amigo cuyo padre sea cirujano plástico, o se graduó de una de esas "mega carreras" de 7 años, pero vive en una casa que no ha logrado pagar aún, después de muchos años?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Todavía no has cumplido 30 años de edad y recuerdas no una, sino dos o hasta tres crisis que haya atravesado tu país en un lapso que en otros lugares se da, por ejemplo, una vez cada 30-40 años?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Tienes un amigo que se haya graduado de una de esas carreras mal llamadas "exóticas" (como biología marina, letras, filosofía, antropología, etc.), y no consigue trabajo y/o se tuvo que marchar a un país más desarrollado para conseguirlo?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿El presidente de tu país regala comida para que vayan a sus discursos?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Tu país sufre "traumas" de hace muchos años de los que hoy mucha gente que comete actos vandálicos saca ventaja?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿El presidente de tu país es demagogo?&amp;nbsp;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;(populismo, demonización de mengano o fulano (o muchos menganos y muchos fulanos), promesas vagas [la “felicidad del pueblo”, “el cambio”, la apropiación/cita/descontextualización de personajes que ya están muertos y eran de otras épocas, etc])&lt;/span&gt;?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿En el gobierno de tu país trabaja (o está asociada) una persona que debería estar en la cárcel?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿La oposición del gobierno de tu país hace política creando obstrucción, en lugar de oponerse ofreciendo soluciones alternativas?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿La oposición del gobierno de tu país promete hecatombes bíblicas como fulanito haga ésto o menganito haga lo otro?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Más de un tercio de los integrantes que conforman al gobierno de tu país conocía al presidente antes de que éste fuera presidente? (Viejos compañeros de la escuela, compañeros de negocios, amigotes, familiares, etc.)?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Te fue imposible sacar ventaja de los "turnos por Internet" para tramitar un documento de identidad, un pasaporte (etc.) porque la página, (anunciada con bombos y platillos por el gobierno en radio y televisión), está hospedada en un server de sólo 10 gigas de transferencia al mes? (hostings de 7 dólares).&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Un gran artista plástico o musical de cierta época fue, alguna vez, la imagen de tu país, mientras que hoy día en cambio es la de un atorrante que aparece a cada rato por la televisión?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Cada vez que sales de casa te encuentres con una persona mal educada? (OJO, no confundas "frialdad" con mala educación).&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿3 megas de Internet te parecen muchísimo?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿El servicio de 3 megas de Internet junto con la 'novedad' de televisión satelital te cuesta casi 100 dólares al mes?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Los secuestros son el “pan nuestro de cada día” en tu país?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿En tu país, el hampa es tan, pero tan poderosa, que ha conseguido secuestrar a personajes públicos? (Políticos, periodistas, etc).&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿En tu país la justicia todavía no contempla leyes para los crímenes cibernéticos?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿En tu país la gente se enoja si les llamas la atención por haber hecho algo malo?&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&amp;nbsp;(Ej, pasarse una luz roja).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;Cada vez que filman una “sesión extraordinaria” en el Congreso de tu nación (durante ese momento en que la cámara de TV empieza a pasear por los asientos de los diputados y/o magistrados), ¿se ven a muchos de ellos hablando por celular, revisando el iPhone o conversando mientras alguien está hablando en el podio principal?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Puedes conseguir kioscos o tarantines callejeros vendiendo películas piratas en mala calidad?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;¿Con frecuencia pasa gente hablando en voz alta frente a la calle de tu casa a las 2 de la mañana? ¿O a veces se detiene un vehículo con volumen a todo dar?&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;En tu país, ¿las crisis políticas, los escándalos, los gritos, tienen a toda la población con los pelos de punta? ¿Por lo general viven siempre así?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="line-height: 1.22em;" /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-size: 13px; font-weight: bold; line-height: normal; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 1.22em;"&gt;&lt;o:p style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 10px; margin-top: 10px; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="line-height: 1.22em;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 1.22em;"&gt;Por favor, no te ofendas (ni te hagas el ofendido). Si te parece que hay demasiadas partes que aluden a tu país, no es porque yo esté haciéndolo adrede (porque muchos lectores de varios países se van a sentir identificados no con uno, sino todos los ítems); por eso, no es que esté insultando a "tu país", es simplemente que vives en un país de mierda.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 10px; margin-top: 10px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 19px; font-weight: 800; line-height: 22px;"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-6757704841248597021?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/6757704841248597021/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=6757704841248597021&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/6757704841248597021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/6757704841248597021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/11/bolivia-cambas-collas-y-mas.html' title='Bolivia: cambas, collas y más'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-2815449777809579056</id><published>2011-11-02T12:16:00.000-05:00</published><updated>2011-11-02T12:16:31.219-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crisis mundial'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='GEAB'/><title type='text'>La crisis viene a galope</title><content type='html'>&lt;div id="__ss_9995026" style="width: 477px;"&gt;&lt;strong style="display: block; margin: 12px 0 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Una mirada a un mundo al borde del colapso&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong style="display: block; margin: 12px 0 4px;"&gt;&lt;a href="http://www.slideshare.net/wbuleje/geab-n58-primer-semestre-2012-se-diezman-los-bancos" target="_blank" title="Geab N°58 Primer semestre 2012 se diezman los bancos"&gt;Geab N°58 Primer semestre 2012 se diezman los bancos&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; &lt;iframe frameborder="0" height="510" marginheight="0" marginwidth="0" scrolling="no" src="http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/9995026" width="477"&gt;&lt;/iframe&gt; &lt;br /&gt;&lt;div style="padding: 5px 0 12px;"&gt;View more &lt;a href="http://www.slideshare.net/" target="_blank"&gt;documents&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://www.slideshare.net/wbuleje" target="_blank"&gt;Wilder Buleje&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-2815449777809579056?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/2815449777809579056/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=2815449777809579056&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/2815449777809579056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/2815449777809579056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/11/la-crisis-viene-galope.html' title='La crisis viene a galope'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-7800286663771817286</id><published>2011-10-13T11:56:00.001-05:00</published><updated>2011-10-13T11:56:48.962-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luis Aguilar'/><title type='text'>Luis Aguilar: Poder y más poder</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo005"&gt;&lt;span style="font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;"Vuestra civilización es vuestra enfermedad; mi barbarie es mi restablecimiento".&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Gauguin a Strindberg&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;El petróleo y la hegemonía del dólar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Aguilar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Lo que en verdad se trata de dirimir, en la confrontación entre Estados Unidos e Irán, es la supremacía del dólar cómo la moneda exclusiva para compra y venta del petróleo; y la libre capacidad del gobierno estadounidense de imprimir dólares sin control alguno&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los reyes y los Césares fueron unos de los primeros en descubrir como "inflar" su moneda: reduciendo la cantidad de oro en las monedas que acuñaban —de esta manera tenían más oro y podían fabricar más monedas para adquirir más bienes—. Pero tarde o temprano la gente siempre se daba cuenta, y la avaricia por tener más monedas crecía. Esto obligaba a los gobernantes a buscar más oro, conquistando otros lugares y robando el metal precioso. Los sudamericanos sabemos muy bien esa historia, ocurrida durante el saqueo del oro y la plata durante la conquista del Imperio Español durante casi tres siglos. Esta acumulación del oro permitía que, dentro de los imperios, mucha gente viviera con mucho más de lo que producía, y era evidente que conquistar y robar era más fácil que producir. Además, las conquistas le permitían a los imperios tener esclavos (mano de obra sin tener que pagar un salario), e imponer impuestos a la gente que vivía en sus territorios conquistados —una de las causas de la rebelión de los terratenientes y colonos en Norteamérica contra el Imperio Británico—. Sin embargo, el método de conquistar y robar para vivir bien sin tener mucho que producir, hacía que la gente en los imperios vivieran una vida muy fácil y, poco a poco, se convertían en generaciones poco productivas. Entonces, cuando las riquezas se agotaban en los territorios conquistados y los costos de las guerras imperiales drenaban los cofres de las monarquías, el fin del imperio estaba en el horizonte. Sin embargo, en aquellos días, quienes podían retener los cofres de oro, podían vivir bien y hacer la transición hacia el próximo imperio. Eso era cuando el oro era usado como un respaldo monetario y era bueno cuando los gobernantes protegían el comercio honesto, lo que implicaba un crecimiento de la riqueza real. Hoy eso ya es historia porque el metal precioso ha dejado de ser, hace mucho tiempo, la reserva del papel moneda que usted lleva en su bolsillo. Hoy en día, el respaldo a esa moneda que llamamos dólar es el petróleo. El sistema, sin embargo, sigue adoleciendo de los mismos defectos e irónicamente está haciendo tambalear al imperio dominante. La mayoría de la clase gobernante y los grandes medios de comunicación prefieren no decirlo, pero otros dentro de la propia elite están seriamente preocupados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El origen del "petrodólar"&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los miembros de la elite que ha decidido hablar sin temor es el congresista Dr. Ron Paul, un Republicano de Texas y el único economista de la escuela austriaca del libre mercado en el Congreso de EE.UU. Ante el pleno de la Cámara, el pasado miércoles 15 de febrero del 2006, él ofreció un discurso titulado El Fin de la hegemonía del dólar. En su alocución (1), Paul explica cómo el acuerdo de Bretton Woods (en 1944, tras el fin de la II Guerra Mundial) estableció al dólar como la moneda mundial de reserva, al mismo tiempo que se transfería grandes cantidades de la reserva de oro de EE.UU. al exterior, lo que dio como resultado que el gobierno de Richard Nixon incumpliera con la entrega de las reservas en 1971, acabando por siempre la promesa de pagar en oro a los portadores de dólares estadounidenses que lo solicitaban. En este punto, el Dr. Paul explica: "Percatándose de que el mundo se embarcaba en algo nuevo y abrumador (a principios de los 70'), la elite que manejaba el dinero, con el especial y fuerte apoyo de las autoridades de Estados Unidos, hizo un trato con la OPEC para valorar el petróleo en dólares de Estados Unidos exclusivamente, para todas las transacciones mundiales. Esto le dio al dólar un lugar especial entre las monedas circulantes del mundo y, en esencia, el dólar era "respaldado" con el petróleo. A cambio, EE.UU. prometió proteger a las diversas monarquías ricas en petróleo en el Golfo Pérsico, contra la amenaza de una invasión o insurrecciones internas. Este acuerdo ayudó a encender el movimiento islámico radical, que resintieron nuestra influencia en la región. El acuerdo le dio al dólar una fuerza artificial, con beneficios financieros tremendos para los Estados Unidos. Nos permitió exportar nuestra inflación monetaria comprando petróleo y otros bienes a precios rebajados, en tanto la influencia del dólar florecía". "Este sistema, posterior al acuerdo Bretton Woods, fue mucho más frágil que el sistema que existió entre 1945 y 1971. Aunque el acuerdo dólar/petróleo fue de ayuda, no era estable como lo fue el estándar del pseudo-oro bajo Bretton Woods. Ciertamente fue menos estable que el estándar del oro real a finales del Siglo 19". En este contexto, ha sido evidente que, en las últimas cinco décadas, la mayor preocupación de la elite petrolera al interior de Estados Unidos fue, y es, el control de los recursos petrolíferos. En este sentido, el Dr. Paul indica: "Hemos esparcido nuestras tropas a través de 130 naciones en el mundo. Nuestro gran esfuerzo de propagar nuestro poder en el Oriente Medio, rico en petróleo, no es una coincidencia. Pero a diferencia de los tiempos pasados, no asumimos una propiedad directa de los recursos naturales —ahora sólo insistimos que podemos comprar lo que queremos y pagar por eso con nuestro papel moneda. Cualquier país que ponga en duda nuestra autoridad —en tal sentido— corre un gran riesgo". Un nuevo reto a esta autoridad, sin embargo, ha vuelto a aparecer en el panorama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El reto de Irán&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cual es la base de la enemistad de Estados Unidos contra Irak, Irán y Siria? ¿Es porque ellos podrían darle Armas de Destrucción Masiva a los terroristas, porque son enemigos del estado de Israel, o porque viven sobre "nuestro petróleo"? o ¿son simplemente sujetos de un proyecto de ingeniería social norteamericano para "liberar al mundo"? Diversos analistas han concluido que el verdadero crimen de Saddam Hussein fue convertir sus ventas de petróleo en Euros, en el otoño del año 2000, diciendo que con su cambio retaría la preeminencia del dólar estadounidense en el mundo. Hoy en día, al parecer, los iraníes intentan hacer el mismo reto. Desde hace varias semanas —en particular, desde la aparición de dos reportes de un grupo de académicos europeos (LEAP/E2020) advirtiendo el inicio de una crisis política y económica global a fines de marzo— hay un intenso debate sobre los planes de Irán para abrir su propia bolsa mercantil de petróleo —el tercero en el mundo después de los de Londres y Nueva York. Y lo que quizá no es coincidencia, se habla también de un inminente ataque militar estadounidense o israelí contra Irán —al margen de los embates diplomáticos encabezados por las Naciones Unidas, a instancias de Washington, sobre el programa nuclear iraní. Que Irán abra una nueva Bolsa de Petróleo no sería mayor inconveniente para los Estados Unidos sí las transacciones del oro negro se continuaran haciendo en dólares. Irán, sin embargo, tiene programado intercambiar sus petrodólares en una bolsa mercantil basada en Euros. El efecto sobre el valor del dólar será significativo, si no, a largo plazo, desastroso. Podría causar que diferentes gobiernos del mundo remuevan una cierta cantidad de sus activos en dólares con el fin de poder ahorrar en Euros, en los casos de grandes transacciones, y esto podría amenazar la hegemonía del dólar estadounidense —el cual, claro está, es simplemente una simple hoja de papel respaldada por una política de poder desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Si el mundo abandonara el dólar estadounidense como la moneda circulante de la reserva, todos esos dólares regresarían flotando a su país de origen, causando una masiva inflación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La "manzana podrida"&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los expertos hay una desacuerdo en lo que se refiere a que si los movimientos financieros de Irán serán lo suficiente fuertes como para desestabilizar la supremacía del dólar. Por ejemplo, un regular colaborador de Antiwar.com (AWC) y subsecretario del Ministerio de Hacienda bajo la presidencia de Ronald Reagan, Paul Craig Roberts, le escribió al director de AWC, Eric Garris, que eso era improbable.&lt;br /&gt;Sin embargo hizo notar que: "Los Estados Unidos está abusando de la función del dólar como una moneda de reserva. Cuando una (moneda) alternativa aparezca, es posible que el dólar pierda su función de moneda circulante de reserva. Irán, sin embargo, no puede causar esa transición".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá entonces, la pregunta real no es si Irán puede causar la transición, sino sí los políticos estadounidenses dejarán que uno de los principales países productores de petróleo establezca un "mal ejemplo" ante los demás, y que la "manzana podrida" infecte a las otras que están en el mismo canasto.&lt;br /&gt;E Irán al menos ya infectó a una manzana. El gobierno de Siria ya anunció que, desde el lunes 20 de marzo, empezará a usar Euros para todas sus transacciones internacionales —el mismo día que está supuesto a comenzar la bolsa de petróleo iraní. La opción para evitar que más manzanas se infecten, como el caso de Irak y decenas de otros ejemplos más a lo largo de los últimos 50 años, es el uso de la fuerza bruta.&lt;br /&gt;En este sentido, nos gustaría agregar otro reciente ejemplo, además de Irak. Después de describir el posible rol que desempeñó el cambio de Saddam por el Euro a finales del 2000, en la decisión de "cambiar el régimen", en su discurso ante el Congreso, el Dr. Paul nos recuerda: "En el 2001, el embajador de Venezuela en Rusia habló de que el gobierno de su país se cambiaría al Euro para todas sus ventas de petróleo. Al año siguiente hubo un breve golpe de estado contra (Hugo) Chávez, supuestamente con la asistencia de la CIA. Después que los intentos de darle un empujón al Euro para reemplazar al dólar como una moneda de reserva mundial, tuvieron una enconada resistencia, la caída vertiginosa del dólar frente al Euro (casi 1.30 por 1 dólar en su mejor momento) se revertió. Estos acontecimientos pueden haber jugado un rol significativo en mantener la dominación del dólar". "Y fue muy claro que el gobierno de Estados Unidos tuvo simpatías con quienes tramaron el derrocamiento de Chávez, y se avergonzaron por su fracaso. El hecho de que Chávez fue democráticamente elegido tuvo poca influencia en la decisión de elegir el lado que apoyamos", dijo Paul. De modo que el verdadero "terror" en la "guerra contra el terror" del gobierno de Bush, es el fin del petróleo barato y de la hegemonía del dólar como moneda de reserva del petróleo. Es por eso que los petroleros en los altos puestos del gobierno de Bush necesitan que los norteamericanos respalden sus aventuras imperiales. Es por eso que Bush nunca dejará Irak y tiene el propósito de convertirlo en su base de operaciones para controlar las reservas de petróleo en el Medio Este y Asia Central, y así poder seguir teniendo el medio por el cual respaldar el valor ficticio del dólar —e imprimirlo sin control— razón por la cual, según los expertos, la Reserva Federal dejará de publicar desde el 23 de marzo el indicador M3, que dice cuantos dólares están circulando en el mundo. En la visión del gobierno de Bush es la mejor estrategia para contener el ascenso político y económico de China e India, en un intento de asegurar un "Nuevo Siglo Americano" de ganancias y privilegios sin retos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Guerra con plata ajena&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdadero problema, sin embargo, es que como lo escribe Craig Roberts, "hoy en día, nuestra capacidad de hacer la guerra depende de que el resto de mundo nos lo financie". De acuerdo al Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, la aventura militar en Irak ya le ha costado a los Estados Unidos $2 trillones de dólares, mientras que la deuda del país ha alcanzado la colosal cifra de $8 trillones (miles de miles de millones), y el déficit comercial asciende a más de 600 billones de dólares. Y el asunto de financiar la guerra con préstamos es tan serio que, como lo notó recientemente Warren Buffet, el segundo hombre más rico del mundo, "el resto del mundo posee $3 trillones más de lo que nosotros les debemos. En mi opinión, esto creará una conmoción política muy pronto". [Y este hombre quizá teme algo muy serio, pues según la revista Forbes, el propio Warren Buffet "ha invertido en el último año cerca de $21 billones de dólares de su fortuna en otras divisas, apostando de esa forma en otras monedas" (ver Forbes 10-03-2006 www.forbes.com). O Warren, está bien informado, o no sabe nada de negocios.] Sin embargo, a pesar del peligro financiero, "el Congreso ha comprado otra vez la propaganda de guerra", esta vez contra Irán, "tal como hizo en contra de Irak. Las discusiones de ahora son cómo atacar Irán económicamente, y militarmente si es necesario. Todas estas discusiones están basadas en las mismas razones falsas que se dieron para la aciaga y costosa ocupación de Irak", dijo el Dr. Paul en su discurso. Y el común de los norteamericanos, al parecer, también se ha creído la propaganda oficial. Ocho de cada diez de ellos, según la agencia UPI, creen que Irán es una amenaza nuclear para los Estados Unidos. Aparentemente, la única cosa que estorba para lanzar una guerra con Irán está en el hecho de que, de acuerdo a los análisis y advertencias dadas, sería destructiva no solo para la economía de EE.UU. sino también para el resto del mundo. Esto trae a colación la pregunta obligada: ¿Cual será la respuesta del Partido de la Guerra? Quizás el ajedrez nos de una pista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El "Gambito Khuzestan"&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para detener la bolsa de Irán, Bush no necesita invadir todo Irán con su poderío militar, le basta con ocupar solo una parte del territorio iraní. Bajo el pretexto de desarmar el programa nuclear de Irán, EE.UU. bombardeará las principales instalaciones militares y los almacenes de armas, asegurará el control del Estrecho de Ormuz (desde donde sale el petróleo para Europa y Asia), y cortará el abastecimiento de petróleo al ejército iraní ocupando la provincia de Khuzestan, un territorio que limita con Irak y que contiene el 90% de la prodigiosa riqueza petrolera iraní.&lt;br /&gt;En octubre de 1999, Irán anunció que había hecho uno de los más grandes descubrimientos en 30 años, un gigante campo petrolífero en Azadegan, localizado al suroeste de la provincia de Khuzestan, a algunas millas del límite con Irak, conteniendo reservas probadas de petróleo de 26 billones de barriles. De acuerdo a Oil and Gas Journal (1/1/04), a principios del 2004 Irán tenía una reserva probada de 125.8 billones de barriles, alrededor del 10% de las reservas mundiales, 90 billones de barriles más de los que tenía en el 2003. Pero en Julio del mismo año, el ministro iraní de petróleo estableció que las reservas probadas de su país se habían incrementado nuevamente, esta vez a 132 billones de barriles, tras nuevos descubrimientos en los campos de Kushk y Hosseineih, en la provincia de Khuzestan. Un tesoro petrolero codiciado por cualquier país. Si este plan militar —descrito en www.globalsecurity.org— logra llevarse a cabo, Estados Unidos tendría el control masivo de los campos de petróleo en Irak e Irán, y forzaría a países dependientes del petróleo, como la China, Japón e India, a continuar comprando petróleo en dólares, asegurando que el sistema de cambiar dólares sin valor por bienes y mercancía valorables, además de trabajo y recursos, continúe. La gran pregunta es si el mundo le seguirá prestando dinero al gobierno de Estados Unidos, para seguir haciendo un planeta más inestable a causa de las guerras por los recursos naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(1) www.antiwar.com/blog/comments.php?id=P2651_0_1_0&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.hechos.blogspot.com/#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://unavozunavez.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Regresar a la página principal&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-7800286663771817286?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/7800286663771817286/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=7800286663771817286&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/7800286663771817286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/7800286663771817286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/luis-aguilar-poder-y-mas-poder.html' title='Luis Aguilar: Poder y más poder'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-4279396457919117970</id><published>2011-10-13T11:55:00.002-05:00</published><updated>2011-10-13T11:55:43.535-05:00</updated><title type='text'>Noam Chomsky</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo002"&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;&lt;strong&gt;"1492: La primera invasión de los globalizadores"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;Entrevista a Noam Chomsky realizada por Heinz Dieterich&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las celebraciones oficiales del descubrimiento de América, hablan del encuentro de dos mundos, ¿es ésta una manera correcta de referirse a la efeméride?&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sin duda hubo un encuentro de dos mundos; pero la frase descubrimiento de América es obviamente errónea. Lo que descubrieron fue una América descubierta miles de años antes por sus habitantes. Se trató, entonces, de la invasión de América; la invasión de una cultura muy ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Y cuando los pueblos indígenas hablan de la conquista o de la invasión, están en lo correcto?&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Éste sería obviamente el caso. Se puede descubrir un área inhabitada mas no un lugar donde ya viven personas. Si yo hago un viaje a México no puedo escribir un artículo que se llame El descubrimiento de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El 12 de octubre de 1492, ¿es una fecha que debería o podría celebrarse, como dicen algunos?&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Creo que se le debería prestar atención; se trata de una fecha extremadamente importante en la historia moderna. Hay pocos sucesos en la historia moderna que hayan tenido tan formidables implicaciones; tan sólo en términos estadísticos, que no suelen decir mucho acerca de la realidad, un siglo y medio después de la conquista habían desaparecido casi cien millones de seres humanos.&lt;br /&gt;Esto es desproporcionado. Es difícil pensar en acontecimientos comparables en la historia de la humanidad. Por supuesto, los efectos de la conquista cambiaron de una manera realmente dramática el hemisferio occidental y, en consecuencia, a la civilización occidental. De ahí que, sin lugar a dudas, sea un punto de viraje muy importante en la historia mundial. Sin embargo, celebrar es una palabra extraña; yo no creo que celebremos la toma del poder por Hitler, por ejemplo, si bien y con toda seguridad le prestamos atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cuando Colón llegó al hemisferio occidental, llamó a los habitantes indios, porque pensó que estaba en las Indias. A quinientos años de haberse aclarado ese error geográfico se sigue llamando indios a estas personas, ¿por qué?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Esto refleja el desprecio general por los pueblos indígenas: si realmente no tenían ningún derecho de estar donde se encontraban, tampoco tendría mayor importancia cómo se les llamase. Los conquistadores podrían haber llamado a los animales que encontraron aquí con nombres igualmente erróneos y a nadie le hubiera molestado demasiado.&lt;br /&gt;La situación fue diferente en las distintas partes del hemisferio; pero, por ejemplo, en las partes donde se asentaron los colonos ingleses o que hoy son de habla inglesa, se impuso de hecho la ley no escrita vigente en Inglaterra, según la cual los habitantes de estas tierras no tenían derecho a ellas porque se trataba de cazadores-recolectores y no de pueblos sedentarios. Esto era completamente falso. Y así hubo muchas falsificaciones de los hechos para que éstos fueran compatibles con la ley.&lt;br /&gt;Hasta los años setenta, por ejemplo, distinguidos antropólogos nos informaban de que debíamos rechazar la información arqueológica y documental que demostraba muy claramente que se trataba de pueblos sedentarios y, dentro de los estándares de aquéllos, de civilizaciones relativamente avanzadas. Por el contrario, debíamos pretender que eran cazadores-recolectores y que, por ende, se trataba de muy pocas personas: quizá un millón al norte del Río Grande, en lugar de los diez millones o más, que eran en realidad.&lt;br /&gt;Y si nos preguntamos por qué durante siglos se hicieron estas falsificaciones, la respuesta es, básicamente, que se trataba de asentar el principio de que la gente que vivía aquí no tenía ningún derecho sobre la tierra, dado que simplemente la atravesaba cazando, etcétera, y que, por ello, no había ningún problema moral o legal en quitarles su tierra y usarla para los europeos. Yo creo que éstos son los fenómenos de trasfondo que resultan de la naturaleza de lo que estaba ocurriendo. En cuanto a los pueblos involucrados: si no tenían derecho a la tierra, no importaba quiénes eran, si venían de la India o de algún otro lugar.&lt;br /&gt;Como resultado de los acontecimientos de los años 1960's, ha habido una especie de cambio cultural real en los últimos veinte años. Mucho de lo que sucedió en los sesenta fue extremadamente sano y significativo; como parte de esto se hizo posible, por primera vez, enfrentarse a la pregunta acerca de lo que había pasado y de lo que se le había hecho a la población indígena, a la población de americanos nativos. Esto produjo alguna concientización del significado racista de nuestra disposición para continuar con el uso de términos tales como 'indios', como si no tuviera ninguna importancia quiénes fueran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Cuál sería la actitud correcta de la gente y de los movimientos de solidaridad frente a los cinco siglos de 1492?&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sobre todo, enfrentarse honestamente a los hechos y tener una clara conciencia de ellos; emplear la ocasión para que se conozcan los hechos sobre la invasión europea en el hemisferio occidental; las consecuencias de lo que ocurrió; las circunstancias de los pueblos indígenas; la forma en que han sido tratados desde entonces, todas esas matanzas y la opresión de los pueblos indígenas que comenzaron en 1492 y siguen hoy en día.&lt;br /&gt;Lo único que hay que hacer es ver lo que sucede en Guatemala o en las reservaciones del oeste de Estados Unidos o de uno a otro extremo del hemisferio, para darse cuenta de que la persecución y la represión continúan debajo de nuestras narices, frecuentemente en una forma brutal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A partir de 1492, los pueblos latinoamericanos fueron integrados de manera dependiente al sistema mundial occidental; desde entonces, ¿han logrado recuperar su autonomía?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No. La relación entre los invasores y la población indígena fue diferente en las diversas partes de América. En ciertas áreas la población indígena fue integrada de alguna manera y en otras fue simplemente eliminada o desplazada y puesta en reservaciones. Entonces, las relaciones varían, pero el resultado final de todo esto es que la mayor parte del hemisferio se encuentra todavía subyugada. Por razones que tienen que ver con la historia mundial, las zonas de habla inglesa se volvieron potencias mundialmente dominantes, particularmente Estados Unidos, que es la primera potencia realmente global en la historia, y a la América Latina se la ha subordinado al poder imperial occidental y a su violencia. Y esto continúa: en la crisis del endeudamiento externo; en las amenazas de intervención; en las formas altamente distorsionadas de desarrollo; en el retraso social, frecuentemente extremo, de muchas áreas que tienen una gran riqueza cultural. Todos éstos son fenómenos que se han desarrollado en el transcurso de las interacciones de la historia mundial y han llevado, por varias razones, a una situación altamente dependiente y subordinada de opresión, a la mayor parte del continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Quiere esto decir que el 12 de Octubre tiene un significado anticolonialista para la gente crítica y honesta?&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Esta fecha debería llevarnos también, y quizá nos lleve, a considerar la fórmula contemporánea de dominación en la esfera internacional. No reviste por completo la forma del colonialismo tradicional pero presenta otros aspectos que deberían ser inaceptables para cualquier persona honesta, y a menudo trae consecuencias nefastas. Sería suficiente con mirar los acontecimientos en Centroamérica durante la década de 1980 para ver cuán graves pueden ser estos efectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Muchos apologistas de las celebraciones del 12 de Octubre de 1492 dicen que los españoles trajeron consigo la civilización, es decir, básicamente, "el maravilloso idioma de Cervantes", e insinúan que debido a esta incomparable lengua todo tuvo su valor, a pesar de algunas atrocidades cometidas.&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No conozco suficientemente bien el periodo nazi como para saber si alguien dijo que los alemanes llevaron el maravilloso idioma de Goethe a los ghetos de Varsovia, pero, si fuera así, sería una afirmación comparable. Una afirmación también similar a la que han hecho personas que dicen que aunque vinieron penas con la llegada del cristianismo, con la fe cristiana se compensan. Puedo hacer la misma analogía: los alemanes llevaron la fe cristiana a los ghetos de Varsovia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En el año que se celebró el V Siglo del "Descubrimiento", en la Ciudad de Puerto Real, España, se estaba construyendo un monumento a las víctimas de la invasión europea de 1492, una acción tan inocente...&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No tiene nada de inocente. Todo lo que genere conciencia y comprensión entre los pobres del mundo no es inocente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Es peligroso?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Muy peligroso. Se sobreentiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Así que somos una especie peligrosa.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Totalmente. Por eso mandaron a los profetas al desierto hace miles de años.&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.do#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://unavozunavez.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Regresar a la página principal&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo005"&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo005"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-4279396457919117970?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/4279396457919117970/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=4279396457919117970&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/4279396457919117970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/4279396457919117970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/noam-chomsky.html' title='Noam Chomsky'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-151508981555377899</id><published>2011-10-13T11:54:00.003-05:00</published><updated>2011-10-13T11:54:40.859-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Michael Moore'/><title type='text'>Michael Moore</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo003"&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;&lt;b&gt;"Las drogas del miedo y la ilusión"&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;em&gt;Michael Moore&lt;/em&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Quizá el mayor éxito de la guerra contra el terrorismo haya sido su habilidad para distraer la atención del país entero de la contienda que las grandes empresas mantienen contra todos nosotros. Tras los ataques del once de septiembre de hace dos años, las grandes compañías de EE.UU. reaccionaron como un boxeador grogui, lanzando furibundos golpes a diestra y siniestra hasta dejar a millones de norteamericanos sin ahorros, sin pensiones y con pocas o ninguna esperanza de un futuro mejor para ellos y para sus familias. Los bandidos de las grandes finanzas y sus cómplices en el Gobierno han tratado de echarle la culpa de la ruina económica a la que ellos nos han llevado a los terroristas, a Clinton y hasta a nosotros mismos, la gente de la calle.&lt;br /&gt;Pero, en realidad, la destrucción total de nuestro futuro económico se basa exclusivamente en la avaricia de los "muyahidines" de las sociedades anónimas.&lt;br /&gt;La toma del poder ha tenido lugar delante de nuestras propias narices. Se nos ha obligado a tomar algunas poderosísimas drogas para que no demos problemas mientras esta banda de consejeros delegados sin ley nos asalta. Una de estas drogas es el miedo y la otra es conocida como Horatio Alger.&lt;br /&gt;La droga del miedo funciona así: se nos dice repetidas veces que gente malvada y espeluznante va a matarnos y que debemos confiar absolutamente en los directores de las grandes empresas, que ya se encargarán de protegernos. Ellos saben lo que es mejor y no hay que ponerlos en cuestión nunca, aunque nos pidan que corramos con los gastos de un recorte fiscal que les beneficia a ellos, o si deciden cortar de un tajo los subsidios por enfermedad o subir el precio de la vivienda. Y si no cierras la boca, te conformas y trabajas como un mulo, te despiden. Trata entonces de encontrar un nuevo puesto de trabajo con esta situación económica, infeliz.&lt;br /&gt;La otra droga es más dulce. Nos la recetan de niños en forma de cuento de hadas, ¡pero un cuento de hadas que puede hacerse realidad! Se trata del mito creado por Horatio Alger. Alger fue uno de los escritores norteamericanos más populares de finales del siglo XIX. Sus historias presentaban personajes de ambientes empobrecidos que, echándole agallas, determinación y trabajo duro, eran capaces de alcanzar grandes éxitos en esta tierra de oportunidades sin límite. El mensaje era que cualquiera podía triunfar en EE.UU. y triunfar a lo grande.&lt;br /&gt;En este país somos adictos a este mito feliz de que se puede pasar de la pobreza a la riqueza. En otras democracias industrializadas la gente se siente satisfecha con ganar lo suficiente para pagar las facturas y mantener a sus familias. Son pocos los que tienen un deseo criminal por hacerse ricos. La mayoría vive con los pies en el suelo, donde son solo unos pocos, siempre otros, los que se hacen ricos, así que más vale irse acostumbrando.&lt;br /&gt;Eso sí, los ricos en esos países tienen mucho cuidado de no tensar demasiado la cuerda y a los avaros hijos de puta, que también los hay, se les somete a algunas restricciones. En el sector industrial, por ejemplo, las mayores diferencias en Europa se dan en el Reino Unido, donde los consejeros delegados británicos ganan 24 veces más que el promedio de sus trabajadores. Los consejeros delegados alemanes y los suecos ganan, respectivamente, "sólo" 15 y 13 veces más que sus empleados. En cambio, aquí, en EE.UU., el consejero delegado promedio gana 411 veces el salario de sus trabajadores. Los europeos adinerados pagan hasta un 65% en impuestos y saben muy bien que no les conviene quejarse demasiado por ello o el pueblo les podría complicar las cosas aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En EE.UU. tenemos miedo de ponerlos en su sitio. Odiamos mandar a nuestros altos ejecutivos a la cárcel cuando se saltan la ley. Siempre estamos dispuestos a rebajarles los impuestos, aunque los nuestros suban. No queremos hacer nada que quizá pueda perjudicarnos el día que acabemos por ser millonarios nosotros también. Esta idea resulta tan creíble porque la hemos visto hacerse realidad. En cada comunidad hay al menos una persona que va por ahí pavoneándose y recordándonos a todos que sí, que es posible pasar de la pobreza a la riqueza. El mensaje que se nos lanza no tiene nada de sutil: "¿Te das cuenta? ¡Yo lo conseguí! ¡Tú también puedes hacerlo!".&lt;br /&gt;Fue este mito tan seductor el que llevó a millones de trabajadores a invertir en bolsa durante los noventa. Habían sido testigos de cómo los ricos habían ganado muchísimo dinero en los ochenta y pensaron, "hombre, esto también me podría pasar a mí".&lt;br /&gt;La gente con dinero hizo todo lo que pudo por potenciar esta actitud. Hay que tener en cuenta que en los años ochenta sólo un 20% de estadounidenses poseía acciones. Wall Street era el juego que sólo los ricos podían permitirse y estaba muy por encima de las posibilidades del ciudadano medio.&lt;br /&gt;Hacia finales de los años ochenta, sin embargo, los ricos parecían no tener bastante con los beneficios extraordinarios que habían conseguido hasta entonces y no acababan de encontrar la manera de que el mercado continuara creciendo.&lt;br /&gt;No sé si fue la genial idea de un corredor de bolsa en una reunión creativa o la sigilosa conspiración de todos los ricachones juntos, pero el caso es que el juego dio comienzo. "¿Oye, y si convencemos a la clase media para que nos dé su dinero y nos hagamos aún más ricos?".&lt;br /&gt;De repente era como si todo el mundo que yo conocía se hubiese subido al carro de la bolsa. Dejaban que sus sindicatos invirtieran todo el dinero de sus pensiones en acciones. Una y otra vez aparecían noticias en los medios de comunicación de gente trabajadora normal y corriente que se habían hecho prácticamente millonarios y podían permitirse dejar sus empleos. Era como una fiebre que estaba afectando a todo el mundo. Había currantes que corrían a canjear los cheques de las nóminas y llamaban a sus "brokers" para que comprasen más acciones. ¡Sus "brokers"!&lt;br /&gt;Había subidas y bajadas, pero la mayoría eran subidas, muchas subidas. Y te podías oír a ti mismo diciendo, "mis acciones han subido un 120%" o "He triplicado todo mi capital". Uno aliviaba el dolor de la vida diaria imaginando la residencia que tendría algún día cuando dejara de trabajar, o el deportivo que se podría comprar mañana si quisiera vender hoy. ¡Pero no, no vendas! ¡Va a seguir subiendo! ¡Hay que aguantar el tirón! Y uno se frotaba las manos en anticipación de la buena vida que le esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo era una farsa, tío. Una treta tramada por los poderes empresariales, sea eso lo que quiera que sea, que nunca tuvieron ninguna intención de permitirte la entrada en su club. Tan sólo necesitaban tu dinero para poder así pasar al nivel siguiente, el nivel que les liberaba para siempre de la obligación de volver a tener que trabajar de verdad para ganarse la vida.&lt;br /&gt;Sabían que el gran auge repentino de los noventa no podía durar, así que necesitaban tu dinero para inflar artificialmente el valor de sus compañías y que sus acciones alcanzasen un precio tan desorbitado que, a la hora de vender, pudieran retirarse de por vida, sin importar lo mal que la situación económica llegara a ponerse.&lt;br /&gt;Y eso es lo que pasó. Al mismo tiempo que el "pringao" promedio estaba escuchando a todos los fanfarrones diciéndole en la cadena de televisión por cable CNBC que debería comprar aún más acciones, los absolutamente ricos se estaban saliendo tranquilamente del mercado, vendiendo en primer lugar las acciones de sus propias compañías. En septiembre del año 2002, la revista Fortune publicaba una lista asombrosa de estos chorizos empresariales que se habían dado a la fuga como vulgares bandidos mientras los precios de las acciones de sus compañías habían caído un 75% o más entre los años 1999 y 2002.&lt;br /&gt;A la cabeza de la lista de estos malhechores estaba Quest Communications. En su momento máximo, las acciones de Quest se negociaban a casi 40 dólares (unos 35 euros aproximadamente) Tres años después las mismas acciones valían un dólar. Durante ese período, el director de Quest, Phil Anschutz, su antiguo consejero delegado Joe Nacchio y los otros cargos directivos se largaron con 2.260 millones de dólares, mediante el sencillo procedimiento de venderlo todo antes de que el precio tocara fondo.&lt;br /&gt;Mientras tanto, el inversor medio, fiándose de los consejos nefastos que le daban, seguía aguantando. Y el mercado bajaba y bajaba y seguía bajando. Más de cuatro billones de dólares se perdieron en la bolsa. Otro billón de dólares en fondos de pensiones y en ayudas para ir a la universidad también se esfumó.&lt;br /&gt;Y, ahora, ésta es mi pregunta: ¿cómo es posible que, después de desplumar al pueblo estadounidense y romper el sueño americano de la mayoría de los trabajadores, en lugar de arrastrarlos, descuartizarlos y colgarlos al amanecer a las puertas de la ciudad, el Congreso les haya premiado con un gesto de amor en forma de un respiro fiscal récord, y nadie diga nada? ¿Cómo es eso posible?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que se debe a que todavía somos adictos a la droga del cuento de Horatio Alger. A pesar de todo el daño causado y de todas las pruebas en contra, el estadounidense medio todavía sigue queriéndose agarrar a la fantasía de que quizá, a lo mejor, él o ella (normalmente él) acabará algún día por triunfar a lo grande. Así que, por si acaso, dejemos en paz a los ricos; algún día el rico puedo ser yo.&lt;br /&gt;Mira, tío, tienes que aceptar la realidad: Tú nunca te vas a hacer rico. La probabilidad de que eso suceda es aproximadamente de una en un millón. Y no sólo no te vas a hacer rico, sino que además vas a tener que vivir el resto de tu vida rompiéndote los cuernos para poder pagar la factura de la televisión por cable y las clases de arte y de música de tu hijo en la escuela pública, que antes eran gratis.&lt;br /&gt;Y la situación va a empeorar. Olvídate de la pensión, de la seguridad social y de que tus hijos cuiden de ti en la vejez, porque apenas si van a contar con el dinero justo para cuidar de sí mismos.&lt;br /&gt;Por si todavía hay alguien que crea que no todas las grandes empresas norteamericanas son tan malas, echemos un vistazo a lo que nuestros buenos magnates de la industria han estado haciendo recientemente.&lt;br /&gt;Por ejemplo, ¿te has enterado de que tu compañía quizá te haya hecho un seguro de vida? Qué bien te tratan, ¿no? Vale, ahora verás lo bien que te tratan.&lt;br /&gt;Durante los últimos 20 años, algunas compañías tales como Disney, Nestle, Proter &amp;amp; Gamble, Dow Chemical, JP Morgan Chase y Wal-Mat, han estado haciendo en secreto seguros de vida a los empleados que ocupaban un nivel medio o bajo en la jerarquía de la organización, pero con un detalle: ¡se nombraban a sí mismos (la compañía) como los beneficiarios! Lo que oyes. Cuando fallezcas, será la compañía, y no tu familia, los que se queden con el dinero. Si falleces cuando todavía estás trabajando, mejor, ya que la mayoría de las pólizas de seguro de vida están pensadas para pagar más cuando la persona muere joven. En caso de que vivas hasta una edad muy avanzada, incluso aunque haya pasado mucho tiempo desde que dejaste el puesto de trabajo, la compañía no dejaría de beneficiarse económicamente de tu muerte. Además, y a parte ya del momento en que estires la pata, la compañía puede solicitar un préstamo con la póliza como garantía y deducir el interés de sus impuestos.&lt;br /&gt;Muchas de estas compañías han establecido un sistema para que el dinero así obtenido se utilice para costear las primas extras de los ejecutivos, sus coches, sus casas o sus viajes al Caribe. Imagínate a tu jefe sentado en su jacuzzi allá en la isla de San Bartolomé, ¿crees que se va a poner muy triste cuando se entere de que te has muerto?&lt;br /&gt;¿Sabes como se refieren privadamente las grandes compañías de EE.UU. a esta modalidad especial de seguros de vida?&lt;br /&gt;Seguro de los Palurdos Muertos.&lt;br /&gt;Como suena. "Palurdos Muertos". Eso es lo que somos para ellos: palurdos. Y a veces les somos más valiosos muertos que vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Extracto de "Dude, where is my country?" (Amigo, ¿dónde está mi país?) de Michael Moore (www.zmag.org/Spanish/1203moore.htm)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.do#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 29px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-151508981555377899?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/151508981555377899/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=151508981555377899&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/151508981555377899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/151508981555377899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/michael-moore.html' title='Michael Moore'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-8771429738685107895</id><published>2011-10-13T11:49:00.001-05:00</published><updated>2011-10-13T11:49:19.480-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Vargas Llosa'/><title type='text'>Para nunca olvidar</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo1020"&gt;&lt;strong&gt;"Historia y literatura -verdad y mentira, realidad y ficción- se mezclan en estos textos de manera a menudo inextricable. La delgada línea de demarcación que las separa está continuamente evaporándose para que ambos mundos se confundan en una totalidad que es tanto más seductora como más ambigua, porque en ella lo verosímil y lo inverosímil parecen una misma sustancia"&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;. Mario Vargas Llosa&lt;/strong&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;¿Por qué fracasa América Latina?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mario Vargas Llosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Extensión: 2.861 palabras&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a España en el año 58 era frase bastante corriente el decir “los españoles no estamos preparados para la democracia. Si aquí desapareciera Franco esto sería el caos, quizás nuevamente la guerra civil”. Y sin embargo no ha sido así. Cayó la dictadura, vino una transición admirable, ejemplar, hacia la democracia, y la democracia en España ha tenido éxito. Ha habido consensos de las fuerzas políticas que dieron una estabilidad al país que le permitió a la democracia española resistir los intentos involucionistas, golpistas, y yo diría sin triunfalismo de ninguna especie. Nadie puede negar que España es la historia feliz de los tiempos modernos, lo cual se debe en cierta forma a la inmensa mayoría de los españoles de muy distintas convicciones políticas que han sido capaces de actuar civilizadamente, estableciendo justamente ese denominador común que hace que las instituciones funcionen y que un país crezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué en América Latina no hay un clima así? ¿Por qué nuestros intentos de modernización una y otra vez fracasan? Creo que la idea del desarrollo, del progreso de la civilización tiene que ser simultáneamente económica, y política y cultural, y aquí empleo una palabra que a muchos va a pararles las orejas: ética o moral. En América Latina hay una falta de confianza total de la inmensa mayoría de latinoamericanos hacia las instituciones, y esta es una de las razones por las que nuestras instituciones fracasan. Las instituciones no pueden vivir en un país si la gente no cree en ellas y, por el contrario, tienen una desconfianza fundamental y ve en ellas no una garantía de seguridad, de justicia, sino exactamente todo lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejen que les diga como anécdota personal. Después de un tiempo de estar viviendo en Inglaterra, de pronto me di cuenta de que me ocurría algo curioso, que no me sentía nervioso cuando cruzaba a un policía. Hasta entonces, a mí siempre me había pasado que frente a un policía yo sentía cierto nerviosismo, como si ese policía de alguna manera representara potencialmente para mí un peligro. Los policías en Inglaterra no me produjeron jamás ese sentimiento de recelo, de secreta inquietud. No iban armados, o simplemente porque los policías en Inglaterra parecían prestar un servicio público y no estar allí para aprovecharse de alguna manera de ese pequeño poder que les daba el uniforme, el palo o la pistola que llevaban encima. En el Perú y en la mayor parte de los países de América Latina, los ciudadanos tienen razón de sentirse alarmados, inquietos, cuando se cruzan con un uniformado, porque hay muchas posibilidades de que el uniformado utilice el uniforme, no para defender su seguridad, sino para esquilmarlos. Entonces, eso que ocurre para los policías ocurre también con las otras instituciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos ejemplos al final crean un estado de cosas en el que las instituciones simplemente no pueden funcionar porque no están sostenidas o respaldadas por aquello que es fundamental en una sociedad democrática, la confianza de la ciudadanía hacia ellas, la convicción de que estas instituciones están allí para garantizar la seguridad, la justicia, la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es una de las razones por las que las reformas que se han hecho en América Latina han fracasado una y otra vez. Paulo Rabello de Brasil decía que las gentes que han votado por millones, por Lula, no han votado por el socialismo en la mayoría de los casos, han votado por algo diferente a lo que tienen y eso diferente lo ha conseguido encarnar a través de carisma o demagogia. Es lo mismo que ha pasado, por ejemplo, en Venezuela. Este país que potencialmente es riquísimo, que debería tener uno de los niveles de vida más altos del mundo, se debate en una crisis atroz, y tiene al frente del gobierno a un gran demagogo, que puede realmente destruir a Venezuela. Y sin embargo no es casual que el comandante Chávez esté en el poder. Él ha llegado al poder con el voto de una gran mayoría de venezolanos totalmente disgustados y asqueados de la democracia que tenían, una democracia que no era sólo de nombre, y a la sombra de la cual, la corrupción imperó de una manera realmente vertiginosa, eliminando las posibilidades de una inmensa mayoría de venezolanos, de sus expectativas, sus sueños y enriqueciendo pavorosamente a unas pequeñas, ínfimas, minorías unidas con el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Reformas liberales&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese contexto, las reformas liberales que nosotros defendemos, que nosotros promovemos, que nosotros sabemos son eficaces para desarrollar un país, ¿cómo pueden funcionar? Una reforma mal hecha es muchas veces peor que una falta total de reformas, y en este sentido, el caso del Perú es ejemplar. Nosotros, durante la dictadura de Fujimori y Montesinos entre 1990 y el año 2000 tuvimos aparentemente reformas liberales radicales, se privatizó más que en ningún otro país de América Latina. ¿Y cómo se privatizó? Se privatizó transfiriendo monopolios públicos a monopolios privados. ¿Para qué se privatizó? No para lo que se debe privatizar, según creemos nosotros, los liberales, para que haya competencia y para que la competencia mejore los productos y los servicios y baje los precios y para diseminar la propiedad privada en quienes no tienen propiedad como se ha hecho en las democracias occidentales más avanzadas en los procesos de privatización, como se hizo en Gran Bretaña, donde la privatización sirvió para difundir la propiedad privada enormemente entre los usuarios y entre los empleados de las empresas privatizadas. No, se hizo para enriquecer a determinados intereses particulares, empresarios, compañías, o los propios detentadores del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo pueden los peruanos creernos, cuando nosotros les decimos que la privatización es indispensable para que un país se desarrolle, si la privatización para los peruanos ha significado que los ministros del señor Fujimori se enriquecieron extraordinariamente, que las compañías de los ministros y asociados del señor Fujimori fueron las únicas compañías que tuvieron extraordinarios beneficios en estos años de la dictadura? Por eso cuando los demagogos dicen “la catástrofe del Perú, la catástrofe de América Latina son los neoliberales”, esas gentes esquilmadas, engañadas, les creen y como necesitan un chivo expiatorio, alguien a quien hacer responsable de lo mal que les va, pues entonces nos odian a nosotros los “neoliberales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno de Toledo ha intentado privatizar unas empresas en la ciudad donde yo nací, en Arequipa, y el pueblo arequipeño salió en masa, levantó los adoquines, llenó las calles de barricadas, e impidió la privatización. Si uno mira las cifras en el papel es algo insensato, algo absolutamente demencial. Las empresas privatizadas no servían para nada, no cumplían en absoluto con la función que les estaba encomendada y eran una rémora para el país, para el Estado, es decir, para los pobres peruanos, y las empresas que habían ganado la licitación, unas empresas belgas iban a inyectar un capital fresco, iban a instalarse en Arequipa. Habían, además, ofrecido una serie de inversiones colaterales, iban a beneficiar muchísimo a esta ciudad y nada de eso fue creído por gentes profundamente decepcionadas por esos diez años de supuesto liberalismo radical que vivió el país con Fujimori.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, eso es lo que ha pasado en la mayor parte de los países latinoamericanos. Esas reformas en el fondo no eran liberales, eran una caricatura de las reformas liberales, pero eso lo sabemos nosotros, eso no lo saben unos públicos desinformados, unos públicos buena parte de los cuales están en una lucha feroz por la mera supervivencia, porque América Latina, y esto es algo que es muy triste decirlo, se ha empobrecido tremendamente en las últimas décadas. Se ha empobrecido en el caso de algunos países de una manera verdaderamente pavorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estuve a fines del año pasado haciendo un recorrido por lo que se llama el Trapecio Andino del Perú, la parte de Ayacucho, una parte tremendamente maltratada en la época del terrorismo y una región tradicionalmente muy pobre en el Perú. Y yo la había recorrido mucho entre 1987 y 1990 y salí verdaderamente espantado del empobrecimiento que había experimentado esa región, por pobre o misérrima que ya la recordaba, estaba muchísimo peor y esta región es empobrecía como se empobrecía el resto del Perú, mientras un puñadito de bandidos, de gángsters encaramados en el poder, se enriquecían vertiginosamente. Entonces cuando hablamos nosotros del desarrollo, no podemos enfocar la idea del desarrollo fundamentalmente como una serie de reformas económicas que van a poner en marcha el aparato productivo del país y van a aumentar nuestras exportaciones y van a permitir que el país por fin entre en un proceso de modernización. No, el desarrollo que nosotros necesitamos tiene que ser un desarrollo simultáneo, un desarrollo que al mismo tiempo que mejore nuestros índices de crecimiento y producción, haga funcionar a estas instituciones que hoy en día no funcionan y consiga para estas instituciones la credibilidad, la confianza, la solidaridad que es lo que hace que las instituciones funcionen en una sociedad democrática. Eso no existe en América Latina y esa es una de las razones por las que fracasan las reformas económicas, incluso cuando están bien orientadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ladrones en casa&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Alberto Montaner decía una cosa que a mí me parece muy exacta. Tenemos que adecentar un poco la política. No es posible que unos países se desarrollen si quienes los gobiernan, o quienes tienen las responsabilidades políticas, pues, son Alemán (Nicaragua), Chávez (Venezuela), Fujimori (Perú), verdaderos gángsters, auténticos bandidos que entran al gobierno como entra un ladrón a una casa a robar, a saquear, a enriquecerse de la manera más cínica, más rápida posible. ¿Cómo va a ser la política una actividad atractiva para las personas idealistas? Los jóvenes ven la política naturalmente con espanto, como robo. Y la única manera de adecentar la política es llevando a la política gentes decentes, gentes que no roben, gentes que hagan lo que dicen que van a hacer, que no mientan o que mientan poco, lo inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me han preguntado muchas veces: “¿a quién admira usted en América Latina?”. Y siempre cito a la misma persona, y me temo que muchos de ustedes no han oído nombrar o han ya olvidado, y es el ex presidente Alfredo Cristiani, de El Salvador. Es una persona que yo admiro mucho, y no es un político, es un empresario. Cristiani, un empresario que decidió en un momento entrar en política, en un momento terrible, trágico, cuando el ejército y las guerrillas se mataban en las calles de San Salvador y donde los muertos, los desaparecidos, los torturados eran incontables. Y en ese momento, el señor Cristiani, un empresario, un hombre fundamentalmente decente, nada carismático, nada del típico hombre fuerte latinoamericano, mal orador, decide entrar en política y entra y gana las elecciones y el gobierno. Y gobierna de una manera discreta, de una manera nada carismática y en los años que está en el gobierno deja a su país mejor de lo que lo encontró. Y eso parece muy poca cosa, pero, en realidad, fue una hazaña casi única. Cuando Cristiani entró en el gobierno se mataban en las calles de San Salvador y los muertos eran innumerables y cuando él salió, las guerrillas y el gobierno habían firmado la paz, y los guerrilleros se presentaban a elecciones y pedían los votos del público y entraban al Parlamento y desde entonces hay paz en El Salvador. Un país que, como lo contó bien Carlos Alberto Montaner, es un país que progresa, despacito, pero progresa de verdad, es decir en muchas direcciones a la vez. Bueno, eso es lo que nosotros necesitamos en América Latina, no sólo buenos economistas que digan estas son las reformas que hay que hacer. Necesitamos que gentes decentes como el señor Cristiani, empresarios, profesionales, que decidan entrar en política para adecentar esa actividad fundamentalmente sucia, inmoral, corrompida que por desgracia ha sido entre nosotros la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en otro aspecto en que es fundamental el desarrollo, que es el cultural. La cultura, por desgracia, en América Latina, con algunas excepciones, es un privilegio de las minorías, y en algunos sitios de muy escasas minorías. América Latina tiene una gran creatividad, ha producido músicos, ha producido artistas, poetas, escritores, pensadores, pero la verdad es que en la mayoría de nuestros países la cultura es un monopolio de minorías insignificantes y está prácticamente fuera del alcance de la mayoría de la sociedad. Sobre esas bases no se puede construir una democracia genuina, instituciones que funcionen y no se pueden hacer reformas liberales que dejen los resultados productivos y creativos que deberían dar. En ese aspecto, por desgracia, hay una falta de conciencia terrible en América Latina. La cultura todavía es considerada por quienes piensan que ella existe, como un mundo, como un pasatiempo, como una forma elevada del ocio, y no como lo que es, una herramienta fundamental para que una mujer o para que un hombre tomen las decisiones acertadas en su vida familiar, en su vida personal, en su vida profesional y, sobre todo, las decisiones políticas acertadas a la hora de elegir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cultura defiende contra la demagogia, defiende contra la equivocación terrible de elegir mal en unas elecciones. En ese campo por desgracia no se hace casi nada y quizás debería decir con un sentido de autocrítica que no hacemos casi nada, inclusive nosotros. Estos institutos liberales tan útiles, tan idealistas y, sin embargo, la cultura es la menor de sus prioridades. Ése es un error, un gravísimo error. La cultura es fundamental, porque la cultura ayuda a crear esos consensos que han permitido por ejemplo los casos muchas veces ejemplares de España y de Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El caso Chile&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quisiera hablar de Chile un momento por unas cosas que dijo Hernán Büchi, mi amigo, una persona inteligente, una persona que hizo como ministro en Chile unas reformas admirables y que funcionaron. El caso de Chile es un caso único en la historia de América Latina, y un caso único porque una dictadura militar como era la de Pinochet tuvo éxitos económicos. Permitió que unos economistas liberales hicieran unas reformas bien concebidas y que funcionaran. Me alegro mucho por Chile, que es un país que yo menciono siempre, pero es un ejemplo que nosotros tenemos que citar haciendo toda clase de advertencias y la primera y la fundamental es que para un liberal una dictadura no es nunca, en ningún caso, justificable. Esto es muy importante decirlo y repetirlo. Ahí hubo un accidente bienhechor: qué suerte para Chile. Pero hay muchos latinoamericanos que quieren convertir ese accidente en un modelo y todavía nos repiten que lo que nos hace falta para desarrollar es un Pinochet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En buena parte la popularidad de Fujimori se debió a que muchos peruanos vieron en Fujimori el Pinochet peruano. No es verdad, hay accidentes en la historia, pero si hay en la historia latinoamericana una constante, es que las dictaduras no han sido jamás una solución para los problemas latinoamericanos, y todas ellas sin ninguna excepción, salvo Chile, han contribuido a agravar los problemas que decían venir a solucionar: la corrupción, el atraso, el debilitamiento, o colapso de las instituciones. Ellas han contribuido más que nada a crear ese cinismo político que es una de las características quizás más generalizadas en América Latina: la política es el arte de enriquecerse, es el arte de robar, esta es la definición de la política para una inmensa mayoría de latinoamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo creen así porque ha sido esa la verdad, en buena parte de nuestra historia, por culpa de las dictaduras. Las dictaduras han hecho de la corrupción una forma natural de gobierno que ha creado respecto a la política ese sentimiento tan terriblemente cínico que impera en la gran mayoría de los países latinoamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chile ha tenido éxito también por otra razón. Porque Chile en el siglo XIX tuvo una sociedad civil que creció, tuvo una sociedad civil donde las instituciones funcionaron. Hubo allí figuras admirables, intelectuales, juristas, maestros, un venezolano que importaron que cumplió un papel importantísimo en Chile que fue Andrés Bello. Chile tuvo siempre fama de país legalista, es una tradición que afortunadamente ha servido muchísimo a la hora de las reformas económicas y de la transición política. El resto de América Latina no ha tenido como Chile esta sociedad civil fuerte en el pasado que hizo que las instituciones funcionaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que es muy importante que los liberales, que es lo que se supone que somos nosotros, coordinen sus acciones, intercambien información en este momento de la historia en que curiosamente el liberalismo es víctima de muchos malentendidos y ha pasado para muchas personas, algunas de muy buena fe, a representar el enemigo del progreso, de la justicia. Ha pasado a ser sinónimo del explotador, del codicioso, del indiferente o el cínico frente al espectáculo de la miseria, de la discriminación, algo que nosotros sabemos no solo es inexacto sino una monstruosa injusticia, con una doctrina, con una filosofía que está realmente detrás de todos los avances políticos, económicos, culturales que ha experimentado la humanidad. El liberalismo es una tradición que hay que defender no solo por homenaje a la verdad, sino porque vivimos un momento difícil de la Historia en la que ese progreso y esa civilización están amenazados.&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.do#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 29px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-8771429738685107895?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/8771429738685107895/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=8771429738685107895&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/8771429738685107895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/8771429738685107895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/para-nunca-olvidar.html' title='Para nunca olvidar'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-8300488687009751599</id><published>2011-10-13T11:48:00.001-05:00</published><updated>2011-10-13T11:48:30.625-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Vargas Llosa'/><title type='text'>Respuestas esclarecedoras</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo1030"&gt;&lt;strong&gt;"... en nombre de cosas tales, letras, libros y banderas andan las personas matándose unas a otras...".&amp;nbsp;&lt;em&gt;José Saramago&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;La seducción del poder&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversación entre Mario Vargas Llosa y Enrique Krauze&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Extensión: 3.314 palabras&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Krauze: Te propongo que para empezar hablemos de dos misterios: el misterio del poder y el de la libertad, cuya tensión recorre nuestra historia latinoamericana. Tengo algunas ideas sobre el primero: un poder personal opresivo, dictatorial, tiránico, como el que ha caracterizado a las sociedades latinoamericanas. Tú hablas de este poder en tu libro. Hablas de los rasgos físicos de la dominación: la mirada, el mito del hombre que no sudaba; del patrimonialismo; del organigrama de esa dominación de Trujillo, que tenía su policía, su administrador personal, su asesor legal, que era Cabral, su poeta o su intelectual de cámara, que era Balaguer; hablas de la brutalidad escalofriante de ese régimen, y también dices que había una entrega de los cuerpos, almas y conciencias de millones de personas a un solo hombre. Y hablas del masoquismo. "Trujillo les sacó —dices— del fondo del alma una vocación masoquista, de seres que necesitaban ser escupidos, maltratados, y sintiéndose abyectos se realizaban". También hablas en otro momento del poder hipnótico del dictador, "algo más sutil e indefinible que el miedo", dices, refiriéndote a esa parálisis, ese adormecimiento de la voluntad y del libre albedrío. Y finalmente, en una frase que me parece clave, hablas de la consustanciación mística con el jefe en la que el dominicano había vivido 32 años. ¿Consideras estos elementos constitutivos, trágicamente constitutivos de la historia latinoamericana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario Vargas LLosa: Creo que esta novela la escribí a partir del misterio de que Trujillo llegara a acumular un poder semejante. Ocurrió el año 1975. Yo estuve en República Dominicana cerca de ocho meses y oí muchísimas anécdotas sobre un tema que parecía inevitable en todas las conversaciones con dominicanos: la era de Trujillo. También leí algunos libros sobre este personaje, sobre la conspiración para acabar con él, sobre la vertiginosa represión que siguió al magnicidio. Y de todo eso quizá lo que más me impresionó fue la conducta de personajes como el general Román, conspiradores importantísimos que hicieron fracasar la conspiración, la cual tuvo éxito en su primera parte, el asesinato de Trujillo, pero fracasó en su segunda, el golpe de Estado y la constitución de una junta cívico-militar que llamaría a elecciones. ¿Por qué fracasó? Porque los principales conspiradores quedaron paralizados por lo que habían hecho, como si de pronto sintieran que habían violentado un tabú, algo sagrado, que les impidió seguir actuando e incluso los llevó a una actitud tan irracional como querer borrar su participación en la conspiración mandando asesinar a sus compañeros de conjura, sabiendo muy bien que eso era quimérico, que ya estaban condenados y que precisamente tratando de retroceder, de borrar lo imborrable, lo único que conseguían era acelerar su ruina. ¿Qué ocurrió con estos hombres, que no eran cobardes, ni muchísimo menos? Que Trujillo seguía dentro de ellos, vivo aunque el cadáver estaba allí; seguía dominándolos, avasallándolos, empequeñeciéndolos desde el interior de su propia personalidad. Ese fue uno de los incentivos mayores que tuve para fantasear una historia en ese contexto. Creo que lo que ocurrió con estos personajes, y con la inmensa mayoría de los dominicanos que vivió en ese estado de sometimiento al tirano, es algo que por desgracia ha ocurrido no sólo en América Latina sino en el mundo entero, y que es la tradición más robusta de la humanidad. La verdadera tradición histórica no es la de una sociedad de ciudadanos libres que tienen una relación democrática con el poder, hecha desde la libertad, la soberanía, sino exactamente la contraria. Esa tradición ha tenido manifestaciones diversas en distintos países. En América Latina desde luego, pero tiene un denominador común con lo que ocurría en Europa, en el África, en el Asia. Entonces, una de mis preocupaciones cuando escribí la novela era mostrar cómo lo que ocurre en la República Dominicana de ninguna manera es privativo ni de ese país ni, en consecuencia, de ese personaje.&lt;br /&gt;También creo que es muy interesante advertir cómo eso es la culminación de un proceso. Cuando Trujillo toma el poder en 1930, en unas elecciones fraguadas, no es ni sombra de lo que será diez, quince o veinte años después. ¿Por qué? Porque su poder está al principio limitado, y entonces no hay esa entrega, esa sumisión que luego va ocurriendo a medida que ese poder se consolida y aumenta, porque es la mejor autodefensa, la mejor medida de supervivencia para un pueblo que entiende que sin esa entrega simplemente tiene la vida en peligro. ¿Cómo se llegó a esos extremos? Eso es lo que, aunque uno encuentre muchas explicaciones racionales, deja siempre una cierta perplejidad. Trujillo era seguramente un hombre odiado por una inmensa masa de dominicanos, y esa masa que lo odiaba al mismo tiempo lo adoraba. Y quienes sentían esta devoción por Trujillo, al extremo de haber abdicado a la más elemental dignidad humana, no eran ni mucho menos sólo los ignorantes, los humildes. No, llegaba también de la misma forma a los dominicanos más cultos, más informados. Quizás el caso más interesante sea el de Joaquín Balaguer, un hombre con ideas, con lecturas, que en una conferencia llegó a sostener, con argumentos muy bien formulados y en la buena prosa que llegó a tener, una teoría célebre, que formuló delante de Trujillo. La teoría comenzaba con esta pregunta: "¿Cómo es posible que este paisito pequeño, tropical, haya sobrevivido a tantos cataclismos?" En cuatrocientos años de historia ha debido resistir expediciones de conquista, ocupaciones extranjeras, guerras de exterminio, catástrofes naturales, incendios, y sin embargo no se ha desintegrado, como tantas otras sociedades en la historia de la civilización humana. ¿Por qué? La respuesta es: por decisión del ser supremo, que se echó sobre los hombros a lo largo de cuatrocientos años la tarea de salvar a este país de la extinción. Ahora, a partir del año 1930 el ser supremo —dice Balaguer— decide pasar la posta, confiar a alguien más la responsabilidad de salvar a la República Dominicana, y desde 1930 es Rafael Leónidas Trujillo Molina quien se echa sobre los hombros esta ímproba tarea, y la República Dominicana no sólo sobrevive sino que además deja de ser el paisillo atrasado, bárbaro que era, y se convierte en un país que se llena de carreteras, de luz eléctrica, que empieza realmente a ingresar en la modernidad.&lt;br /&gt;Creo que el poder absoluto que llegó a acumular Trujillo lo convirtió en un semidiós para todo el mundo. Por eso uno ve con pasmo los extremos de humillación que podían soportar sus propios colaboradores, al resistir esas pruebas a las que los sometía simplemente para hacerles sentir quién era el jefe, recordárselos cada cierto tiempo, y medir los extremos de sacrificio y lealtad que podían darle. Creo que ese es uno de los aspectos más horrendos y extravagantes de la relación de Trujillo con sus súbditos. Por ejemplo, se acostaba con las mujeres de sus ministros, pero muchas veces uno tiene la sensación de que se acostaba no tanto porque esas señoras le gustaran, sino porque era una manera de comprobar si sus ministros estaban dispuestos a hacerle esa ofrenda y ese sacrificio. Esto parece una broma, una mojiganga y una farsa, y sin embargo no es así. Ministros a los que humilló de esta manera fueron hasta el final, e incluso después de muerto Trujillo, trujillistas absolutamente convencidos. Esa es la viejísima tradición de la humanidad de la que vino a librarnos eso que llamamos la cultura democrática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EK: Hay que decir que un intelectual mexicano admirable, cuando menos el más admirable hasta 1929, es uno más en la lista de los intelectuales que admiraron a Trujillo, al grado de prologar un libro de su esposa. Se llamó José Vasconcelos. Volviendo a lo de la cultura política latinoamericana, ésta probablemente tiene su origen —el historiador Richard Morse lo ha estudiado muy bien— en un paradigma que proviene del neotomismo. Porque de acuerdo con esta reformulación, en los siglos XVI y XVII el pueblo no sólo está dispuesto, dice Morse, a delegar el poder, sino a enajenarlo de hecho a un centro patrimonial, llámese rey, virrey, cacique, caudillo, dictador, presidente, que coordina en un marco corporativo la energía social. La enajenación del poder en esta tradición es difícilmente revocable por medios pacíficos. Si a juicio de la soberanía popular el príncipe se comporta como un tirano o si flaquea en su apego teórico a la ley, en su vocación de bien común, el camino único es la insurrección y el tiranicidio. Es decir, debido a la falta de costumbres y de cultura democrática-liberal en nuestros países, no ha quedado más que la oscilación entre el poder enajenado de manera total y absoluta y, cuando éste llega a extremos inadmisibles, al grito de "¡Fuenteovejuna!", el tiranicidio. Uno de los personajes más conmovedores de tu libro, Estrella Sadhalá, es un hombre que encarna el otro misterio, el de la libertad. Es el libre albedrío que no puede tolerar al poder absoluto y que, motivado por la actitud de la Iglesia —es la época de Juan XXIII—, reacciona, vuelve a la teoría original del tiranicidio, y entonces se enrola para cortar la vida del tirano.&lt;br /&gt;MVLL: Estrella Sadhalá efectivamente es un personaje muy conmovedor, porque personalmente no tenía absolutamente ninguna rencilla con el dictador, ni nada que reprocharle a la dictadura; al contrario, tenía muy buena posición: había recibido buenos contratos o buenos cargos de las empresas que la dictadura controlaba directa o indirectamente. En su caso, formar parte de la conjura es un movimiento puramente ético, que parte de su rechazo, su náusea ante lo que estaba ocurriendo en su país. Él era un hombre profundamente religioso, un católico que trató de vivir, sin conseguirlo por supuesto, absolutamente de acuerdo con los postulados de su fe; y eso lo torturaba, le provocaba crisis morales tremendas. En su caso, la carta pastoral de los obispos dominicanos criticando a Trujillo fue un paso definitivo para sentirse llamado a la acción. Qué tipo de acción era posible frente a Trujillo, tú lo has explicado muy bien: frente a un poder absoluto, no hay ninguna acción cívica pacífica posible; resulta, si se consigue realizarla, puramente retórica, transitoria, sin ningún efecto. Entonces él desde un principio llega a ese convencimiento: la única manera de acabar con este régimen es acabar con el centro, el corazón, el eje, la columna vertebral del régimen, que es Trujillo. Pero eso significaba matar y él era un católico. Esto le plantea un dilema moral, y consulta a su director espiritual, un padre canadiense que lo lleva donde el nuncio apostólico. El nuncio lo recibe, lo escucha y le acerca unos textos de Santo Tomás justificando el tiranicidio. Eso significa para Estrella Sadhalá una transformación extraordinaria: sale de ahí rejuvenecido, como liberado de un horrible peso, y se incorpora inmediatamente a una conspiración que sabía que estaba en marcha porque la dirigía uno de sus amigos más íntimos. El caso de Estrella Sadhalá de alguna manera contrarresta esa imagen tan deprimente, tan desmoralizante de un pueblo entero de rodillas y que parece satisfecho con la dictadura. No es el único caso. Hay personajes secundarios en mi libro que están ahí porque representan justamente esa alternativa que parece imposible, la de la resistencia al dictador; ahí están los conjurados, ahí está Estrella Sadhalá, y ahí están esas tres mujeres maravillosas que son las hermanas Miraval, que desde muy jóvenes comienzan a resistir en la medida pequeñita de sus posibilidades y que poco a poco —sobre todo una de ellas, mujer extraordinaria en la historia de América Latina, Minerva Miraval— se convierten en resistentes políticas, organizadoras de una acción clandestina, que pasan por la experiencia de la cárcel, las torturas, las humillaciones atroces a las que sometía Trujillo a las mujeres y sobre todo a las disidentes, que finalmente son asesinadas de la manera más atroz. Ese es un elemento fundamental en la conjura. Por lo menos cuatro de los siete conjurados realmente se deciden a dar el paso cuando ocurre lo de las Miraval. El único sobreviviente de ellos cuenta que la primera vez que lloró en su vida fue esa noche, cuando llegó la noticia a Ciudad Trujillo del asesinato, y exclamó una frase que aparece en todos los testimonios sobre la conjura: "Aquí nos matan a los padres, nos matan a los hermanos, nos matan a los amigos, y ahora también nos matan a nuestras mujeres. Esto es el límite: hay que matar a Trujillo".&lt;br /&gt;En mi novela hay un personaje femenino central, Urania Cabral, que nace de esta idea: la dictadura desde luego fue feroz y sus efectos se hicieron sentir sobre toda la población dominicana, pero sobre la mujer esos efectos se ejercitaron con mucha más crueldad y violencia que sobre los hombres, porque en este caso al autoritarismo se sumaba el machismo. El machismo es un ingrediente central no sólo de la vida, sino de la política de control y de coerción de la sociedad dominicana ejercido por Trujillo, un dictador que desde un principio utiliza el sexo como uno de sus instrumentos de sujeción. De ahí viene el apodo El Chivo. Algunos, sobre todo entre los humildes, le mostraban al jefe su devoción haciéndole ofrenda de lo que más podían respetar dentro de una cultura machista: la virginidad de sus hijas. Esto, la primera vez que lo leí o lo escuché, me pareció de ciencia ficción, del famoso realismo mágico latinoamericano. Y sin embargo no es así, hay muchísimos testimonios. El testimonio para mí más fehaciente al respecto es el de un secretario de Trujillo que me contó esta historia alucinante: que en las giras de Trujillo no era infrecuente que en los pueblos aparecieran campesinos, hombres del lugar, que se acercaran "al jefe" con su hijita. Él me dijo: "Era un problema, porque el jefe naturalmente no podía recibir todos estos regalos, y entonces cómo no herir la susceptibilidad de estas gentes generosas que querían mostrarle respeto, cariño, admiración al superhombre". Bueno, es toda una idea de los extremos profundamente corruptores que tiene una dictadura a todos los niveles de la vida, incluso en lo más privado, en el interior de los hogares, en las costumbres más privadas. No era tonta esa ceremonia que obligaba a los dominicanos a tener dentro de su casa ese pequeño cartel que decía "En esta familia Trujillo es el jefe".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EK: Hay una larga genealogía de novelas de dictadores en América Latina. Es un género íntimamente ligado a la historia cultural, literaria, de nuestros países. Empieza en el siglo XIX, con las novelas sobre caudillos: el Facundo de Sarmiento, Valle Inclán con su Tirano Banderas, y luego las novelas de tu propia generación, o un poco anteriores, pero, en fin, publicadas en los cincuenta y sesenta: Yo el supremo, El señor presidente, las dos novelas de García Márquez, El otoño del patriarca y El general en su laberinto, y otras que tienen como escenario nuestros países y que atrajeron la atención de grandes escritores de habla inglesa, por ejemplo Nostromo de Conrad. Me gustaría que describieras cómo ves el lugar de La fiesta del Chivo en esta sucesión literaria, de cuál de esas novelas sientes que está cerca, de cuál lejos, por su actitud. Porque hay en ellas una diferencia entre el escritor que tiene una actitud libertaria o crítica, una distancia del poder, y el que tiene una fascinación por el poder. Porque muchas cosas pueden decirse y seguirán diciéndose sobre tu novela, pero tú logras revivir literariamente ese momento de América Latina y de la República Dominicana y a cada uno de esos personajes, pero en ningún momento sentí, en ninguna página, fascinación por el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MVLL: No consigo juzgar mi obra con esa distancia, esa objetividad que me permita darle su posición exacta dentro de una clasificación. Quizá podría decir que en mi novela, por una predisposición natural, hay un tratamiento realista del tema del dictador, del caudillo, de la dictadura. Realista en el sentido de que a mí como escritor me gusta fingir la realidad, así como a los escritores de tipo fantástico les gusta fingir la irrealidad. En muchas novelas el tratamiento del dictador ha sido más bien farsesco, extravagante, teatral. Es el caso de El señor presidente de Asturias o El otoño del patriarca. Son personajes donde está fundamentalmente subrayado ese aspecto grotesco, extravagante, de anomalía humana y política. Ese es un tipo de aproximación que yo no haría. Conscientemente no creo haber tenido como modelos próximos ninguno de esos libros, aunque probablemente los he leído todos, y a algunos los admiro muchísimo. Uno de los libros que yo más admiro de la literatura latinoamericana es un libro sobre un dictador que es El reino de este mundo de Carpentier, una de las obras maestras que se han escrito en nuestra lengua, y una novela que parece de pura imaginación, y en la que en realidad, como demostró aquí una crítica del Instituto de Altos Estudios, todas las extravagancias, los excesos, las truculencias, las delirantes realizaciones están documentados en crónicas, en testimonios, en biografías.&lt;br /&gt;Quizá lo que podría decir es que parece un poco absurdo seguir escribiendo novelas sobre el dictador habiendo tantas y tan buenas. Sin embargo, creo que, como a todos los escritores, me ocurre que yo no elijo realmente los temas con esa libertad; los temas se me van imponiendo de una manera impremeditada, van formando parte de mi experiencia a través de imágenes que están en la memoria y que luego generan un fantaseo, un embrión de historia, y cuando tomo realmente conciencia cabal de que estoy embarcado en esta aventura, la aventura está ya muy avanzada. Escribo sobre ese tema porque siento que a esas alturas no puedo dejar de hacerlo. Así he escrito todas mis novelas.&lt;br /&gt;La segunda parte de tu pregunta toca un punto neurálgico de la creación literaria. Cuando uno escribe sobre algo a lo que dedica tanta curiosidad, tanto esfuerzo, puede mantener una distancia, una hostilidad, una actitud crítica como la que yo mantengo en la vida real contra las dictaduras. Si hay algo que yo odio, que me repugna profundamente, que me indigna, es una dictadura. No es solamente una convicción política, un principio moral: es un movimiento de las entrañas, una actitud visceral, quizá porque he padecido muchas dictaduras en mi propio país, quizá porque desde muy niño viví en carne propia lo que es esa autoridad que se impone con brutalidad. En La fiesta del Chivo, cuando escribía sobre Abbes García, la conducta de ese personaje me hizo sentir lo que es el mal, es decir, ese vértigo de crueldad, de frialdad que puede producir abominaciones tan horrendas como las que llegó a producir este personaje. Pero aun en el caso de Abbes García no hubiera sido posible inventarlo a partir del puro odio, eso es imposible. Uno no puede inventar a un personaje creíble sin mostrar de alguna manera su humanidad, es decir, junto a los demonios que lo habitan y que nos habitan a todos, algo de los ángeles que también nos habitan a todos, a los peores monstruos o a los seres respetables y dignos. Es esa paradoja de la literatura: al final el horror, la violencia, la crueldad, son también hijos de quien los crea y con los hijos uno tiene una relación entrañable, una relación que tiene que ver con los sentimientos, con la pasión, casi hasta con la admiración. Uno escribe sobre un personaje como Trujillo y aunque se toma una distancia crítica y la conciencia funciona con libertad, en ese proceso lento, largo, de convertirlo en algo que finge la vida y que llega a ser vida es imposible no sentir fascinación y hasta cariño por algo que nace de lo que uno hace. En la literatura lograda todo es bello. Incluso lo feo, lo horrible, lo atroz, tiene que convertirse en algo que nos seduzca para que le demos nuestra credulidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Letras Libres (México) Julio del 2000 N° 19&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.do#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-8300488687009751599?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/8300488687009751599/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=8300488687009751599&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/8300488687009751599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/8300488687009751599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/respuestas-esclarecedoras.html' title='Respuestas esclarecedoras'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-5489169585328497033</id><published>2011-10-13T11:46:00.001-05:00</published><updated>2011-10-13T11:46:44.532-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derek Walcott'/><title type='text'>Derek Walcott: La musa de la historia</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo1040"&gt;&lt;strong&gt;"El otro soldado, haciendo una raya en el suelo con el hierro de la lanza, como el destino que parte y reparte, dijo, Mira que somos desgraciados los de nuestro oficio, como si no bastara con practicar lo malo que la naturaleza nos dio, tenemos encima que ser brazo de la maldad de otros y de su poder".&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo1040"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;José Saramago&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;La musa de la historia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derek Walcott&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La historia es la pesadilla de la que intento despertar.&lt;br /&gt;–James Joyce&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colonialismo es la experiencia común al Nuevo Mundo, incluso para sus escritores patricios, cuya veneración por el Viejo Mundo se lee como la idolatría del mestizo. Ellos también son víctimas de la tradición, pero nos recuerdan nuestra deuda hacia los grandes muertos, según la cual quienes rompen con una tradición son los primeros en temblar ante ella. De manera perversa fomentan su desprestigio, pero como su idea del pasado es la de un momento intemporal, si bien habitable, el Nuevo Mundo les debe más que a aquéllos que luchan con el pasado, pues su veneración matiza una arrogancia que resulta más dura que el rechazo violento. Están convencidos de que la tradición se perpetúa cuando la atacamos frontalmente, que la literatura revolucionaria es un impulso filial y que la madurez constituye la asimilación de los rasgos de todos nuestros ancestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estos escritores astutamente se describen a sí mismos como clasicistas y simulan indiferencia al cambio, lo hacen con una ironía que es tan propia de la angustia del conquistado como la furia lo es del radical. Si en un momento nos parecen falsos aristócratas, se debe a que han ido más allá de la confrontación de la historia, esa Medusa del Nuevo Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos escritores rechazan la idea de la historia como tiempo para volver a su concepto original de mito, el llamado parcial de la raza. Para ellos la historia es ficción y está sometida a una musa caprichosa, la memoria. Su filosofía, fundamentada en un desprecio por el tiempo histórico, es de carácter revolucionario, pues lo que recuerdan al Nuevo Mundo es su simultaneidad con el Viejo. Su visión del hombre es la de un ser elemental, habitado por presencias, y no una criatura encadenada a su pasado. Sin embargo, el método mediante el cual se nos enseña el pasado –el progreso desde el motivo al acontecimiento– es el mismo que utilizamos para leer narrativa. Con el tiempo, todo acontecimiento se convierte en una carga más para la memoria y está por lo tanto sujeto a la invención. Cuanto más se multiplican los hechos, más se petrifica la historia en mito. Así, mientras envejecemos como raza, nos vamos gradualmente percatando de que la historia está escrita, de que se trata de una suerte de literatura sin moralidad, que en sus registros el ego de la raza es indisoluble y que todo depende de si escribimos esta ficción a través de la memoria de la víctima o la del héroe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Nuevo Mundo el ser esclavo de la musa de la historia ha dado lugar a una literatura de la recriminación y la desesperación, una literatura de la venganza, escrita por los descendientes de los esclavos, o una literatura del remordimiento, escrita por los descendientes de los amos. Dado que dicha literatura está al servicio de la verdad histórica, tiende a refugiarse, intimidada, en la polémica o a evaporarse en el pathos. La estética verdaderamente robusta del Nuevo Mundo no explica ni perdona a la historia. Se niega a reconocerla como una fuerza creadora o culpable. Esta vergüenza o temor reverente ante la historia se apodera de los poetas del Tercer Mundo, quienes ven en el lenguaje algo que los esclaviza, y quienes, en su furiosa sed de identidad, sólo sienten respeto por la incoherencia o la nostalgia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los grandes poetas del Nuevo Mundo, desde Whitman hasta Neruda, rechazan esta idea de la historia. La visión que tienen del hombre en el Nuevo Mundo es adánica. En su exuberancia, estos poetas lo presentan como un ser aún susceptible de inmenso asombro. Sin embargo, nuestro hombre ya ha saldado cuentas con Grecia y Roma, y camina en un mundo desprovisto de monumentos y de ruinas. Lo exhortan a resistir el temible imán de civilizaciones más antiguas. Hasta en Borges, donde el genio se antoja sigiloso, a resguardo del cambio, el hombre celebra una exaltación a un tiempo vulgar y abrupta: la vida de los llanos, a la que, mediante un estilo hierático, se le otorga un arcaísmo perentorio. La violencia se experimenta de manera simultánea con la historia. Así, la muerte de un gaucho no sólo repite sino que es la muerte de César. El hecho se diluye en mito. Aquí no se trata del hastiado cinismo que no ve nada nuevo bajo el sol: es una exaltación que todo lo percibe como renovado. Al igual que Borges, el poeta Saint-John Perse también nos conduce desde la mitología del pasado hasta el presente sin el más mínimo reacomodo. Esta es la expresión más profunda del espíritu revolucionario: es un llamado al espíritu a las armas. En Perse se despliega en toda su amplitud el elogio elemental a los vientos, los mares, las lluvias. La visión revolucionaria o cíclica se encuentra tan profundamente enraizada como la sintaxis patricia. Lo que Perse glorifica no es la veneración sino la perenne libertad: su héroe sigue siendo el vagabundo; el hombre que se mueve por entre las ruinas de grandes civilizaciones con todos sus bienes mundanos cargados sobre caravanas o mulas; el poeta que transporta en su cabeza culturas enteras, tal vez tocado por la amargura, pero él mismo desembarazado. Los suyos son poemas de solitarias o tumultuosas migraciones a través de los elementos. En espíritu son semejantes a los poemas de Neruda o Whitman, en tanto que también buscan espacios en los que la celebración de la tierra sea algo ancestral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poetas del Nuevo Mundo que ven el "estilo clásico" como estancamiento, deben asimismo verlo como degradación histórica, y lo rechazan, pues encarna el lenguaje del amo. Esta forma de auto tortura surge cuando el poeta interpreta la historia en términos de lenguaje, cuando limita su memoria al sufrimiento de la víctima. Su admirable deseo de honrar al degradado ancestro reduce su lenguaje a una punzada fonética, al quejido de dolor, a la maldición de la venganza. El tono del pasado se convierte en un fardo insoportable, ya que para injuriar al amo o al héroe deben hacerlo en el idioma de éste, y esto supone un autoengaño. La visión que tienen de Calibán es la de un pupilo enfurecido. Les es imposible separar la furia de Calibán de la belleza de su forma de hablar cuando los parlamentos de Calibán son equiparables en poder elemental a los de su tutor. El lenguaje del torturador ha sido dominado por la víctima. Lo cual consideran antes una forma de servidumbre que una victoria. ¿Pero quién en el Nuevo Mundo no siente horror al pasado, ya sea descendiente del torturador o de la víctima?&lt;br /&gt;¿Quién, en lo más recóndito de la conciencia, no clama en silencio por el perdón o la venganza? El pulso de la historia del Nuevo Mundo es el desbocado latido del miedo, los extenuantes ciclos de la estupidez y la avaricia. Las lenguas que asoman por encima de nuestras oraciones expresan el dolor de razas enteras a la oscuridad de un dios maniqueo: Dominus illuminatio mea, pues lo que fue traído a este Nuevo Mundo bajo el aspecto de una luz divina, la luz de la hoja de la espada y la del dominus illuminatio mea, era la misma iridiscente serpiente traída por un Adán contaminante, el mismo torturado Cristo exhibido con cristiano agotamiento; pero lo que también transportó el esclavo en sus entrañas ensemilladas fue una nueva nada, una oscuridad que sirvió para hacer más intensa la antigua fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo el esclavo se rindió a la desmemoria. Y esta desmemoria es la verdadera historia del Nuevo Mundo. Es también nuestra herencia; pero tratar de entender por qué sucedieron las cosas así, condenarlas o justificarlas, pertenece también al método de la historia, y las explicaciones se reducen siempre a lo mismo: "tal cosa sucedió por esto y esto otro", "esto es comprensible, pues...", y "en esos días los hombres eran así". Intercambiadas tales recriminaciones, el arrepentimiento del amo toma el lugar de la venganza del esclavo, y aquí la literatura colonial asume un tono fundamentalmente pietista, ya que puede tachar al arte verdaderamente grande de feudal y excusar a un arte pobre como digno fruto del sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los poetas radicales la poesía se les antoja una suerte de homenaje a la resignación, un fatalismo esencial. Pero lo que atormenta a los grandes poetas no es tanto la presión del pasado sino el peso del presente:&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;hay tantos muertos,&lt;br /&gt;y tantos malecones que el sol rojo partía,&lt;br /&gt;y tantas cabezas que golpean los buques,&lt;br /&gt;y tantas manos que han encerrado besos,&lt;br /&gt;y tantas cosas que quiero olvidar.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–PABLO NERUDA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los poetas el sentimiento de la historia se trenza con toda su crudeza a lo largo de sus nervios:&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tierra mía sin nombre, sin América,&lt;br /&gt;estambre equinoccial, lanza de púrpura,&lt;br /&gt;tu aroma me trepó por las raíces&lt;br /&gt;hasta la copa en que bebía, hasta la más delgada&lt;br /&gt;palabra aún no nacida de mi boca.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–PABLO NERUDA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es este pasmo ante lo numinoso, este privilegio elemental de poder nombrar al Nuevo Mundo, lo que en nuestros grandes poetas aniquila la historia, una exaltación común a todos ellos, ya sea que provengan del linaje de Crusoe y Próspero, o del de Viernes y Calibán. Rechazan el linaje étnico en favor de una fe en el hombre elemental. La visión, la "panorámica democrática", no es metafórica, sino una necesidad social. Una filosofía política enraizada en un sentimiento de exaltación tendría que aceptar la creencia en un segundo Adán, la re-creación del orden entero, desde la religión hasta el ritual doméstico más sencillo. El mito del buen salvaje no reviviría, pues éste nunca ha emanado del salvaje sino que ha sido siempre la nostalgia del Viejo Mundo, su anhelo de inocencia. La gran poesía del Nuevo Mundo no tiene esas pretensiones de inocencia: su visión no es ingenua. Antes bien, su sabor, al igual que sus frutos, es una mezcla de lo ácido y lo dulce, las manzanas de su segundo Edén tienen el acidulado picor de la experiencia. En esa poesía hay una memoria amarga, y es esta amargura la que más tarda en secarse en la lengua. Lo agridulce es precisamente lo que la dota de energía. Las doradas manzanas de este sol están inyectadas de ácido. El sabor de Neruda es cítrico, la Pomme de Cythère de Aimé Césaire es irritante, Perse tiene el regusto de la fruta salada de la orilla del mar, la uvera, el fatpoke, o la almendra de mar. Para nosotros, habitantes del archipiélago, la memoria tribal está salada con la amarga memoria de la migración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los sobrevivientes, para todas las tribus diezmadas del Nuevo Mundo que no sufrieron la extinción, su degradado arribo debería parecerles el principio, y no la conclusión, de nuestra historia. Los naufragios de Crusoe y de la tripulación de La tempestad señalan el fin de un Viejo Mundo. Poco debía importarle al Nuevo Mundo que el Viejo de nuevo se aprestara a volarse a sí mismo en pedazos, pues la obsesión por el progreso no está en la psique de los recién esclavizados. He ahí el amargo secreto de la manzana. La visión del progreso es la locura racional de la historia vista como tiempo secuencial, de un futuro sujeto a dominación. El conjunto de sus imágenes es absurdo. En los libros de historia, el descubridor coloca su bandeja de alimentos sobre la arena virgen, se arrodilla, y el salvaje hace lo mismo desde sus matorrales, presa de temor reverente. Son imágenes que han quedado estampadas en la memoria colonial; que la huella del pie de Crusoe o la impresión de la rodilla de Colón santificaron al mundo no son más que herejías. Semejantes imágenes blasfemas tienden a borrarse, como cómicos jeroglíficos del progreso. Y si la idea de lo Nuevo y lo Viejo se torna cada vez más absurda, ¿qué cosa debe sucederle a nuestra idea del tiempo, qué otra cosa podría sucederle a la historia misma, sino el que ella misma se esté volviendo absurda? No se trata de existencialismo. El hombre adánico, elemental, no puede ser existencial. Su primer impulso no es la autocomplacencia sino el pasmo, y el existencialismo es simplemente el mito del buen salvaje convertido al barroco. Las filosofías libertarias de este signo tienen su cuna en las ciudades. El existencialismo es lo mismo la nostalgia en el sofisticado primitivismo de Rousseau, como la enfermiza recurrencia en el pensamiento francés de la isla de Citera, ya se trate de la imaginería tuberculosa y febril de Watteau o la fiebre, vuelta delirio, de Rimbaud o Baudelaire. Los poetas del "Nuevo Egeo", de las Islas de los Bienaventurados, las Islas Afortunadas, las remotas Bermudas, la isla de Próspero, la Juan Fernández de Crusoe, o la de Citera; los poetas de todas esas rocas con nombres como cuentas de capilla saben que es aquí donde naufraga la vieja visión del Paraíso.&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Pido una canción donde pueda estrellarse el arco iris,&lt;br /&gt;donde pueda posarse el chorlito en playas olvidadas,&lt;br /&gt;Pido esa liana que crece en las palmeras&lt;br /&gt;(su obstinado futuro sobre el tronco del presente)&lt;br /&gt;Pido el conquistador de armadura ya sin sello&lt;br /&gt;tendiéndose a lo largo en una muerte de flores&lt;br /&gt;/perfumadas&lt;br /&gt;Y la espuma que incensa una espada que se herrumbra&lt;br /&gt;en la pura luz azul de lentos cactus feroces&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÐAIMƒ CESAIRE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para la mayoría de los escritores del archipiélago que sólo contemplan el naufragio, el Nuevo Mundo no ofrece exaltación sino cinismo, una desesperación ante los vicios que sienten que han de repetirse. Su malestar es una nostalgia oceánica por la más antigua cultura y una melancolía por la nueva, y este sentimiento puede llegar a ser tan profundo que desemboque en abierto rechazo del paisaje virgen, en una sed de ruinas. A los ojos de estos escritores, la muerte de las civilizaciones es arquitectónica, no espiritual; sembradas en su memoria están las imágenes de parras que ascienden por columnas quebradas, de terrazas muertas, de Europa como museo nutricio. Creen en la responsabilidad de la tradición, pero lo que los subyuga no es tanto la tradición, que está alerta, viva, y que es simultánea, sino la historia, y lo mismo puede decirse de los nuevos panegiristas del África. Para estos últimos la peor pérdida es la de los antiguos dioses, el temor de que el culto haya esclavizado el progreso. Así, el humanismo de la política toma el lugar de la religión. Ven a estos dioses como parte del proceso de la historia, sujetos como la tribu misma a ciclos de realización y desesperación. Como el concepto de Dios en el Viejo Mundo es antropomórfico, el esclavo del Nuevo Mundo se vio forzado a rehacerse a Su imagen, a pesar de frases tales como "Dios es la luz, y en él no hay oscuridad", y en este punto de intersección de una y otra fe, el poeta y el sacerdote esclavizados depusieron su poder. Pero la tribu sujeta aprendió a fortalecerse por medio de una astuta asimilación de la religión del Viejo Mundo. Lo que parecía rendición era una redención. Lo que parecía la pérdida de la tradición era su renovación. Lo que parecía la muerte de la fe era su renacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eliot habla de la cultura de un pueblo como la encarnación de su religión. Si esto es cierto, en el Nuevo Mundo debemos preguntarnos, en este orden: 1) si la religión que se le enseñó al esclavo negro fue asimilada como fe, 2) si dicha asimilación la ha alterado, y 3) si, de haber sido totalmente asimilada, o asimilada y alterada a la vez, es ahora necesario rechazarla. Dicho de otra manera, ¿puede existir una cultura africana –si excluimos el plano de la polémica artística y política– independientemente de una religión africana? De ser así, ¿de qué religión africana se trata?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El espectáculo que ofrecen los talentos mediocres cuando erigen antiguos tótems resulta más vergonzoso que la fe del converso del que se mofan, pero el resplandor de una religión literaria es de corta duración, pues la fe requiere más que de estilo. Llegado a esta etapa, el poeta polémico, al igual que el político, querrá producir una obra épica, convocar la grandeza del pasado, no como mito sino como historia, y profetizar en el sentido en que la arquitectura fascista puede ser vista como profética. Y sin embargo, mientras más ambicioso el celo, más difuso y forzado se vuelve, más tenazmente echa raíces en la investigación, hasta que la imaginación cede a la glorificación de la historia, el oído queda esclavizado: los glorificadores del tom-tom sordos al dínamo. Estos poetas épicos crean un pasado artificial, una cosmología difunta sin la fe tribal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que queda en el archipiélago es la fragmentación en facciones cismáticas, la cosmología privada del predicador ambulante. En estas islas todos los días florean las aceras con tales víctimas –mentes desfiguradas en su intento de comprender ambos mundos si no crean para sí un paraíso celestial del que sean el centro. Como los profetas del camino, el poeta "épico" de las islas vuelve su mirada a la antropología, a un catálogo de dioses olvidados, a un basural de fragmentos, artefactos y frases incompletas de un lenguaje muerto. Éstos se entregan a una recolección masoquista. El poeta de talante épico recorre con la mirada estas islas y no encuentra ruinas, y puesto que toda épica se funda en la visible presencia de las ruinas, mordido por el viento o por el mar, el poeta celebra lo poco que encuentra, la oxidada rueda para esclavos del ingenio azucarero, un cañón, cadenas, el ánfora sarrosa de los degolladores, toda la parafernalia de la degradación y la crueldad que exhibimos a modo de historia, no como masoquismo, como si los hornos de Auschwitz o Hiroshima fueran los templos de la raza. El inevitable resultado es la morbidez, y ese será el tono de cualquier literatura que respete una historia tal y que funde su verdad en la vergüenza o la venganza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo es ahí donde tiene su origen la poesía épica de la tribu, en su identificación con el sufrimiento hebraico, la migración, la esperanza de una liberación de las ataduras. Pero con esta diferencia –el pasaje por nuestro Mar Rojo no era el de la esclavitud a la libertad, sino lo opuesto: las tribus llegaron a su Nueva Canaán encadenados. Hay en mucha de nuestra literatura este sentimiento residual, el lamento en aguas extrañas por un hogar perdido. La tenue búsqueda de un Moisés aún sobrevive en nuestra política. El concepto épico se comprimió en la canción popular; el anhelo de la masa, en chantre y coro, copla y refrán. Los poemas de los movimientos de restauración religiosa obtienen su fuerza del tono autohipnótico de sus responsos, de la monodia interminable como la esperanza tribal.&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Conozco la salida de la luna, la salida de los astros,&lt;br /&gt;Renuncia ya a tu cuerpo,&lt;br /&gt;Iré con mi Señor cuando caiga la tarde,&lt;br /&gt;Renuncia ya a tu cuerpo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Pero esta monodia no es sólo de resignación, sino también marcial:&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Josué peleó la batalla de Jericó,&lt;br /&gt;Jericó, Jericó,&lt;br /&gt;Josué peleó la batalla de Jericó,&lt;br /&gt;Y los muros se vienen abajo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poema épico no es un proyecto literario. Ya está escrito: estaba escrito en las bocas de la tribu, una tribu que valerosamente había renunciado a su historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras que las épicas de esclavitud y liberación del Viejo Testamento le proporcionaban al esclavo un paralelo político, la ética de la cristiandad atemperó los sentimientos vengativos de éste, haciendo al parecer más honda su pasividad. Para los amos no se trataba de un mundo nuevo, sino de una extensión del viejo. La visión del amo de un Paraíso terrestre le estaba vedada, y la recompensa ofrecida en nombre del sufrimiento cristiano vendría después de su muerte. Todo esto lo sabemos, pero lo relevante es el celo con que el esclavo abrazó tanto lo cristiano como lo hebraico, miró con ojos resignados la muerte de su panteón y, sin embargo, deliberadamente comenzó a investir su moribunda fe de convicción política. Los historiadores no logran hacer una crónica de esto, se limitan a levantar las estadísticas de la conversión. No hay un momento de conversión tribal en masa equiparable al de la luz que tiró del caballo a Saúl; por el contrario, aquello en que se nos pidió creer era una lenta, pesada queja de rendición, la inmensa y laboriosa conversión de los derrotados en buenos negros, o verdaderos cristianos, y por supuesto que canciones como ésta parecen la más despreciable expresión de los vencidos:&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Voy a dejar mi espada y mi escudo,&lt;br /&gt;A la orilla del río, a la orilla del río...&lt;br /&gt;Ya no voy a aprender más de guerra,&lt;br /&gt;Aprender más de guerra...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo enseñar esto a manera de historia? ¿No son ésas palabras de los que han sido completamente vencidos, de los derrotados? ¿No se trata aquí de la perfidia cristiana, seductora de la venganza, la que movió a las tribus exhaustas a traicionar a sus dioses? Una nueva generación mira este tipo de conversión con desprecio, pues ¿dónde están las canciones de victoria, el desafío del guerrero capturado, dónde los nostálgicos cantos de batalla y las canciones de tiempo de cosecha, la siembra de la gran pastoral africana? Esta generación ve en la poesía épica de la canción de labor y en los tempranos blues tan sólo autodesprecio e inercia, pero la verdad, la profunda verdad es que, maniatado y humillado en cuerpo como lo estaba el esclavo, había en él, más allá de una simple fortaleza, una nota de agresión, y lo que una generación posterior juzga como derrotismo es en realidad la voluntad de una victoria del espíritu, pues tanto el guerrero cautivo como el poeta tribal eligieron el mismo campo de batalla propuesto por el agresor, el alma:&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Guerrero soy, allá en el campo,&lt;br /&gt;Y puedo cantar y gritar,&lt;br /&gt;Y decir a los cuatro vientos que Jesús murió por mí,&lt;br /&gt;Cuando me llegue allá al feliz paraíso,&lt;br /&gt;Cuando me llegue al campo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lo que había sido robado al ladrón fue su Dios, pues el africano sometido había llegado al Nuevo Mundo cuando aún guardaba una elemental intimidad con la naturaleza y mostraba un terror más profundo a la blasfemia que el cristiano cansado e hipócrita. Bien pronto comprendió los rituales cristianos en torno de un redentor al que se había azotado, torturado y dado muerte, aunque tal vez haya retrocedido ante la idea de dividir y comer de su carne, pues en las culturas originales los dioses vencen unos sobre otros como guerreros, y para los guerreros no hay conversión posible en la derrota. Hay muchos ejemplos de este tipo. En la historia del archipiélago, la verdadera historia reside en la conversión de la tribu, y es éste el tema que nos concierne. Volvemos a lo que dijo Eliot –que una cultura no puede existir sin una religión–, y a otras cosas dichas que irradian esta idea –que la poesía épica no puede existir sin una religión. Aquí está el origen de la poesía del Nuevo Mundo. Y el lenguaje que usa es, al igual que la religión, el mismo del conquistador de Dios. Pero el esclavo ya se había apropiado del Dios de sus amos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la poesía elemental de la tribu la experiencia épica de la raza se condensa en metáfora. En una tradición oral el modo es simple: el responso es de final abierto, de manera que cada nuevo poeta añade sus propias líneas a la forma, en un proceso muy similar al del tejido o el baile, que se basan en el concepto de la historia de la tribu como algo interminable. No hay una caída mortal, ninguna signatura egoísta de efecto; en pocas palabras, no hay pathos. El blues no es pathos, no lo es la voz individual; se trata de un modo tribal, y cada nuevo poeta oral aporta su propio dístico. En el origen está la idea de que la tribu, habituada a la desesperación, también habrá de sobrevivir: no hay principio, pero tampoco un fin. El nuevo poeta entra en un flujo y se retira, así como el tejedor prosigue el patrón, de mano en mano y de boca en boca, como el convicto picapedrero pasa su mazo a otro:&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Muchos días de pesar, muchas noches de aflicción,&lt;br /&gt;Muchos días de pesar, muchas noches de aflicción,&lt;br /&gt;Y una bola con cadena, a donde quiera que voy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No historia, sino flujo, y como único sustento, el mito:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moisés vivió hasta que se hizo viejo,&lt;br /&gt;¿Y dónde estaré yo?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La diferencia estriba en la intensidad de la celebración. El ritmo pietista del misionero se ve espoleado hasta un frenesí marcial que el esclavo adapta a un modo tribal de acentos triunfales. Muy bien –habrán pensado el misionero y el mercader–, una vez que los tengamos bailando y aplaudiendo, reinará la paz, pero lo cierto es que el Dios de ambos –mercader y misionero– estaba siéndoles arrebatado por una fuerza sumergida que emergía durante las reuniones rituales, donde el ritmo subconsciente salía a la superficie y se apoderaba de uno, y donde de hecho el Dios hebraico-europeo cambiaba de color, pues los nombres de las deidades secundarias no importaban, Santa Úrsula o Saint Urzulie –el panteón católico se adaptó sin mayor resistencia al panteísmo africano. Los misterios católicos se adaptaron sin mayor resistencia al chamanismo africano. Pero no todos aceptaron al Dios del hombre blanco. Como preámbulo a la revolución haitiana, Boukman invocaba a Damballa en el Bois Cayman. Sacrificios de sangre, iniciaciones guerreras, torturas, fugas, revueltas, incluso la desesperación de los esclavos que perdieron la razón y comían tierra, éstos son los hechos históricos, pero lo que finalmente resulta importante es que la raza o las tribus fueron convertidas, se hicieron cristianas. Sin embargo, ninguna raza es convertida contra su voluntad. El amo del esclavo se encontraba ahora ante una imponente maleabilidad. El esclavo se convertía a sí mismo, cambiaba de armas, de armas espirituales, y al adaptar la religión de su amo, también adaptó su lenguaje, y es aquí donde empieza lo que sería nuestra tradición poética. Comenzaba un nuevo modo de nombrar las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La épica se condensó en la leyenda popular. El acto de la imaginación era el empeño creador de la tribu. Más adelante serán escritas esas leyendas por poetas individuales. Sus inicios son orales, familiares, la poesía de la lumbre que ilumina los rostros de una jerarquía compacta y primaria. Pero hasta la literatura oral se abre paso hacia el jeroglífico y el alfabeto. Aun hoy, en un gran número de islas, el poeta antillano se enfrenta a una lengua que escucha y que no logra poner por escrito, pues no existen símbolos para semejante lengua. Mientras más logra acercar mano y palabra a las minuciosas inflexiones del lenguaje interior y a las más sutiles precisiones de su oído, más caóticos aparecerán los símbolos en la página; cuanto más diminuto el dialecto regional, más excéntrica será la representación que haga de él, de modo que la función del poeta sigue siendo la de siempre: filtra y purifica, sin perder el tono y la fuerza del lenguaje común mientras echa mano de los jeroglíficos, los símbolos o el alfabeto del oficial. Ahora bien, dos de los más grandes poetas de este archipiélago provienen de islas de habla francesa patuá: Saint-John Perse, nacido y criado hasta bien entrada la adolescencia en la Guadalupe, y Aimé Césaire, de Martinica. Los dos comparten la experiencia colonial del lenguaje, el primero por privilegio, el segundo por privación. Por ahora no importa que uno sea blanco y el otro negro. Ambos son franceses, son poetas que escriben en francés. Bien, para empezar, es el lenguaje de Césaire el que resulta más abstruso, más surrealista, mientras que el francés de Perse es clásico. Aunque Césaire no escribió su gran poema, Cahier d’un retour au pays natal, en dialecto, es necesario que nos detengamos en su tono. Con toda la complejidad de su surrealismo, sus palabras a veces inventadas, para un oído familiarizado con el patuá francés, suena como un poema escrito tonalmente en criollo. Aspereza e impaciencia constituyen sus propiedades tonales, pero el lenguaje de Césaire en este gran poema revolucionario, o mejor, este poema en parte apropiado por los revolucionarios, no es proletario. El tono de Perse es asimismo majestuoso, inaugura un camino de conquista inevitable que, en su avance, establece sus posesiones; y al lector que intenta prestar oído puro al lenguaje de cualquiera de estos poetas, sin prejuicio, sin ser atendido por el susurro subliminal de la historia, le parecerá que por lo menos una cosa guardan en común: autoridad. Su dicción presenta otras similitudes, como, por ejemplo, la forma. En el Cahier d’un retour au pays natal, así como en los poemas en prosa de Saint-John Perse, desde los Elogios antillanos hasta Crónica, y más allá, se advierte un estricto armazón sinónimo compartido con la tradición de la lengua metropolitana, y que ambos debieron considerar como una herencia, a pesar de sus diferencias raciales y sociales, a pesar de la distancia que separaba a Perse del dialecto de los sirvientes y los pescadores, y a pesar de la fidelidad de Césaire a dicho dialecto. Las fuentes de esta dicción son al mismo tiempo antiguas y contemporáneas: la Biblia y la oda tribal tanto como la poesía francesa surrealista, los himnos proletarios de Whitman, y las leyendas orales o escritas de otras civilizaciones: el Mediterráneo y el oriente, en el caso de Perse; el Mediterráneo hebraico y el África, en el de Césaire. En cuanto a estructura visual, la poesía de ambos comparte la simetría de la oda en prosa, así como el que parezca ser traducción de una épica más antigua que confiere a los poemas un aire legendario. Tenemos aquí a dos colonos, o mejor aún, dos poetas cuya percepción formativa, cuya aprehensión de los mundos visibles de sus muy distintas infancias, se espiritualizaron en su jubiloso contacto con la lengua metropolitana. Dos poetas cuyas muy diferentes visiones del mundo dieron lugar a indiscutibles obras maestras, las cuales –y he aquí lo importante– no violentaban al lenguaje mismo; antes bien, lo perpetuaban en su grandeza gracias a dos modalidades opuestas de la fe: Perse, mediante la profecía y la nostalgia, Césaire, mediante la nostalgia y la polémica. Y sin embargo, como traductor, preferiría antes buscar un equivalente en inglés para Perse que para Césaire, por la sencilla razón de que Perse es acaso más simple, pues ahí donde su lenguaje se complica en los vocabularios de la arqueología, la biología marina, la botánica, etcétera, la lengua de Césaire se desliza al ras de las sutilezas del surrealismo moderno. Aun así, como antillano, me siento más próximo al tono de Césaire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé hasta qué grado un poeta esté en deuda con el otro, pero cualquiera que sea la verdad bibliográfica uno percibe no un intercambio de influencias, no la imitación, sino el empuje oceánico de la lengua metropolitana, de su imperio si se quiere, el cual transporta a un mismo tiempo –alimentándose de tributarios coloniales tan poderosos– a poetas de una visión del mundo tan distinta como Rimbaud, Char, Claudel, Perse y Césaire. Es el lenguaje del imperio, y los poetas son, no sus vasallos, sino sus príncipes. Seguimos catalogando a estos poetas mediante un procedimiento equivocado, es decir, la historia. Seguimos jugueteando con las evidentes limitaciones del dialecto por patriotería, pero el gran poema de Césaire no pudo haber sido escrito en francés criollo porque no hay palabras para algunos de sus conceptos; faltan sustantivos para sus objetos, y aunque por un golpe de suerte llegaran a encontrarse, éstos difícilmente podrían ser expresados de manera visual sin los esfuerzos de un filólogo delirante. Ambos poetas manipulan una suprema retórica visionaria que bien puede traducirse al inglés. A veces suenan idénticos:&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;1. La estrecha senda del oleaje en la emborronadura de las&lt;br /&gt;/fábulas...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;–CÉSAIRE&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;2. Errante, ¿qué sabíamos del lecho de los abuelos, por más&lt;br /&gt;blasones&lt;br /&gt;que ostentase en su atabanada madera de las Islas?...&lt;br /&gt;No&lt;br /&gt;había nombre para nosotros en el viejo gong de bronce de la antigua morada. No había nombre para nosotros en el oratorio de nuestras&lt;br /&gt;madres&lt;br /&gt;(madera de jacarandá o de azombogo), ni en la móvil&lt;br /&gt;antena de oro en la frente de las guardianas de color.&lt;br /&gt;No estábamos en la madera de violero de la cítara o del&lt;br /&gt;arpa; ni...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;–PERSE&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;3. Pido una canción donde pueda estrellarse el arco iris,&lt;br /&gt;donde pueda posarse el chorlito en playas olvidadas,&lt;br /&gt;Pido esa liana que crece en las palmeras&lt;br /&gt;(su obstinado futuro sobre el tronco del presente)&lt;br /&gt;Pido el conquistador de armadura ya sin sello&lt;br /&gt;tendiéndose a lo largo en una muerte de flores perfumadas&lt;br /&gt;Y la espuma que incensa una espada que se herrumbra&lt;br /&gt;en la pura luz azul de lentos cactus feroces&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;–CÉSAIRE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Señor de los tres caminos ante ti está un hombre que&lt;br /&gt;ha andado mucho.&lt;br /&gt;Señor de los tres caminos ante ti está un hombre que&lt;br /&gt;ha andado mucho sobre sus manos que ha andado sobre&lt;br /&gt;sus pies que ha andado sobre su panza que ha andado&lt;br /&gt;sobre sus nalgas&lt;br /&gt;Desde Elam. Desde Akkad. Desde Súmer.&lt;br /&gt;Señor de los tres caminos ante ti está un hombre que&lt;br /&gt;ha cargado mucho.&lt;br /&gt;De verdad, amigos, he venido cargado desde Elam, desde Akkad, desde Súmer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–CÉSAIRE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perse y Césaire, hombres de ascendencia mutuamente desafiante, opuestos raciales, para utilizar el lenguaje de la política, patricio y conservador el primero, proletario y revolucionario el segundo, el clásico y el romántico, Próspero y Calibán: contrarios que fácilmente se equilibran, pero lo hacen sobre el eje de una sensibilidad compartida, y esta sensibilidad, con o sin la presencia de una tradición manifiesta, es la que se despierta al andar el camino que conduce a un Nuevo Mundo. Perse descubre en éste los vestigios del Viejo, vestigios de orden y jerarquía, en tanto que Césaire ve en él la evidencia de pasadas humillaciones y la necesidad de un orden nuevo, pero más profunda todavía es la verdad de que ambos poetas perciben este nuevo mundo a través del misterio. Su lenguaje nos tienta a la cita interminable: hay momentos en que uno escucha ambas voces simultáneamente, hasta que el tono es el de una sola voz para estos dos hombres diferentes. Si pensamos en uno como el marginado y en el otro como el privilegiado cuando leemos sus alocuciones al Nuevo Mundo, si debemos ver a uno como negro y a otro como blanco, no sólo dividimos, mediante procedimientos sociológicos, dicha sensibilidad, sino que negamos la amplitud de voz de cualquiera de estos poetas, y al mismo tiempo el poder de la compasión y el poder de la ira. No se trata de adelantar una tesis a favor de la asimilación y la reducción de los hombres a una común simplicidad: nos atraen, abiertamente, sus diferencias, pero lo que más nos asombra en ambos poetas es su exaltación, su portentosa exaltación en el seno de la posibilidad. Y no es que hablemos de una posible sociedad ideal; ésta sólo se encuentra en la obra tardía de Perse –una sociedad inaccesible a fuerza de su magnificencia. Hablamos, antes bien, de esa embriaguez de presencias que se percibe en Elogios y en Para celebrar una infancia, de la posibilidad del individuo caribeño, ya sea de linaje africano, europeo o asiático: esa enorme mañana de su posibilidad que delicadamente se entreabre, su cuerpo tocado por el rocío, sus nervios a tal grado afinados a la sensación que parecieran los de la mimosa; su memoria, ya de la grandeza o del sufrimiento, gradualmente borrándose al golpeteo recurrente de la llovizna que lava las incisiones ancestrales o tribales del cráneo coralino; la posibilidad de un hombre y su lenguaje despertando aquí al asombro. Así como el lenguaje de Perse al final se vuelve más trabajado y artificial, así también la retórica tardía de Aimé Césaire se encamina hacia la heráldica; pero las primeras magnas obras de ambos se ofrecen al lector tan profundamente enraizadas y dóciles como la vid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero estos poemas están en francés. El hecho de que ahora hayan comenzado a establecer su influencia sobre la poesía en inglés del archipiélago es significativo, pues se trata de obras poderosas, y todo poder atrae hacia sí, pero su retórica resbala de las manos de nuestros poetas "revolucionarios" menores, quienes apuntan a la grandiosidad sin el lenguaje necesario para crearla, pues estos imitadores ven estos dos poemas a través de la historia, o a través de la sociología. Se sienten seducidos por sus temas. Esto ha dado lugar a las actuales nidadas de flacos, quejumbrosos pichones que hurtan trozos de Césaire para sus propios nidos, al tiempo que condenan a Perse de ser un animal distinto, un poeta blanco. Tales convulsiones de mala poesía aparecen cuando la sociedad pide cambio a gritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesto que solemos pensar en la tradición como historia, un grupo de anatomistas afirma que esta tradición es enteramente africana y que sus respuestas se ven alteradas por la nostalgia de una raza, pero este grupo debe admitir la misma ficción en el caso de los asiáticos y los mediterráneos; así, las desoladas terrazas de la memoria épica de Perse serán tan antillanas para los descendientes del Medio Oriente que viven entre nosotros, como los reinos de la costa de Guinea lo son para Césaire o la poesía china lo es para el tendero chino. Si nos es lícito hacer un poco de psicología, dividir, rastrear sin más los orígenes de esas degeneraciones, entonces debemos aceptar también el milagro de posibilidad que cada poeta aporta. La sensibilidad caribeña no está marinada en el pasado, ni padece agotamiento. Es nueva. Pero lo nuevo radica en su complejidad y no en sus simplezas históricamente explicadas. Sus rasgos de melancolía son los residuos químicos de la sangre que permanecen al cabo de la convalecencia del esclavo y del trabajador. Habrá de sobrevivir a la malaria de la nostalgia y al delirio de la venganza así como logró sobrevivir a su propio autodesprecio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, mientras que muchos críticos de la poesía contemporánea de la sociedad de naciones rechazan la imitación, base de la tradición, en busca de la originalidad, falsa base de la innovación, acaban por adoptar la vieja actitud paternalista de la política contemporánea, pues su exigencia de naturalidad, novedad, originalidad o verdad está nuevamente fundada sobre ideas preconcebidas acerca del comportamiento; proyectan reflejos tan anticipados como la exuberancia, la espontaneidad y el refrescante dialecto de la tribu. Cierto tipo de actitudes son de rigor, incluyendo la incoherencia tan en boga de la ira revolucionaria; cumplidas éstas, y el mundo está otra vez tranquilo: el crítico masoquista por el obligado ataque a sus "valores", el poeta masoquista por el gesto aprobatorio de su víctima. Es difícil al principio distinguir las posturas juglarescas de las verdades privadas, pero su familiaridad pronto establece las viejas fórmulas del entretenimiento. La ira del negro es, en el fondo, entretenimiento o representación teatral si de la ira crea una estética, y esta "naturalidad" no es en ningún modo diferente del legendario júbilo o la espontánea risa del juglar. Sigue siendo club-nocturno y cabaret, pirofagia profesional y danza sobre botellas rotas. El crítico-turista sólo puede contener el aliento ante tales desplantes de naturalidad. En verdad no querría probarlos por sí mismo. Y así volvemos a la mujer predicadora del Dr. Johnson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El entusiasmo que el liberal muestra ante el habla de los barrios bajos resulta bastante despreciable para el poeta, pues la buena voluntad del crítico liberal sólo sirve para perpetuar las condiciones sociológicas de dicha habla, a pesar de tener el recurso a la ira. Lo que una vez más predica, aunque ahora por medio de la crítica, es el viejo argumento de la igualdad en la separación. Los negros son diferentes: aquí el pathos radica en que a la mayoría de los negros se les ha hecho creer esto, la tragedia implícita de la proclamación de su diferencia. Las teorías chocan, ya que el radical busca nivelar el rango del desposeído con el del privilegiado, mientras que el liberal y sus inconscientes cómplices –los poetas del pobre y de la "retórica revolucionaria"– temen perder "lo suyo" si permiten que el pensamiento y la educación se amplíen mediante beneficios materialistas. A menudo es el mismo poeta culto y privilegiado quien encubre su educación y sus privilegios tras el falso exotismo de la pobreza y lo bucólico. Escriben de un modo y hablan de otro. Antes fue la traición de los clérigos, ahora tenemos la traición de los intelectuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La degradación de la técnica, cuando ésta permanece abierta como pregunta, se oculta en la originalidad. La mala poesía escrita por negros es preferible a la buena poesía escrita por blancos, ya que, dicen los revolucionarios, no es posible aplicar los mismos criterios. Esto se ve como orgullo, lo opuesto de la inferioridad. Asimismo, es posible aislar, de entre el proceder estilístico general de este escritor, esa ingenuidad beligerante o el júbilo ilimitado que caracterizan a la literatura pubescente; una literatura que de manera inconsciente acepta su condición susceptible de elogio o corrección; que tal vez llegue a resistirse –aunque también a insinuarse por medio de la resistencia– a los correctivos de un "superior" o por lo menos de una disciplina o tradición más añeja. Es defectuosa en tanto que también ve la historia como una escalera al logro, pero comporta una energía competitiva que, o a menudo fracasa por agotamiento, o deslumbra por su prolijidad. Es maníaca, es inferior, pero está segura de la ruta que toma y de los obstáculos que enfrenta. Atrae a semejantes. De modo que, por pureza, por un afro-arianismo negro puro, sólo es válido un negro inmaculado, y lo antillano es una mancha, mientras que otras razas lo adulteran. Los extremistas, los puristas, están comenzando a ejercitarse en tales infecciones, por lo cual un escritor de sangre "mixta", es decir "degradada", no puede ser más fuerte que un liberal. Esto dará lugar al desarrollo de un rico individualismo que pasa por el tamiz de una amargura más honda; intensificará el egocentrismo y el aislamiento, ya que los valores de estos escritores y poetas son más complejos. Parecerán más imperialistas, nostálgicos y al margen del ímpetu del proletariado antillano, pues no pueden en realidad simplificar las intricaciones y el pensamiento de la raza. Se volverán ermitaños o especies solitarias, híbridos cada vez más exóticos, puentes rotos entre dos linajes, Europa y el Tercer Mundo de África y Asia. En otras palabras, se convertirán en islas. Y por este aislamiento su destino crónico será el de parecer inaccesibles, irrelevantes, remotos. La maquinaria del radicalismo, que convierte en héroes culturales a escritores más violentos y que hace de la inmediatez una virtud, los pasará por alto. Están condenados a no rebasar la edad de los cuarenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo esto ha sido consecuencia, en el fondo, de un rechazo del lenguaje. El nuevo culto a la incoherencia, a la repetición obsesiva, glorifica al aprendiz y atrofia asimismo a la juventud, a quienes se precave contra la asimilación. Es como si el instinto del negro siguiera siendo la fuga, la fuga hacia el laberinto, la fuga hacia una suerte de olvido muy particular ajeno a las banalidades de la pobreza y al peso de un nuevo imperialismo industrial: el de las "estructuras de poder" en ausencia que controlan la economía del archipiélago. Que siempre habrá erupciones de desafío es en sí casi una irrelevancia, pues el motor de tales estallidos, su filosofía política, sigue siendo simplista y superficial. El que todos los negros sean hermosos es una afirmación enervante; que todos los negros son hermanos parece más una reprimenda que una guía de acción; que el pueblo debe detentar el poder, casi un deseo de muerte, pues el verdadero poder en estos tiempos es silente. El arte no puede permanecer mucho tiempo en esta pizarra. Se derrumba del mismo modo que aquellas consignas, fragmentos y trozos de una falla histórica. El poder se subdivide y tribaliza cada vez más cuando se toma la genética por su fundamento. Desemboca en las justicieras guerras secundarias del Tercer Mundo, en la automutilación de las guerras civiles, en las fronterizas divisiones de los poderes de tercera del Tercer Mundo, manipuladas e impulsadas por los poderes primeros. Aumentan los genocidios, se multiplican las guerras tribales, y cada vez se vuelven más alucinadas y remotas. Nigeria, Bangladesh, Vietnam, el Oriente Medio –las Españas de nuestra época. Las revoluciones provinciales sólo pueden dispensar una compasión vaga y general, ya que bien se sabe quiénes las dirigen y escenifican. Están convencidos de que ellos mismos son víctimas de manipulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revolución está aquí. Siempre lo ha estado. No requiere del decorado del turismo africano o las posturas y el discurso del momento de los ghettos metropolitanos. Sustitúyase la palabra "barriada" por la de "ghetto" y se obtiene la psicología del funk, una psicología de mercado de la que, de manera inadvertida, al cabo de la revolución física, se han ido apropiando los comerciantes mediterráneos y asiáticos. El alma (el soul ) es un objeto de comercio, es una prenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El énfasis "metropolitano" de la "revolución" ha opacado la condición del campesino, del hombre inevitablemente enraizado, y el revolucionario urbano es, bien por imitación o por naturaleza, un desarraigado y un desocupado –aunque a la moda– y con el tiempo un exiliado potencial. El hombre del campo no puede darse el lujo de estos cambios urbanos. Él es el verdadero africano que no necesita proclamarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la historia como exilio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no quiere sentirse perdido, el colono en el exilio debe asumir cierta postura de cinismo metropolitano, a no ser que prefiera el total aislamiento o la desesperada, ruidosa nostalgia de sus hermanos exiliados. Este cinismo es una representación del intento de ahondar en el sentimiento de la historia que yace dentro de todo ciudadano inglés y europeo, pero que él nunca ha llegado a sentir por África o Asia. Aquí se desarrolla otro sentimiento: el de inferioridad. Nos vamos percatando de cuán cerca estamos de la locura aquí, pues dicho sentimiento no califica el significado de un acontecimiento, sino el acontecimiento mismo, la dinámica del acontecimiento como de segundo rango. Imposible convencer al exiliado a abandonar esta actitud. Ha elegido ver la historia de este modo, y en eso consiste su visión. Las simplificaciones que se hacen del imperialismo, de la herencia colonial, resultan más honrosas, pues dotaron a las toscas tribus de dignidad. Pero menos honesta aún que el colono en el exilio es la generación que le sigue. Ésta quiere dar un salto eugenésico del imperialismo a la independencia apoyándose en el anhelo de alcanzar la dignidad ancestral del guerrero-viajero. Costumbres misteriosas. Dioses difuntos. Rituales sagrados. Sin embargo, tan hijos son éstos del ideal decimonónico como el colono: el romance del soldado inglés y el guerrero salvaje, la simplificación de elegir ser el indio en vez del vaquero, filtrada a través de películas y literatura adolescente, son la visión romántica imperial llevada hasta el delirio. La postura es melodramática, el lenguaje de sus formas una idealización de la literatura de aventuras cuyo recuerdo nos conduce hasta el Capitán Marryat, Kipling o Rider Haggard. Se trata de una continuación del romance juvenil con tambores africanos, danzas tribales, sacrificios bárbaros pero sagrados, viajes dorados, ciudades perdidas. En el fondo del subconsciente yace una Atlántida negra enterrada en un mar de arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colono es más rudo. Su idea de la historia es la del mundo que lo rodea, de una banalidad casi inexpresable. Ve el siglo veinte sin autoengaño o fantasía juvenil. El otro maldice la banalidad y se inclina por el mito. Los poetas del segundo grupo ahora comienzan a ver en la poesía una forma de educación histórica. Su objetivo es la literatura oficializada de las escuelas, los sociólogos, sus colegas historiadores y, sobre todo, la revolución. Se dejan hechizar por la eficacia de la poesía como aspecto del poder no a través de su lenguaje sino a través de sus temas. Su poesía se convierte así en una suerte de acompañamiento musical de ciertas tesis, y como historia se ve forzada a excluir ciertas contradicciones, pues la historia no puede registrarse con ambigüedades. Cualquiera que haya sido su motivo, el hecho tuvo lugar o no lo tuvo. Toda manifestación de piedad lleva la marca de la infamia; toda forma, la de la hipocresía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos poetas inevitablemente caen en una creciente obsesión por la innovación de las formas, y asumen esta actitud como una estrategia crítica que servirá para atacar a otros y defender al mismo tiempo su propia postura, si es que ésta ha de verse como una elección espontánea. Desde un punto de vista conservador, es una imitación de lo que considera el modo tribal, y no repara en distinciones entre la artificialidad del gran estilo de la ceremonia tribal y el lenguaje que emplea para lograrlo. Llega incluso a utilizar fragmentos de la lengua original a manera de ornato, aunque este lenguaje no sea su lengua natural. Un nuevo tipo de conservadurismo hace su aparición, una nueva dignidad, más reaccionaria y pomposa que la dirección tomada por el lenguaje empleado. Se desplaza de manera errática entre el fácil aplauso del dialecto, el argot de la tribu y el discurso ceremonial, la "memoria" de la tribu, es decir, entre la recién adquirida dignidad y la popular; y en medio de esto no hay nada. La voz normal del poeta, su propia voz que habla, se ha perdido, y no hay un lenguaje escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, si buscamos la imaginación originaria de la literatura antillana, su aspecto "revolucionario", la encontraremos en plena evolución dentro de la narrativa antillana; el principio poético está más despierto en nuestra mejor prosa, y sea cual fuere el impulso étnico detrás de esta imaginación, ha servido para ahondar en las raíces del hombre contemporáneo con la misma fuerza que los poetas de otras razas que utilizan el inglés. En Otros leopardos, del novelista guyanés Denis Williams, aparece el siguiente pasaje:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, habiendo retirado mi cuerpo junto con sus últimas huellas, me encuentro sin contexto definido. Subiendo por este árbol, arrancando, una a una, todas las espinas, me envuelve la oscuridad de ninguna parte, no soy nada, en ninguna parte. Esto ya es ganancia. Hughie no ha logrado encontrarme: lo he burlado. He conseguido un estado valioso: una condición al margen de su método. Ahora sólo resta despojarme de mi conciencia. Y esto lo puedo hacer cuando quiera. Estoy libre de la tierra. No necesito bajar a ella por nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En "Wodwo", de Ted Hughes, leemos:&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Qué soy yo? Olisqueando aquí revolviendo las hojas&lt;br /&gt;siguiendo un tenue rastro en el aire hasta la margen del&lt;br /&gt;/río&lt;br /&gt;entro en el agua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer&lt;br /&gt;aparte del suelo no enraizado sino dejado caer&lt;br /&gt;como si nada desde nada ya sin hilos&lt;br /&gt;que me aten a nada puedo moverme a dondequiera&lt;br /&gt;se me ha concedido al parecer ser libre&lt;br /&gt;de este lugar qué soy entonces...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lo cual –y perdonen las citas interrumpidas- es el tono del poema entero –lenguaje, tono, titubeo, certidumbre, la deliberada elección de nombres propios, el numinoso proceso en Williams de la reducción de un hombre, en Hughes un hombre en proceso de evolución. El pasaje de la novela y el poema completo de Hughes son lo mismo. Y no lo son sólo en cuanto al tema, la antropología; de hecho, son abiertamente distintos en estructura, y descartamos absolutamente la cuestión de la influencia mutua, a excepción de Hughes, quien había ya leído el libro de Williams publicado algunos años antes. Pero lo que sí está ahí es la desplazada, escrutadora psique del hombre moderno, la reversión del hombre del siglo veinte, sea éste de África o de Yorkshire, hacia sus orígenes preadánicos, hacia la prehistoria, y este contagio de locura compartido se da de manera universal en la poesía contemporánea, en particular en un poeta como Samuel Beckett.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vocablos se convulsionan, la búsqueda es angustiosa, la pronunciación de los sustantivos elegidos, el rechazo cínico o violento de la misma cosa nombrada, o la originaria o final exaltación del poder o la decadencia de la Palabra misma, un proceso compartido por tres escritores radicalmente distintos: uno africano-guyanés, otro británico-celta, y el tercero irlandés-celta. Lo que ellos comparten va más allá del lenguaje: es un taladrar, minar, un horadar de topo o grillo real en la entraña originaria de la vida, o en sus detritos. Logos como excremento. Logos como espasmo generativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el sentido de que se trata de tres escritores negros, sólo nos es lícito emplear el término "negro" para referirnos a esa malevolencia dirigida al sistema histórico. El Viejo Mundo, o los paseantes en el Viejo Mundo, o aquéllos que existen en el Viejo Mundo, ya sea éste el África, o el subacuático mundo de Yorkshire, profundo como Inglaterra, o el beckettiano gris, innombrado e innombrable universo de una civilización náufraga; éstos, amargados por dichos mundos, escriben con negrura, con un pesimismo purgativo que va más allá de lo mórbido. Acaso el mismo proceso se advierte en el Nuevo Mundo entre los escritores que poseen una fuerza optimista o visionaria, se advierte el mismo lento nombrar de las cosas. Esto se da cabalmente en Wilson Harris. Pero esta negrura es luminosa. Lo negro en Williams vuelve en su locura nuevamente al inicio. Sube su árbol de espinas, retorna a los orígenes antropológicos de toda la humanidad, y sin duda habrá de descender una vez más, como el monstruo medieval de Hughes, al experimentar su exultante metamorfosis de demonio en hombre conforme empieza a dar nombre a las cosas, y podrá demoler y destruir a la civilización entera con todo y sus lenguajes una vez más como esos seres arrastrándose por el lodo primordial y postatómico en Beckett. Estos tres ciclos elementales constituyen la común agonía de tres escritores racialmente distintos. Estos crudos ciclos son el conocimiento histórico del poeta. Pero esto ¿qué prueba? Prueba que los escritores más verdaderos son aquéllos que ven el lenguaje no como un proceso lingüístico sino como un elemento vivo. Nos demuestra con claridad la pereza de los poetas que confunden el lenguaje con la lingüística y la arqueología. Asimismo, echa por tierra los conceptos provinciales de la imitación y la originalidad. El temor a la imitación obsesiona a los poetas menores. Pero en cualquier época aparece el genio común de modo casi indistinguible, y la perpetuidad de este genio es la única tradición válida, y no aquélla que cataloga la poesía según épocas y escuelas. Sabemos que los grandes poetas no tienen el deseo de ser diferentes, ni el tiempo para ser originales; que su originalidad emerge sólo cuando han absorbido toda la poesía que han leído, íntegra; que su primera obra aparenta ser la acumulación de la basura de otros, pero que luego se convierten en fogatas; y que sólo los académicos y los poetas asustadizos hablan de la deuda de Beckett con Joyce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tribu exige de sus poetas el lenguaje más alto y más que sentimientos predecibles. Ahora perdonen esta digresión autobiográfica. Desde la infancia yo sabía que quería ser poeta, y como a cualquier otro niño de la colonia se me enseñó literatura inglesa, mi heredad natural. Olvídense de la nieve y los narcisos. Éstos eran reales, más reales tal vez que el calor y las adelfas, pues vivían en la página, en la imaginación, y, por lo tanto, en la memoria. Hay en literatura una memoria de la imaginación que nada tiene que ver con la experiencia real, la cual es, de hecho, otra existencia, y esta experiencia de la imaginación seguirá trayendo a la realidad la aventura del caballero medieval o el continente entero de una ballena blanca, y todo gracias a una imaginación compartida. El mundo de la poesía era natural y nunca limitado por aquello que ningún niño en verdad acepta como el mundo real; y por supuesto, más tarde vendrán el desencanto y el apartamiento. Pero éstos no son del todo importantes, pasan a formar parte de la madurez. De manera más simple: una vez que hube decidido hacer de la poesía mi vida, mi vida actual, no la imaginativa, sentí a la vez rechazo y temor ante Europa conforme avanzaba en el aprendizaje de su poesía. He seguido así, pero las emociones han cambiado, pues tan lejos estoy de querer visitar Europa como para reconquistarla como de ir al África por el mismo motivo. Lo que en el esclavo sobrevive es la nostalgia de las formas imperiales, sean europeas o africanas. Y sentía, y sabía, que de ir a Inglaterra nunca me habría convertido en poeta, y mucho menos de las Indias Orientales, y eso era lo único en lo que veía que me podía convertir: en un poeta de las Indias Orientales. El lenguaje que utilizaba no me molestaba. Lo había dado, y me había sido dado irreparablemente; tan imposible de mi parte devolverlo como de la suya reclamarlo. Pero temía a las catedrales, la música, el peso de la historia, no tanto porque yo fuera un extraño como porque sentía que la historia era un fardo destinado a otros. No me entusiasmaba la continuación de su proceso, sino el descubrimiento, el simple fardo del trabajo, pues había demasiado por hacer aquí mismo. Sin embargo, mientras más viejo y confiado me volvía, más intenso era mi aislamiento como poeta, más sentía la necesidad de hacerme omnívoro en todo lo tocante a arte y literatura de Europa para empezar a comprender mi propio mundo. Escribo "mi propio mundo" porque no me cabía la menor duda de que era mío, de que me había sido regalado, no por la historia, sino por Dios, junto con mi talento. En aquel tiempo a nadie se le ocurrió realizar la anatomía de la honestidad de mi compromiso, nadie me apresuró a abandonar viejos valores, pero estas personas más tarde habrían de sufrir enorme angustia a causa de su rechazo y su arrogante presunción. Éstas son formas de calificar la fe, pero son de importancia. Nos engañan los nuevos profetas de la amargura que quieren advertirnos sobre ciertas experiencias que nunca hemos querido ni siquiera tener, pero la sociedad, en su conjunto, o no ha mostrado interés o no ha tenido la oportunidad de llevarlas, de cumplirlas. Estos profetas predican no a los conversos sino a aquéllos que nunca perdieron la fe. No me refiero a la fe religiosa sino a la realidad. Los pescadores y campesinos saben quiénes son, y cuando les mostramos nuestra sensibilidad herida, nosotros, la mayoría de nosotros, mostramos heridas causadas por nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acepto este archipiélago de las Américas. Yo le digo al ancestro que me vendió, y al ancestro que me compró: no tengo padre, no quiero semejante padre, aunque te puedo entender, fantasma negro, fantasma blanco, cuando ambos susurran "historia" al unísono, porque si intentara perdonarlos a ambos caería en su idea de la historia, que justifica y explica y expía, y no está en mí perdonarla, mi memoria no logra llamar hacia sí ningún amor filial, pues los rasgos de los dos son anónimos y borrosos, y no tengo deseos ni poder para perdonar. Cuando representaron los papeles que les encomendaron, sus históricos papeles de vendedor de esclavos y comprador de esclavos, eran ustedes hombres representando el papel de hombres; y también tú, padre en el intestino inmundo del barco de esclavos, para ti también eran hombres, representando el papel de hombres, crueles como los hombres –tu semejante, tu hermano de tribu, ni movido ni suspendido en su titubear en torno de la raza que los une, como tampoco mi otro ancestro bastardo, suspendido con el látigo en la mano. Es a ustedes otros, mis abuelos, íntimamente perdonados, a quienes, como el más honesto de mi raza, doy estas extrañas gracias; estas extrañas y amargas y ennoblecedoras gracias por el monumental gemido y la soldadura de dos grandes mundos, como las dos mitades de una fruta abierta por su propio amargo jugo; ustedes que, exiliados de sus propios Edenes, me colocaron en el asombro de este otro, y he ahí mi herencia, y vuestro regalo.&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;© Derek Walcott. "The muse of history", en What the twighligth says.&lt;br /&gt;Essays, Nueva York, 1998, pp. 36-64.&lt;br /&gt;Traducción del inglés: Sergio Negrete Salinas&lt;br /&gt;Traducción de los poemas de Aimé Césaire&lt;br /&gt;y de Saint-John Perse: José Luis Rivas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.do#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-5489169585328497033?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/5489169585328497033/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=5489169585328497033&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/5489169585328497033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/5489169585328497033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/derek-walcott-la-musa-de-la-historia.html' title='Derek Walcott: La musa de la historia'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-2998013847763389261</id><published>2011-10-13T11:45:00.001-05:00</published><updated>2011-10-13T11:45:31.110-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martín Caparrós'/><title type='text'>Martin Caparrós: Qué país</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo1050"&gt;&lt;strong&gt;"Me preguntas tu también y yo te escucho;&lt;br /&gt;contesto que no te puedo contestar... tú mismo debes encontrar&lt;br /&gt;la respuesta".&amp;nbsp;&lt;em&gt;Walt Whitman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;Qué país&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;Informe urgente sobre la Argentina que viene&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martín Caparrós&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Grupo editorial Planeta, Argentina 2002&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;1 LA IRRUPCIÓN&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS PRINCIPIOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Alguna vez habrá que desvelar ese misterio: nuestro misterio. Lo cierto es que ahora atacamos de nuevo. Ya se ven, en marchas y contramarchas de variadas ciudades, carteles que hablan de la Argentina: somos, otra vez, eficaces en lo único que sabemos hacer bien: producir íconos. Pág. 17&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Por primera vez en la historia de la Argentina, creo yo, la gente tiene de manera autónoma la idea de que puede ser libre por sí misma, sin jefes, sin intermediaciones. Pág. 18&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS ZAMORA: Ahí quedó claro que los votos no servían para nada. Pág. 18&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CLAUDIO LOZANO: Y el tipo de salida de la población no tuvo que ver simplemente con la inducción de algún operativo que ciertos sectores quisieron hacer sino que mostró que tenía una dinámica propia y excedía todo tipo de control. Pág. 19&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARTEMIO LÓPEZ: El símbolo por excelencia del proceso que se inaugura en el 76 son los bancos. Desde el punto simbólico, que te roben los bancos, que te defrauden de esta manera, es demasiado. Pág. 19&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ: Lo que hay todavía es un Estado con un remanente de poder coactivo y una coalición dominante con restos de ese poder, con un poder residual, que es lo que permite todavía la pacificación, la votación de la ley de emergencia, pero que en realidad es lo que resta del régimen, mucho más que el poder de una clase política. Ese poder está licuado, disuelto. Pág. 23&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Yo estoy hablando del poder de la democracia, del poder de la República, es decir, del poder institucional. Pág. 23&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: ... perdieron la batalla cultural, o sea que perdieron el gran poder de convencernos de qué es lo bueno. Por eso tienen que mantenernos en la ignorancia del debate, en la confusión, y todos los días laburan para eso y para atomizar nuestras perspectivas. Pág. 24&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ NUN: ... la falta de dinero y la falta de trabajo implican falta de libertad. Pág. 25&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ERIC CALCAGNO: Todos los modelos, siempre, acumulan, producen y distribuyen. Pág. 27&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL DIA MENOS PENSADO&lt;br /&gt;Historias del alzamiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: El genocidio impune de ayer es el que permite el genocidio de hoy. Pág. 42&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS D'ELIA: Para mí el 19 y el 20 de diciembre (del 2001) terminó la dictadura militar en la cabeza y en el corazón de nuestra gente. Pág. 45&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;El gobierno anunció como si nada que la desocupación en los próximos meses va a ser el 30 por ciento. ¡Nos vamos a morfar entre nosotros! En ese contexto ya no creo que nadie pueda operar. Si vamos a un 30 por ciento de desocupación, vamos a eso: a un escenario duro. Si la gente hace eso, voy a estar con la gente, con nuestro pueblo, porque 30 por ciento de desocupación es una hambruna miserable en el país de los alimentos. Pág. 47&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMANCAY ARDURA: Por primera vez en la Argentina el pueblo en las calles voltea un gobierno (...) El gobierno cayó por un conjunto de situaciones, pero fundamentalmente por la gente en las calles. Pág. 48&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IVÁN HEYN: El aparato militar de la dictadura no está desmontado. Al contrario, es una máquina de reprimir en la provincia de Buenos Aires. En Capital no se ve tanto, pero en la provincia es infernal. Pág. 53&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;2. EL PASADO PESADO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;LA BOLSA O LA VIDA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis de la economía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Si hay algo que nos trae, ahora, esta vieja sensación de ‘dejá vu’ es que la economía ha vuelto a ocupar un lugar desmedido en nuestras vidas. Las horas-banco por argentino de diciembre y enero deben haber sido otro récord mundial que nuestra modestia nos impedirá reclamar en el Guinness. Pág. 59&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Cuando ya a esta altura debería estar más que claro que la economía no existe; que es una rama menor de la política. Pág. 59&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Aquí el exceso es evidente: no hay separación entre la economía y la política, los grandes empresarios llaman por teléfono a los ministros y les dan órdenes. Pág. 60&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ: ... que la única lucha contra la corrupción que valía era atacar el nudo central de complicidad entre el sector privado y el público y los actores centrales del régimen. Pág. 64&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CLAUDIO LOZANO: Ahí empezó un tipo de organización económica cuya característica es un régimen de acumulación financiera con permanente salida de capitales al exterior. Pág. 64&lt;br /&gt;(...) Entonces el endeudamiento era simplemente un mecanismo de ampliación del ciclo de negocios de una firma; permitía obtener mejor renta, más ganancias. Pág. 64-65.&lt;br /&gt;(...) hubo predominio de la inversión financiera en detrimento de la inversión productiva. Pág. 65 (...) Esa crisis se resolvió sobre la base de la primera absorción de deudas privadas que pone en marcha el inefable Cavallo: el Estado todavía podía absorber deuda. En 1989 (la primera ocurrió en 1982) viene la segunda crisis importante; ahí ya no es tanto la cuestión internacional sino la quiebra del aparato estatal sobre endeudado al extremo (…) lo que determina la crisis es el desbarajuste internacional que provoca el efecto Tequila. (...) se profundiza un cuadro mundial de recesión- y al mismo tiempo una nueva quiebra del sector público argentino, que llegó a niveles de endeudamiento colosales. Pág. 65&lt;br /&gt;(...) en 1975 había 22 millones de habitantes y menos de 2 millones de pobres, mientras que actualmente no llegamos a 37 millones de habitantes y tenemos cerca de 15 millones de pobres. Pág. 66&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPARRÓS: Nuestros ricos siempre fueron niños felices, despreocupados, convencidos de que no hay futuro y que lo único que cuenta es el aquí y ahora: hasta podrían resultar simpáticos, si no fuera porque los que pagan sus veleidades somos los otros, la Argentina. Pág. 67&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...) Los capitales vienen a aprovechar un mercado interno todo lo que puedan; a ellos no les importa de dónde van a sacar la ganancia, lo que les importa es obtener ganancia. Pág. 69&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTE PAÍS: Un estudio de FLACSO dice que, en los 10 años del Menemismo, las empresas privatizadas ganaron 9.000 millones de dólares extra por la cláusula de indexación de las tarifas según la inflación de Estados Unidos. Pág. 69&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JULIO NUDLER: Por en algún momento eso deja de ser así. Cuando sentís que no tenés nada que perder, empezás a reclamar. Y todo eso degenera en una carrera de precios, salarios, dólar, etc., que hace que el sistema estalle y arrastre a todo el tinglado político, que está prendido con alfileres ante una sociedad que -como dice el alcalde de Nueva York- tiende a la tolerancia cero. Pág. 71&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CLAUDIO LOZANO: Ése es el conjunto de actores: no todos operan en la misma dirección, sobre todo en los momentos de crisis. Porque el momento de crisis por definición impide que todos realicen ganancias extraordinarias (que sí consiguen cuando no hay crisis). O sea que ahí comienzan los problemas. Pág. 72-73&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Ahora, colapsado el régimen de acumulación anterior -un régimen que sólo funciona si el Estado puede pagar deuda o tomar más deuda-, si tenés una nueva situación internacional donde no te ingresan capitales para poder financiar tu pago, lo que necesitás es generar un mecanismo para conseguir esos capitales que ya no llegan. Comienza un proceso donde quienes tienen más capacidad para presionar son los que están asociados al comercio exterior, los que producen el ingreso de dólares. Como, por otra parte, vos no tenés una oferta exportable muy dinámica -porque está sostenida en producciones de baja elaboración, en recursos naturales-, para conseguir un saldo en divisas importante -los 6.000 millones que tuviste a fines del 2001 y los 12.000 que vas a tener en el 2002- necesitás un mercado interno profundamente deprimido. Si ese mercado demanda pocas importaciones, el saldo comercial favorable de tu balance de pagos te sirve para empezar a equilibrar todas las otras cuentas en rojo: pagos de servicios al exterior, pago de intereses de la deuda, pago de utilidades, pago de la deuda privada. Pág. 73&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...) Como consecuencia, si tuviste bancos y privatizadas como dueños principales de la etapa que pasó -donde primaban los servicios públicos y financieros-, ahora estos sectores deben perder parte de las ganancias extraordinarias que realizaron y dejarles una parte importante a los exportadores, y debe haber un ajuste fiscal considerable para garantizar los pagos del Estado. Éste es el cambio cualitativo que modifica los predominios del bloque dominante. Esos grupos exportadores son parte de la comunidad de negocios que sostuvo la primera mitad de la década Menemista, cuando operaron cómo lobbystas para permitir el ingreso del capital extranjero. Cuando vos tomabas cualquier empresa privatizada tenías un capital local, un banco trasnacional que traía los títulos de deuda y un operador externo. Eso permitió una comunidad de negocios muy firme, con objetivos comunes, que fue la base de la estabilidad Menemista. A mediados de los noventa esa comunidad de negocios empezó a disolverse y los grupos locales empezaron a vender su participación y a tomar distancia, y vino el predominio claro de bancos y privatizadas. Hasta ahora, cuando los grandes grupos locales vuelven a ser los ganadores. Pág. 74&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;¿ARGENTINA?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARGENTINITA&lt;br /&gt;Nuevos pobres y dolores viejos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SUSANA TORRADO: La manera en que se organiza la producción crea este concepto de exclusión: están armando un sistema productivo y una fórmula de acumulación que deja mucha gente afuera. Pág. 85&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPARRÓS: La criminalización de los pobres es una tradición: una manera de generalizar la amenaza que eventualmente representan para algunos. Pág. 89&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RAÚL ZAFFARONI: Los ladrones no son ningunos revolucionarios, eso está claro. Lo que pasa que, si hubiera una huelga general de ladrones, el sistema se viene abajo. Imagináte que nadie roba nada más. Se va el sistema de seguros a la mierda. Se va todo el sistema de seguridad pública al carajo. Se van los bancos al carajo, porque todos vamos a tener la guita en casa. No sé cómo van a recaudar impuestos. Se va todo el sistema a la mierda: hay que repensarlo. Pág. 91&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARTEMIO LÓPEZ: El problema de la pobreza en la Argentina es un problema de política económica, no de política social. Pág. 91&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Este cambio en las condiciones materiales de la clase media la ha llevado a reacciones que nadie esperaba: ese cierto clima que los políticos llaman anarquía y que creo que más bien es incerteza: cuando hablan de anarquía lo que dicen es "perdimos la certeza". Por eso confunden con guerra civil lo que es nada más que un reclamo masivo sobre las circunstancias de mierda en que se vive. Y esta incertidumbre me parece positiva en lo político. En lo económico arma un país mucho más injusto, más pobre, más decadente, más triste. Vamos a tener que acostumbrarnos a vivir con esto. Además hay que romper la idea de que de ésta salimos con una curvita de crecimiento. Nunca vamos a volver a ser como éramos. Pág. 93&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPARRÓS: El encierro de los ricos argentinos necesitó tres elementos de infraestructura básica, tres símbolos menemistas: la autopista, el shopping y el barrio privado. Los tres aparecieron en California en los años 30… Pág. 93&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;En síntesis: ahora nuestros ricos se esconden detrás de murallas cada vez más tupidas: quieren ser invisibles. Pág. 94&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOMÁS ABRAHAM: Leé la opinión pública de hace 40 años: en esa época el ingreso por habitante era el doble de lo que es ahora, pero igual decían permanentemente que estábamos al borde del abismo. Pág. 94&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Ni siquiera nos tienen pena: nos desprecian. Creo que extraño la soberbia argentina. Pág. 95&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ NUN: ... que me parece utópico pensar que estos 25 años de robo, de saqueo permanente, de mentiras, de corrupción generalizada y de bandolerismo que ha venido sufriendo la Argentina, no repercuta en amplios sectores de la población. Pág. 97&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Te cito a Burke: "Para que triunfe el mal sólo se necesita que la gente buena no haga nada". Pág. 98&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LAS NUEVAS AUSENCIAS&lt;br /&gt;Trabajo, escuela, salud, futuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ NUN: El trabajo es un gran organizador de la sociedad: que no haya trabajo es gravísimo acá y en el Primer Mundo. Sólo que en el Primer Mundo tienen alternativas de sostén, de protección social y demás. Pág. 99&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;-Por eso la distinción que conviene hacer es entre opresión económica y explotación. Vos sufrís opresión económica cuando un sistema económico te quita posibilidades de supervivencia, no te da trabajo, no te da protección, te excluye, te margina. La explotación, en cambio, supone que vos trabajás para otro que se apropia de una parte del excedente que generás. Pág. 100&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;"Explóteme, no me deje afuera". Pág. 100&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;... no se trata de que cada vez más argentinos no tengan libertades que no pueden disfrutar; simplemente no son libres. Y no ser libre es ser esclavo. Pero peor todavía: es ser esclavo sin que haya siquiera un amo que lo mantenga... Pág. 101&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;... en un Estado socialista, si alguien tiene problemas o le falta algo la culpa es del Estado (...) En cambio el Estado capitalista moderno nos convenció a todos de que tenemos igualdad de oportunidades y de que si no llegás al "éxito" la culpa es tuya, ... Pág. 101&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SUSANA TORRADO: En la Argentina uno de los datos más importantes, desde fines del siglo XIX, era la movilidad social y las expectativas que creaba. Pág. 103&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPARRÓS: Yo creo que lo básico que le pasó a la Argentina en estos últimos 25 años es que fue renunciando progresivamente a esa idea de sí misma como país de futuro, que era constitutiva: la idea central que la Argentina tuvo de sí misma. La Argentina siempre estaba por ser, era la tierra de la gran promesa. Pág. 103&lt;br /&gt;(…) antes, durante todo un siglo, el futuro era un lujo. Ahora, creo, es una necesidad. Pág. 104&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SUSANA TORRADO: Ya no decimos "yo no sirvo" sino "el sistema no nos permite hacerlo". Pág. 105&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHRISTIAN FERRER: Esa idea específicamente argentina de que el ascenso social es un derecho con el cual se nace duró hasta hace unos 10 años. Pág. 106&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA C ARRIÓ: ... es que nosotros siempre creímos que el camino de la educación era el camino del progreso y del ascenso social y que nuestros hijos iban a estar inevitablemente mejor que nosotros (...) La nacionalidad se construyó sobre la escuela pública como motor del lazo social. El Menemismo hizo estragos esta concepción. Pág. 107&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GUILLERMINA TIRAMONTI. La escuela es una institución de futuro, que prepara para el futuro, que tiene un horizonte de futuro; cuando el futuro es pura incertidumbre, la escuela tiene muchas dificultades. En la Argentina la idea del progreso tiene una presencia muy fuerte: si no ganabas en esta vuelta, en esta generación, podías ganar en la próxima. Y la escuela jugó un papel muy importante en esa posibilidad de prepararse para ganar. Esto ha desaparecido. Pág. 107&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Ahora las escuelas funcionan sobre todo como reproductoras del origen social, con poca capacidad emancipatoria. Pág. 108&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ CARLOS ESCUDERO: En salud uno tiene que ser personalmente decente y razonablemente valiente (...) Si uno hace esto, lo demás viene solo (...) Quienes deseen una buena salud deben casi inmediatamente pelearse con los capitalistas... y en un país como la Argentina esto quiere decir ser derrotado casi siempre, para lo cual hay que ser valiente y tener las convicciones bien puestas. Pág. 109&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GUILLERMINA TIRAMONTI: En síntesis, lo que hace la escuela en estos casos es convalidar una fragmentación que está en la sociedad. Me parece que el problema de la Argentina es que en estos años la escuela ha dejado de ser una institución de promoción social para ser una institución que cristaliza tu lugar social, el lugar social de los chicos. Pág. 111&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTE PAÍS: Ginecólogos de hospitales porteños practican tactos vaginales con los dedos envueltos en bolsas de supermercado. Pág. 114&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSE CARLOS ESCUDERO. Yo creo que lo único que está mejorando en la Argentina es la salud mental: la gente que está protestando en la calle tiene mejor salud mental que la que se queda en su casa. Pág. 115&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE LANATA: Irse es de alguna manera siempre un fracaso (...) Este país será una porquería, pero lo que le dio a todo el mundo se lo dio. Bueno, ahora se lo va a pedir. Pág. 116&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;El país está hecho por personas que a lo sumo no supimos defender bien lo que teníamos. O no lo entendimos. Pág. 117&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MIGUEL REP: Pensar que tu hijo va a estar mejor en otro lado es una mierda, y además es humillante. Es la constatación de un fracaso grave, de nuestro fracaso grave. Pág. 119&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;¿Por qué no se van ellos? El país debe estar bueno, por eso se quedan. ¿Y por qué se quedan? Porque hay más para sacarle. Creo que realmente hay que echarlos, jubilarlos. En vez de darle un pasaje a tu hijo, dárselo a ellos. Hay que hacer que se vayan ellos. Pág. 120&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IVÁN HEYN: Yo entiendo a la gente que se va, pero no me quiero ir de acá. Irme sería sentirme derrotado. Es dejar que el poder gane. Por eso no me quiero ir. El problema es que hay mucha gente que ya está derrotada. Y me encantaría que pudieran venir a un lugar donde no se sientan derrotados. Pág. 121&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TULIO HALPERÍN DONGHI: Eso es la emigración: la rúbrica final de ese fracaso. Pág. 121&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NO, LOS REPRESENTANTES&lt;br /&gt;La crisis de la política&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... La política es el primer desaparecido de la democracia. La reemplazó el engaño y el arreglo y, como los llaman política, pretenden que no nos demos cuenta. (...) La democracia equivalía a justicia social, a vida digna: La política era, entonces, el instrumento para acceder a esas delicias. Pág. 123&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una suerte: hasta ahora, mientras no descubramos otra cosa, la política es la única herramienta que tenemos para mejorar en serio nuestras vidas. Pág. 124&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;POLíTICOS&lt;br /&gt;Que se vayan todos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIó. Nosotros los políticos somos presa de la incompetencia, de la corrupción y de la ignorancia. Pág. 126&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IVÁN HEYN: La representación vive en un mundo aparte donde hay conspiraciones, poder, negociaciones oscuras, donde cada uno cree interpretar lo que está pasando abajo, pero ya te fuiste, te separaste, estás en una dinámica distinta. Pág. 126&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE LANATA: Que se vayan todos quiere decir que se vayan todos, literalmente, incluso los que parecen buenos. Porque los que parecen buenos estaban. Pág. 127&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Me parece que a veces nos portamos como críticos de cine constantes; mejor, por una vez, hagamos la película. (...) nos equivocamos antes, bueno no nos equivoquemos ahora. Pero plantear que hoy no vamos a hacer nada porque nos equivocamos antes es un error, es una boludez. Pág. 128&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTE PAÍS: En 1998 Henry Kissinger, el gran ideólogo de la globalización y el poder americano, dijo que "así como el temerario capitalismo del laissez faire del siglo XIX generó el marxismo, así también la globalización indiscriminada de los 90 puede generar un ataque mundial contra el concepto mismo de mercados financieros libres". Pág. 132&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE LANATA: Y en las elecciones de octubre sucedió algo nuevo en la Argentina en muchos años: el 60 por ciento de la población, por lo menos, decidió no otorgar ningún tipo de legitimidad a la corporación política. La corporación política se dio cuenta, pero decidió que... daba lo mismo. Y es importante señalar que De la Rúa, tras el cacerolazo del día anterior, fue por el establecimiento del estado de sitio. Pág. 133&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARLOS GABETTA: ... No importa tener una ley sino cómo funciona la sociedad. Pág. 135&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PERONISMO&lt;br /&gt;Éramos tantos pobres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS D'ELIA: Esto significa que hay que ir con mucho cuidado, porque la gente vota a una identidad. Pág. 141&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARTEMIO LÓPEZ: El peronismo siempre golpeó, negoció con el poder de una manera muy particular, es tributario del Estado, es una ideología del poder que no puede pensarse por fuera de su vínculo con el Estado. Lo que cambia es que ahora el Estado es casi inexistente en muchos casos. Entonces es interesante ver cómo una ideología así puede pensarse sin ese aparato medio desaparecido. Pág. 143&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;El justicialismo, al desconstruir el Estado tal cual lo conocíamos hasta por lo menos mediados de los ochenta, selló buena parte de su propia crisis. Pág. 143&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;El que tiene una visión más histórica de los acontecimientos o roba más rápido o arma un país, o ambas asimetrías a la vez. Pág. 143&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Pero lo que el peronismo perdió es la capacidad de transformar a las multitudes en algo socialmente productivo, que deje una impronta y que explique algo de lo que constituye en ese momento la vida social y política del país. Pág. 144&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;... El peronismo cada vez más está recluido en lo ritual. Pág. 144&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: El poder lo tiene muy claro: no pueden permitir la organización, quisieron dinamitar las representaciones, lo organizado. Pueden permitir cualquier denuncia pero no pueden permitir la organización de nuestra fuerza. Ése es el cambio clave. La denuncia la chupan. Hasta ahí todo está bien, pero ¿cuál es el límite? Y... que construyas: eso te transforma en enemigo. Pág. 145&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INSTITUCIONES&lt;br /&gt;Arcas y arcadas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que pensar que algo estuvo fallando en todo esto. Creo que está agotado el sistema presidencialista. Creo que ya no va más en América Latina ni en el mundo. Es un sistema irracional. Un país no puede estar pendiente de la salud física y mental de un individuo. Es ilógico. Creo que hay que pensar en un sistema parlamentario. Hay que adecuar los partidos a un sistema parlamentario, lo cual no es fácil. Pág. 146&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte no es cierto que un sistema presidencialista sea fuerte: si no tiene apoyo parlamentario no es fuerte. Pág. 146&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ERIC CALCAGNO: Y eso a mí me dejó pensando bastante, en el sentido de que nosotros somos un país subdesarrollado no porque no sepamos crear y manejar tecnologías complejas, no porque tengamos un mal nivel educativo, sino por una falta evidente de organización. Pág. 150&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Entre el policía francés y el policía argentino tal vez no existen muchas diferencias, lo que pasa es que el policía francés sabe que si se mete a jugar a la corrupción pierde muchísimo más de lo que gana. Pierde la seguridad social, pierde su plan de carrera, pierde el lugar en la sociedad que él ocupa. Y acá, en cambio, como no pierde nada, se va a la corrupción: de cabeza, se tira. Pág. 150&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARLOS GABETTA: … las democracias son siempre democracias de elite, en el sentido de que vos construís el poder dirigente. Pág. 151&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Uno de los más claros síntomas de degradación de la democracia occidental es cuando todas las elites empiezan a coincidir. Pág. 151&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;En todos los países atrasados las elites culturales, políticas, económicas son todas más o menos la misma cosa. Pág. 151&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;POLíTICA&lt;br /&gt;La democracia encuestadora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RAÚL ZAFFARONI: Pero si eternamente estás vendiendo todo lo que la gente quiere oír, al final el discurso político se vuelve monocorde. Todos dicen lo mismo. Nadie se distingue de nadie. Pág. 154&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPPARRÓS: La política encuestadora se basa en la ausencia completa de reflexión, de propuestas; ya nadie piensa proyectos de país -y después se quejan de que los ciudadanos traten de encontrarlos en las colas de los consulados. Es curioso: se diría que los políticos no perdieron su lugar por no escuchar sino por escuchar demasiado; por no tener ninguna convicción. Pág. 154&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Entonces es el Estado-espectáculo, la política-espectáculo. Son todos actores y actrices. Pág. 155&lt;br /&gt;... Además, frente a la pérdida de poder del Estado, los políticos reaccionan simulando un poder que no tienen. Nunca sinceran el discurso y dicen "estamos en esta situación", limitados por la globalización y las grandes empresas... Pág. 155&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IGLESIA, JUSTICIA, MEDIOS&lt;br /&gt;En el nombre del Padre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS ZAMORA. Creo que la Iglesia sigue teniendo el rol de sostén de los que dominan. Pág. 160&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ. La Iglesia formó parte del régimen (…) Pero yo creo que la Iglesia son los fieles. Y acá la Iglesia son los obispos, y yo no tengo nada que ver con los obispos. Pág. 160&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;En todo caso la función de cualquier iglesia es estar del lado de los pobres y como fuerza moral de un pueblo. No hay diálogo sin verdad y justicia. Pág. 161&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPARRÓS: Lo cual sólo hace más caricaturesco el papel de la Justicia como espacio donde se ponen en escena las relaciones de fuerzas. La Justicia siempre es eso, sólo que aquí se notó demasiado. Vamos de nuevo: La Justicia es el poder que se encarga de vigilar y garantizar el cumplimiento de las leyes. Pero esas leyes no son un absoluto: son, para decirlo suave, el resultado de un pacto entre los distintos sectores de una sociedad o, para decirlo de verdad: una expresión de las relaciones de fuerzas en una sociedad en un momento dado. El resultado de una lucha continua. Pág. 163-164&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOMÁS ABRAHAM: Y la política no la hacen los políticos solos. Pág. 165&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Esa idea estática de que gobierna el rey es un engaño. Acá gobiernan muchos. Pág. 166.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHRISTIAN FERRER: La máquina de la representación es mucho más poderosa que la máquina de la representación política. En cambio las tendencias a la autorrepresentación, a lo que se auto-organiza, son más débiles en la Argentina. Pág. 166&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE LANATA: Yo creo que los medios pueden exagerar tendencias que están en la sociedad, pero no pueden crearlas. Pág. 168&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARTEMIO LÓPEZ: Casi todo lo que los grandes medios apoyaron terminó mal. Cuando apoyaron candidaturas, fracasaron; cuando apoyaron gobiernos, también. Es bastante interesante eso también, porque es un elemento más que agregan incertidumbre. Págs. 169-170&lt;br /&gt;CLAUDIO LOZANO: Es otro contenido fuerte de la crisis: la percepción general de que instituciones u organizaciones que deberían expresar, organizar o promover intereses de carácter colectivo o público estarán sujetas o subordinadas a intereses privados. O sea que no es una crisis parcial o meramente económica sino una crisis general de un orden que ya no puede reproducirse bajo condiciones elementales de consenso. Pág. 170&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Claramente esto puede ser percibido como una crisis de hegemonía de las clases dominantes de nuestro país. Porque la sociedad ya no acepta que el rumbo que éstas imprimen e imponen sea lógico, sea razonable o sea justo. Es decir, no es natural, como sí lo fue en un tiempo, que las cosas sean así. Pág. 170&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Es una crisis de hegemonía que tiene dos grandes contenidos: primero, la ausencia de una síntesis dentro del poder, de un proyecto que unifique a los que integran el poder económico de nuestro país. No hay síntesis entre acreedores externos, grupos empresarios locales, bancos, privatizadas... Hay dificultades para sintetizar una estrategia común que no implique pérdida de alguno. Esto produce una inestabilidad importante.&lt;br /&gt;Y, segundo, hay un nivel de movilización y de organización de la sociedad que claramente pasa por afuera de lo que serían las estructuras de poder económico o los factores de poder político tradicionales. Hay organizaciones en el campo sindical, social, empresarial, e incluso experiencias partidarias, que claramente están por fuera de esas realidades. Eso marca la profundidad del cambio que estamos viviendo. Pág. 170&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;3. EL FUTURO IMPERFECTO&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;QUE SE VENGAN TODOS&lt;br /&gt;La política de nuevo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... No sabemos quiénes somos nosotros. Nos constituimos, si acaso, ahora, como conjunto de damnificados, pero ese grupo es muy heterogéneo. Pág. 173&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Es complicado: desde que la democracia nos convención de que la política no servía para nada bueno, la Argentina se llenó de argentinos que quieren que alguien les arregla la vida, que te dicen que no les interesa la política y que lo que pretenden es vivir tranquilos, cada cual por su lado, paz familia y consumo. Y que, para eso, nada mejor que un buen papá: fulano arregla todo esto. Por eso ahora que ya no pudimos seguir disimulando, que quedó tan claro que nos habían mentido, que los reyes magos ni siquiera eran los padres, se hace más complicado reaccionar. Tanto que, al principio, hasta la cacerola salió a la calle a hacer política gritando que aborrecía la política: negando lo que hacía. Pág. 173-174&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CRISIS&lt;br /&gt;El horror del vacío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HORACIO GONZÁLEZ. Y sí. Acá lo que está en discusión es si va a existir un país histórica, memorística y territorialmente llamado Argentina. Está en discusión, porque las fuerzas mundiales no precisan de este lugar cuyo riesgo país es una forma irrisoria de decir que no existe. Existe como las nuevas naciones nigerianas, mediante el deporte, la selección nacional: no tiene lugar en el llamado concierto de las naciones. Ese concierto está totalmente desafinado ya: es un recuerdo del siglo XIX que lleva a la posibilidad de imaginar la política como forma de iniciar la unidad nacional. Pág. 175&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS ZAMORA: En fin, así como habían destruido a Aerolíneas, se empezó a ver cómo habían destruido a la Argentina. Pág. 176&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VICTOR DE GENNARO. Si pudieras ver la Argentina desde el aire, toda la Argentina, lo que verías es que en todas las casas se está discutiendo lo mismo por primera vez en muchos años. Pág. 176&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Ahora todo el mundo discute el futuro. Entonces, creo que todos somos conscientes. Pág. 176&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ERIC CALCAGNO. Yo no creo que éste sea un momento de confusión. En las crisis grandes lo que sucede es de una claridad prístina. Porque cada actor social demuestra bien qué intereses defiende. Y lo muestra de manera descarnada. Pág. 176&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Nos preocupamos por si vamos a los botes del lado izquierdo o del lado derecho. Mientras nuestra dirigencia timbea, después de que nos golpeamos contra el iceberg, no seamos tan estúpidos: acá se trata de empujar la pelota. Acá tenemos que patear todos para el mismo lado, no puede ser... Pág. 177&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HORACIO GONZÁLEZ: ¿De dónde surgen entonces los grandes pensamientos políticos, el de Maquiavelo, el de Marx o el de Perón? De un mundo en desquicio, al que uno quiere darle algún orden. Entonces surge un dilema: ese orden puede ser represivo o puede ser un orden que pretende hacer que el mundo sea nuevamente vivible bajo condiciones mejores, y eso se llama revolución o cambio. Pág. 178&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PIQUETES&lt;br /&gt;Hacerse presentes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS D'ELIA: Claro, a nosotros, los piqueteros, lo que no nos perdonan es eso: hacer visible la pobreza. Pág. 179&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Pero no nos bancan porque los desestructuramos, les hacemos visible lo que no quieren ver. Pág. 179&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTIN CAPARRóS. El corte de rutas es un invento relativamente nuevo: el recurso de quienes perdieron incluso su espacio tradicional de la protesta. Durante más de un siglo los trabajadores que querían reclamar algo se organizaban alrededor de su lugar de trabajo: la huelga, o incluso la toma, eran las formas habituales. Pero ahora, cuando los que protestan son ex trabajadores -que piden sobre todo volver a ser trabajadores-, el único espacio donde pueden expresarse es el público. Pág. 180&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Para muchos, los patrones ya no son percibidos como los responsables, porque el problema se presenta como la falta de patrones. La culpa sería de los políticos que curran, no de los ricos que explotan. Es otro de los logros de la democracia de mercado. Pág. 180&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;En cualquier caso, con el gremialismo tradicional en la pendiente, hay una válvula que se rompió y que pierde: nadie sabe bien hacia dónde irá esa presión, pero es alentador que exista. O a mí me lo parece. Pág. 181&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMANCAY ARDURA: Por eso decidimos trabajar a fondo con ellos. Sabiendo que los desocupados son el detonante: la bomba es la clase obrera ocupada. Pág. 182&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;- El 65 por ciento del movimiento de la Corriente son mujeres. Pág. 184&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS D'ELIA. Uno de los cambios centrales es el hecho de que la clase obrera ya no está en las fábricas ni en los lugares de trabajo sino que se organiza por territorio. Pág. 185&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMANCAY ARDURA. Nosotros no libramos luchas al azar: siempre tratamos de luchar para ganar. No siempre se gana. A veces se pierde. Pero no luchamos por luchar, luchamos para ganar, para obtener cosas, triunfar en algo aunque el triunfo sea parcial, aunque el triunfo sea pequeño. Págs. 186-187&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Y, segundo, siempre combinamos lo reivindicativo con lo político. Pág. 187&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS D'ELIA: Nosotros elegimos este segundo camino. El bipartidismo elige el otro. En esto hay una estrategia medio gramsciana: nos valemos de la fuerza de ellos para organizarnos y fortalecernos. Pág. 187&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMANCAY ARDURA. El hecho de que existan organizaciones de desocupados los vuelve locos, porque ellos inventaron ese mecanismo y nosotros se lo dimos vuelta. Pág. 188&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Porque el que no tiene para comer no puede pensar en pelear la dignidad. Primero tiene que comer. Entonces hay que luchar por la comida y luchar contra el hambre. Pág. 189&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Pero la clase obrera sola no lo puede hacer, los desocupados solos tampoco. En muchos lugares en el mundo la clase obrera ha dado enormes combates y no ha logrado atraer a las capas medias de su lado. En la Argentina, los de arriba han logrado hacer algo que a cualquier revolucionario lo pone muy contento: unir todo lo que han unido en su contra. Pág. 190&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: No había una recuperación de la identidad actual, eran "ex", no eran "trabajadores desocupados", no. (...) Y se llama piquete no por casualidad: es un piquete como los que hacía la clase trabajadora, los piquetes de huelga. Pág. 190&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;En el '76 no se hizo eso. Se intervino algunos y se dejó a otros. Y cambió la esencia. Yo no estoy de acuerdo con esa tesis que sostiene que el neoliberalismo no quiere en la Argentina ningún sindicato: quería un modelo sindical. El neoliberalismo, el capitalismo, quieren un modelo único en lo partidario, en lo sindical, en lo religioso, en lo cultural, en lo comunicacional. En todas las áreas: es un modelo, es una sociedad determinada. Pág. 191&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Y yo les dije: "No, muchachos; ustedes no tienen que pensar cómo hacer un sindicato, ustedes ya son un sindicato. Ése es el sindicato. Para mí, cualquier tipo de forma organizativa de los trabajadores que pelea por las reivindicaciones, pero que además quiere transformar la sociedad, eso es un sindicato". Pág. 192&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ASAMBLEAS&lt;br /&gt;La plaza pública&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ NUN: Para transformarse en una cosa proactiva las movilizaciones necesitan definir lo que todo movimiento social requiere: un nosotros, un ellos y un proyecto. Pág. 195&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHRISTIAN FERRER: Y el alarido, tanto como el gemido, es la expresión más visceral de una persona. Pág. 198&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPARRÓS: Hace 25 años que venimos hablando con las palabras que nos dicen ellos: ellos nos han puesto las palabras en la boca. Pág. 199&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;-Yo creo que hay que pelear porque el pueblo no delegue el poder que recuperó. Pág. 200&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HORACIO GONZÁLEZ: La novedad no es nueva en la historia. Pág. 203&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPARRÓS: Militar, insisto, es otra cosa: es hacer política, no politiquería. Pág. 205&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMANCAY ARDURA: Por más que ellos hablen de anarquía, que digan "después de esto viene la anarquía". No, nosotros creemos que detrás de esas asambleas populares viene el germen del poder popular. Pág. 206&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ: En la furia es imposible la construcción. Pero la furia sirve para la demolición. Pág. 207&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS D'ELIA: Ahora van a atacar a cualquier político por ser político. Eso me parece fascista. Pág. 209&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHRISTIAN FERRER: A veces pienso que en Argentina están dadas las condiciones objetivas para la consecución de una sociedad anarquista, incluso están dadas las condiciones subjetivas. Lo que falta, lamentablemente, son las bases culturales para una sociedad anarquista, esos fundamentos prácticos y éticos macerados durante décadas, como sucedió en la etapa anterior a la Guerra Civil Española. Pág. 209-210&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Pero igual es algo nuevo. Y, en principio, esa reacción colectiva es algo favorable: saca a las personas de su aislamiento estadístico, las pone en conversación. El encuestador hace una muestra de un universo de 37 millones de argentinos con 500, 1000 personas: la encuesta pone a cada una en una situación de aislamiento con respecto a las demás. El encuestador va y le hace preguntas individualizantes que reciben respuestas individuales. En cambio cuando esas mismas personas están todas juntas y deliberan un tema, pueden llegar a la misma respuesta que le dieron al encuestador o a otra distinta. Pero han deliberado. Ésa es la diferencia central: constituyen una comunidad allí donde una muestra estadística es sólo opinión pública. Pág. 211&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOMÁS ABRAHAM: La democracia fuerte es fuerte; hiciste una cosa y te meten en cana, se terminó la joda. Una justicia rápida y muy práctica. Cuando digo fuerte es con ideas y con la fuerza de la ley. Pág. 212&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA, ASAMBLEA DE ALTO PALERMO: Quiero un cambio real, porque este sistema va a servir solamente para que cambien las figuritas, y eso no es lo que los argentinos estamos queriendo. Pág. 212&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS ZAMORA: Creo que la revolución en la Argentina se está dando en las cabezas, no se está dando en la toma del poder. Esto abre caminos para revoluciones de todo tipo, un cambio radical. Pág. 214&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOMÁS ABRAHAM: Éste es nuestro mundo. Es el mismo de antes, con virtudes y defectos: hospitalarios, fanfarrones, pedantes, chantas, de todo eso. Pág. 215&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;¿Cuál es el problema? Ninguno. Ése es el cambio cultural, contracultural: entender que se puede avanzar sin la dirigencia, los representantes, los que saben, las instituciones. Pág. 216&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARLOS GABETTA: Pero no podemos plantearnos una asamblea popular permanente, porque sería una ingenuidad. Pág. 217&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Por ahora tenemos frenado el dinero: mañana se puede frenar la distribución de alimentos, de medicamentos y de otros insumos básicos. ¿Y qué vamos a hacer entonces? Vamos a entrar en la anarquía más absoluta. Y a los 2 meses de eso tenés el pedido generalizado de los mismos asambleístas que hoy piden representación directa; van a pedir mano dura, que alguien ponga orden. Ya conocemos esa historia. Entonces yo creo que los que tenemos alguna experiencia política, sobre todo los que trabajamos con las ideas, que conocemos un poco de historia y sociología, tenemos la obligación de advertir que esta confusión no puede durar mucho tiempo. Porque va a servir objetivamente a otros intereses. Pág. 217&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ NUN: Mi impresión es que por supuesto hay un futuro posible y mejor para la Argentina, pero hay que distinguir entre lo bueno y lo posible. Pág. 218&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS BILBAO: No tengo la mínima duda de que hemos asistido al parto de una nueva instancia de organización social que en un futuro momento de crisis será el punto a partir del cual, ya en un nivel completamente superior, se va a desarrollar la confrontación. Van a ser, alguna vez, un punto de partida. Pág. 219&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PIQUETE Y CACEROLA&lt;br /&gt;¿La lucha es una sola?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HORACIO GONZÁLEZ: Como no hay nada preciso, las dos identidades más presentes se forjaron a través de instrumentos que tienen fuerte presencia en los medios de comunicación: el piquete y la cacerola. Pág. 220&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARTEMIO LÓPEZ: Las proximidades socioeconómicas son mayores que nunca, aunque puede ser que los abismos culturales también lo sean. Pero los grandes problemas populares -desocupación, pobreza, abandono escolar, falta de vivienda, etcétera- son ahora problemas de las clases medias. Pág.. 221-222&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INTELECTUALES&lt;br /&gt;Ni una palabra más&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE LANATA. A mí me parece que la gente aprende de una manera distinta de la de los políticos: que aprende más lento, pero más inexorable. Los políticos, los intelectuales cambian más rápido; la gente cambia más despacio, pero cuando cambia, cambia en serio: no es tan snob. Pág. 226&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;El poder es siempre una ilusión doble: está el que lo ejerce y está el que lo sufre. Ahora el que lo sufre se dio cuenta de que eso puede cambiar. Para mí eso es lo más importante de lo que pasó. Pág. 226&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARLOS GABETTA. Otra de las cosas notables que suceden entre nosotros es la distancia brutal entre los intelectuales y la política. No hay intelectuales en la política. Los intelectuales en la Argentina no tienen ninguna influencia en la política, no son consultados, no funcionan como asesores. Son testimoniales y nada más. Pág. 227&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS BILBAO. Hay una labor que creo que debe ser cotidiana, sistemática, y en la cual estoy involucrado: tratar de educar y de convencer. Pág. 228&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Podremos pensar en partidos políticos de verdad, no en sectas.&lt;br /&gt;Pág. 228&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Pero reconozco el papel del conocimiento y creo que es absurdo renegar de él. Pág. 228&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Le diría entonces al periodismo, a compañeros, a amigos, que estudien antes de hablar. Pág. 228&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHRISTIAN FERRER. Unos necesitaban moralizar la política, otros necesitaban un pecado que enfatizar y los terceros, una víctima. Pág. 229&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MIGUEL REP: Yo ahora quiero construir la totalidad a partir del dominio de los fragmentos. Pág. 230&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;La matanza de los setenta llevó a un vacío de la gente que tiene entre 40 y 55 y que ahora está ocupado por estos hijos de mil pura. Pág. 231&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Es un vacío dirigencial enorme que hay que llenar y -ya que no están vivos- hay que hacerlo desde el mundo de las ideas. Eso es lo que deberíamos trabajar: el mundo de las ideas. Pág. 231&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Hoy no es necesario un representante de las indignaciones nacionales. No hace falta un gran indignado, la indignación ya tiene sus canales. Ahora hay que ordenar un poquito eso y el orden viene por las ideas. Me parece que se necesita una capa que dé ideas. No pelearnos, porque ahora es más claro y ahora es más posible el poder. No "el poder" sino "el poder hacer algo", por ejemplo echarlos y tomas las riendas. Pág. 232&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PATRIA&lt;br /&gt;¿La vuelta de Obligado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si fuera más importante la coincidencia de que Massera y o somos compatriotas que la diferencia de que él sea un asesino. Pág. 234&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE LANATA. ¿Sabes con qué lo empecé a pensar? Con el folklore. Pág. 235&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Ortega y Gasset decía que la identidad de un país está armada por los sobreentendidos: lo que ya no es necesario explicar. Pág. 236&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;LAS COSAS DEL QUERER&lt;br /&gt;Las propuestas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La política no es, como dicen los politiqueros, el arte de lo posible; la política es el esfuerzo de imaginar futuros y buscarles caminos y maneras. Pág. 238&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROPUESTAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE LANATA: Para mí hay que asociar la política a la cultura del trabajo: hay que incorporarle la idea de trabajo. Pág. 242&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Uno tiene que subir al ring cuando está preparado para subir al ring (...) Para pasar a la ofensiva hay que elegir el tiempo, la hora y el lugar. Ésa es la conducción política, eso para mí es la clave de la conducción política. Porque cuando subís al ring, ahí o ganás o perdés. O te bajan en camilla o te declaran campeón. No hay joda. Pág. 243&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ERIC CALCAGNO: El pragmatismo no es "como la situación no va, cambio mis principios"; es "cómo puedo hacer yo para actuar en una determinada situación de acuerdo con mis principios". Pág. 245&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROPUESTAS&lt;br /&gt;¿Aquí están, éstos son?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: Hay que construir, y hay que empezar a gobernarnos. Y eso implica unificar nuestros recursos humanos, nuestros recursos económicos, comunicacionales, formativos. Significa ir construyendo en el campo popular un gobierno de nosotros mismos. Es empezar a priorizar y a tener un programa. No un programa que hacen cuatro técnicos en una pieza sino un programa que sea elaborado con el conjunto de la sociedad, con el conjunto de los sectores populares, y definido también por las prioridades del conjunto de los sectores populares. Pág. 246&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Creo que estamos en condiciones de empezar a plantear y discutir cómo resolvemos la salud, la previsión, la educación, la justicia, la reactivación productiva. Primero hay que ser consciente de la voluntad de hacerlo. Yo creo que a esta altura, cada vez más mayoritariamente, no sólo es una posibilidad sino que es imprescindible que los argentinos gobernemos nuestra nación y no la dejemos en manos de estos sectores que han sido los beneficiarios de todo este sistema y cómplices de lo que nos pasó. Pág. 247&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ: Entonces, cuando a mí me critican la falta de propuestas, yo me río y digo: "Ésa es la forma en que funcionó la Argentina en los últimos años, propuestas que no se van a cumplir y propuestas sin núcleo moral". Pág. 251&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Entonces es muy difícil poder decirte cómo diseñar esto si no estoy segura de cuál es el cambio moral que lo acompañaría; tampoco creo en el voluntarismo institucional y he pagado un precio por eso: que uno diseñe instituciones desde la cabeza que realmente no tengan correspondencia con lo que tengan los actores. Yo me enganché con el Consejo de la Magistratura y después me di cuenta de que en manos de determinados hombres esas estructuras pueden ser más funcionales a la corrupción de lo que era incluso el sistema anterior. Pág. 251&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;-Creo que podemos ser, entre otros, quizá la transición entre lo viejo y lo nuevo. De alguna manera nosotros ya ganamos. Porque haber instalado el discurso y la palabra a través de la cual se pueda canalizar todo lo que mucha gente no podía decir, porque no sabía cómo decirlo, es una victoria. La victoria siempre es de la palabra. Por eso primero siempre estuvo el verbo. Pág. 253 (...)&lt;br /&gt;-De hecho se está trabajando en todas partes, pero sin forzar; lo que sí queremos tener es un ARI en cada pueblo, que haya debate. Es muy difícil, porque este país está enfermo de mezquindad. En la política eso se nota. Nadie puede entender que cuando uno es generoso es cuando más recibe, que cuando uno pierde todo es cuando gana todo. Es muy difícil la construcción, porque muchas personas son muy inseguras; no son malas, pero creen que el otro les viene a sacar una porción de su poder, y entonces no hay todavía la necesaria generosidad para una construcción donde todo el mundo esté dispuesto a ceder y a abrir. Ésa es la enorme dificultad por la cual vamos casi a paso de hormiga, porque tampoco creo en la acumulación esa de poder para que después el propio número te dé enormes problemas de mezquindades y rivalidades. Pág. 256&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE LANATA. Cualquier proceso social necesita líderes individuales. Pág. 257&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;No se puede pensar la Revolución Cubana sin Castro o la de Octubre sin Lenin. Yo no entiendo la historia sin líderes, no hay, yo conozco la historia sin líderes. Pág. 258&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARTEMIO LÓPEZ:&lt;br /&gt;… porque la destrucción de las certezas es la única forma que hace crecer a la ciudadanía. Hay que meterles a los políticos la sensación de que todo es absolutamente provisorio, y eso, me parece, es un síntoma de madurez. Pág. 259&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOMÁS ABRAHAM. Nosotros, la clase media argentina y ciertos sectores sindicales, que es clase media también, siempre tuvimos un anticapitalismo a la violeta. Siempre soñamos con Cuba siendo burgueses. Por eso pasaron las cosas que han pasado en este país. El socialismo se hace con asado, vino, pucho, en la mesa redonda pasándola bien. Pág. 260&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CLAUDIO LOZANO: Nosotros somos de los que creemos que sólo podremos construir un nuevo orden social cuando la sociedad haya decidido vivir ese nuevo orden. Por lo tanto, la apuesta de democratización, discusión y participación directa no es un recurso adicional: es una condición para la construcción. Pág. 262&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: La actitud sí: de poner en cuestionamiento todo. Entonces hay que pensar hasta dónde nos penetró el enemigo y nos hace perder tiempo en pelotudeces y no nos deja ver lo principal. Pág. 264&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROPUESTAS&lt;br /&gt;¿Poder o no poder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOMÁS ABRAHAM. Toda esta crisis muestra que el sistema representativo fracasó porque nadie controlaba nada. Pág. 268&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Ni el hippismo pudo vivir sin organizarse. Hay que delegar en un sistema de representación. Pero el problema es armar un sistema de control. Pág. 269&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: Y sigue siendo también la gran verdad eso de enfrentarse todos los días al capitalismo. Raúl Zibecchi -un amigo uruguayo- dice una cosa espectacular: que si no se concreta la identidad como fundamento no sos sujeto, y si no sos sujeto no sos protagonista. No podés ser protagonista inconsciente, quedás liberado para que te usen para cualquier cosa. Pág. 272&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROPUESTAS&lt;br /&gt;¿Poder qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ. Mis primeras medidas dependerían de dónde nos dejen, cómo esté el país en ese momento. Sinceramente creo que vamos a salir sin moneda: creo que la construcción de una Argentina nueva va a ser en el medio de una inmensa pobreza y sin moneda. Pág. 274&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROPUESTAS&lt;br /&gt;¿La bolsa y la vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ERIC CALCAGNO: La corrupción funciona cuando son pocos, vos podés corromper a 2.000 funcionarios: corromper a 36 millones de personas es demasiado. Pág. 282&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS BILBAO: Una de las palancas de la tenaza es la dolarización y otra es el Plan Colombia. Pág. 295&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTE PAÍS: En el corazón del problema argentino hay una crisis de confianza como sociedad y de confianza en el futuro de la economía. Pág. 297&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JULIO NUDLER. En realidad, como neuróticos que somos, los argentinos queremos dólares, pero no queremos la dolarización. De lo que no nos damos cuenta es de que si queremos dólares sólo podemos tener dolarización. Pág. 297&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROPUESTAS&lt;br /&gt;¿Los cambios posibles?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: A veces se intenta oponer la justicia social a la democracia: el capitalismo supuestamente es democrático, aunque se caga en la justicia social. Y el socialismo te garantizaba la justicia social pero no te daba democracia. Para mí no son antagónicas estas dos cosas, están esencialmente unidas: la democracia económica, política, social, cultural, sindical. Es más, uno se formó en la época en que leía que el socialismo era mayor democracia o que la justicia social era una perspectiva de socialismo nacional, hay muchas formas de explicitarlo. No sé qué nombre llevará la nueva sociedad que tenemos que construir. Pero sí creo que la autodeterminación, la pluralidad, la participación son cosas esenciales. Pág. 303&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Pero sacar lo mejor de nosotros mismos en vez de lo peor s lo que hace a una organización colectiva diferente. Y para mí, en serio, una sociedad no autoritaria, no explotadora tiene que ser cada uno con la posibilidad de vivir con lo que hace y aportando lo mejor de uno. Pág. 304&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS ZAMORA: Lo que hay que discutir es si la Argentina tiene alguna posibilidad de avanzar por sí sola o si necesita integrarse a América Latina, apoyarse en la población, confrontar con la globalización capitalista, con el imperio. Si no confrontás con el imperio, no hay posibilidades, porque el imperio no te deja "vivir con lo nuestro". Pág. 305&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Un punto imprescindible es la ruptura de todo lo que tenga que ver con la penetración. No puede seguir viniendo el inspector del FMI a decirnos nuestras cuentas o no puede haber un gobernante como Duhalde que le mande una carta a Bush pidiéndole disculpas porque tomó una medida dirigista y que nunca más la va a volver a tomar. Eso ni Di Tella se animó a hacerlo. En los setenta hablarían de dependencia, de colonización, de penetración. Pero en realidad esta dependencia es muy superior a la de los setenta, porque la penetración cultural es enorme a través de los intelectuales, los medios de comunicación, el periodismo, las fundaciones financiadas por los Estados Unidos y por Europa. Por eso la pelea contracultural es fundamental, si no, se termina en una idea totalmente autoritaria de que a una sociedad con una cultura capitalista la van a cambiar desde arriba un grupo de iluminados. Pág. 305&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ CARLOS ESCUDERO: Se puede hacer medicina preventiva eficaz por 40 dólares por habitante por año. La buena salud pública no es cara: si no, el éxito de Cuba no habría sido posible. Se ha engañado a la gente con que si aprovechamos la alta tecnología cara vamos a tener una buena salud. Es falso. La salud colectiva depende de la aplicación masiva de cosas que no son caras ni complejas. Los adelantos sanitarios que llenan los medios son aplicables a fracciones muy pequeñas de la población, independiente de su alto costo. Pág. 308&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Los medicamentos tienen lobby, los viejos desnutridos no. Pág. Pág. 308&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Los partidos hacen caja con la salud, y un porcentaje de esto va como comisión a los gestores de estos movimientos de fondos. Si vos movés 8.000 millones de dólares por año, en la Argentina de hoy, como lo hace la industria farmacéutica, tenés un peso político que se corresponde con esa suma. Pág. 308&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IVÁN HEYN: Nosotros planteamos otras discusiones: cuál es el rol de la universidad en la sociedad, si generamos un conocimiento que no sabemos para qué sirve. Yo creo que una cuestión central es que los estudiantes nos apropiemos del proceso de producción del conocimiento para entender, a partir de ahí, para qué lo queremos utilizar socialmente. Pág. 311&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Como está la universidad ahora, es lo más pedorro y choto que existe: forman profesionales para que el día de mañana vayan y tengan mayores ingresos y se caguen en la sociedad que los financió, que ajusten la misma universidad que los financió, que atiendan mal en los hospitales de la sociedad que los financió, ¿cómo defendés a la universidad pública? Lo que tenés que hacer es justificar esa institución. Eso se resuelve cuando vos encontrás cuál es tu rol como profesional en esta sociedad y desde dónde aportás a la transformación de la sociedad. Pág. 311&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;La idea nuestra fue empezar a articularnos con la gente, empezar a tener discusiones y ver desde dónde podíamos aportar. No desde la bajada de línea de "yo soy el universitario que estudió y te puedo explicar cómo se hace esto" sino intercambiarnos experiencias, para en ese intercambio generar un nuevo conocimiento. Pág. 312&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROPUESTAS&lt;br /&gt;¿Vos, y cuántos más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARTEMIO LÓPEZ: Una alternativa es más difícil de construir, porque muchas veces, además, se hace caminando. Pág. 314&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ. Hay que consolidar las relaciones y se tienen que unir los hechos, no los discursos. Pág. 315&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HORACIO GONZÁLEZ. La unión de los partidos de izquierda da otro partido de izquierda...&lt;br /&gt;Por lo tanto, tiene que haber ideas de izquierda y objetivos de izquierda, pero lo de izquierda puede no tener forma partidaria y puede no tener palabras de izquierda. Pág. 316&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ: Aun cuando creyera en ese mundo idílico, sé que no es posible y que lo primero que hay que hacer es no engañar. A lo mejor ellos creen que es posible, yo creo que no lo quiero así y creo que no es posible. Si fuera posible en una de ésas lo pensaría mejor, pero creo que no es. Pág. 317&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS BILBAO: Es cierto que hay momentos históricos en que el capitalismo se puede mejorar y se pueden obtener grandes reformas y grandes conquistas dentro del sistema capitalista. Pero no en un período de crisis, y el mundo asiste a un período de crisis del capitalismo desde mediados de los setenta. Pág. 317&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Lo que está en crisis no es el capitalismo argentino. Eso al mundo en todo caso le interesa muy poco. Hay crisis en el capitalismo en los tres grandes centros del imperialismo mundial. La crisis está en el corazón del capitalismo mundial y se expande a todo el planeta. Pág. 318&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SUSANA TORRADO: Me parece que todo radica en la clase política. Que no funciona per se: tiene que ver con lo que es la clase hegemónica. Jorge Sábato, un sociólogo, decía que el capitalismo se mueve por razones psicosociales. Y decía que la Pampa Húmeda es tan rica que permitió la formación de la clase terrateniente y niveles de acumulación entre los mayores del mundo sin invertir, sin necesidad de nada. Se largaban ahí a pastorear, entonces no había necesidad de invertir. Pág. 319&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;¿Por qué nosotros tenemos que tener una clase política menos interesante que la que tiene el Brasil? A mí me preocupa, porque no veo cómo puede renovarse la dirigencia política. No veo por dónde podría venir la renovación. Entonces, estas expectativas que dicen "que se vayan todos" no veo cómo podrían satisfacerse. Por lo tanto, no veo cómo podrían satisfacerse las expectativas políticas de todo este movimiento de participación que hay ahora. Y eso crea incertidumbre política, y a mí me angustia. Pág. 319&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTE PAÍS: ... hay muchas maneras de hacer que la famosa opinión pública diga lo que uno quiere. O que, por lo menos, calle lo que uno no quiere. Pág. 320&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ERIC CALCAGNO: Hemos seducido a una hermosa muchacha, que ha accedido a ir a nuestra casa, y el Estado es la cama. No hay otra. Aquellos que dicen que el Estado no importa, que no tiene poder, se equivocan. Es el lugar donde hay que consumar la historia de amor. Pág. 320&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;El Estado es el instrumento que tenemos que utilizar: agarrar lo que quede Estado y hacer un Estado nuevo. Pág. 320&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARLOS GABETTA: Yo creo que la crisis de representación no sólo tiene que ver con que los representantes de los partidos son una manga de canallas sino en el mismo sistema de representación: cómo son los partidos, cómo se organizan, cómo subsisten, cómo se financian, cómo dirimen sus cuestiones de poder, cómo se desentienden de la voluntad de los que dicen representar. Entonces reemplazar a esos dirigentes no cambiaría gran cosa... Pág. 322&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Plantearse situaciones revolucionarias se le pasa por la cabeza sólo a un delirante, como Altamira. En esa colecta -como dicen los franceses- ya pusimos. Y no es que haya abandonado la idea; simplemente, sé que los tiempos históricos no tienen nada que ver con mis deseos. Pág. 322&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROPUESTAS&lt;br /&gt;¿Las armas al poder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IVAN HEYN. Si vos te cargás todo el sistema de representación, político, democrático, estás generando una crisis de representación. Y en una crisis de representación, donde no hay legitimidad de nadie, una minoría puede controlar el poder. Pág. 324&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS BILBAO: El proletario es un trabajador asalariado que produce valor y plusvalía. Hace 30 años era muy raro encontrar a un médico que produjera valor y plusvalía, de acuerdo con las pautas de El Capital. Pero hoy un ingeniero, un arquitecto y hasta los abogados y médicos producen valor y plusvalía. Es decir, son proletarios. Claro que una cosa es y otra cosa es asumir que uno es. Pero éste es un problema histórico. Por eso decir "yo soy proletario". Pero lo va a tener que decir. Cuánto demorará en entender todo esto, en asumir que pueden cambiar el mundo y en querer cambiar, es algo que yo no te puedo contestar. Pero, estructuralmente, la sociedad es más proletaria que nunca. Tomo total conciencia de lo controversial de esta afirmación. Incluso a muchos hasta les puede sonar gracioso. Pág. 325&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMANCAY ARDURA. No basta con que las fuerzas armadas queden a un costado. No ha habido ninguna salida revolucionaria en el mundo si las fuerzas armadas no se parten y un sector viene al lado del pueblo. Hay condiciones en la Argentina para que esto ocurra, pero ya veremos. Pág. 328&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;No es por casualidad que la cúpula militar en esta crisis se quedó a un costado sino porque sabía que cualquier intentona de sostener el gobierno de turno dividiría a las fuerzas armadas. De esto lo que tratan de cuidar. ¿Ahora, hasta cuándo? Pág. 329&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSE NUN. Este es un país de empresas pobres o quebradas y de empresarios ricos. Pág. 332&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ: Creo que la verdadera revolución que tenemos que hacer es reconstruir el lazo. Por eso se están equivocando algunos grupos de izquierda: no son los sesenta. Y puede ser objetivamente una cosa peor o mejor, pero lo que se está jugando es más del orden de lo elemental y cotidiano. Nosotros teníamos lo elemental solucionado y estábamos peleando por una cosa superior. Ahora estamos peleando por las cosas más elementales: por el pan, por el reconocimiento del otro. Esto es importante, ahí está la vida. Yo no creo que la vida vaya mucho más allá de eso: del amor, de la libertad, del pan y del reconocimiento del otro. Ahora, ésta es la utopía. La pregunta que nos tendríamos que hacer es qué hicimos en todos estos años para que esto sea hoy una utopía. Eso es lo que tendríamos que entender. Pág. 334&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;PERSPECIVAS&lt;br /&gt;Las marcas de la gorra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;ARTEMIO LÓPEZ: Desde el punto de vista socioeconómico la mitad de los integrantes de las fuerzas armadas -el 60 por ciento de los suboficiales- está bajo la línea de pobreza. Pág. 344&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS BILBAO. Es probable que, si el movimiento social avanza, el gobierno decida reprimir; para eso no va a poder recurrir a los mecanismos clásicos de los años setenta: el secuestro, la desaparición. Entre otras cosas, porque ya no tiene el instrumento para hacerlo: los militares no están dispuestos a volver a hacer el trabajo sucio para que después se deshagan de ellos o los encarcelen; ya escarmentaron. Los Estados Unidos lo saben, y además les preocupa mucho el caso venezolano, donde un ejército se les dio vuelta y tomó partido en su contra. Por eso han cambiado su forma de intervención militar: ya no confían en los ejércitos nacionales sino que están empezando, a partir del Plan Colombia, a establecer sus propias bases, sus propias fuerzas en Latinoamérica. Esto, por supuesto, crea resentimientos en los ejércitos nacionales y produce una espiral del difícil pronóstico. Pág. 344&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ NUN: La democracia, como herramienta política, no nos sirve por el momento para intentar salir de este terrible laberinto político. Insistir en ella sería pretender tomar una sopa usando un tenedor. Pág. 346&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTE PAÍS: Alfonsín me dijo que no, que necesitamos el ejército para controlar a la policía. Dijo "imagínese que si no hubiera ejército la policía haría lo que querría". Pág. 352&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RAÚL ZAFFARONI: La ideología de seguridad nacional fortalecía a las fuerzas armadas, la ideología de seguridad urbana fortalece a la policía. Pág. 353&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PERSPECTIVAS&lt;br /&gt;Las almas y las armas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍN CAPARRÓS: Señores, para pedir sacrificios lo primero es armar una esperanza. (...) Señores, el sacrificio es un trueque, un negocio: si quieren currarnos con promesas, tienen que empezar por vendernos un pequeño sistema de creencias, algo que las garantice. Pág. 356&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Ya sabemos que cuando un criollo decía sacrificio no estaba pensando en el viejo negocio de dar para conseguir algo: sólo trataba de ultimar a un animal que ya no le servía. Pág. 356&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELISA CARRIÓ: Lo que se rompió en diciembre fue el aparato cultural del miedo. Yo no creo que la sociedad haya cambiado decisivamente, pero hay mucha gente que perdió el miedo: ellos tienen que reconstituir el aparato cultural del miedo. No hay regímenes de capitalismo financiero de exacción sin aparato cultural del miedo. Como esto es de manual, lo van a intentar: no digo que lo logren, digo que lo van a intentar, y las fuerzas democráticas tienen que ser lo suficientemente inteligentes como para darse cuenta y manejar ese proceso. Pág. 356&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Algo del orden del valor común nos tiene que unir. No sólo la consigna. Porque qué pasa con el que le devolvieron sus depósitos y se vuelve a su casa. ¿Cómo empezamos: con Brecht de nuevo? Ésta es la gran lección que nos deja esta historia: nada de esto nos habría pasado si hubiéramos peleado por el otro y no por nosotros. Cuando el otro es nosotros entonces nada de esto sucede en las sociedades. Cuando el otro es el otro y nosotros somos nosotros no hay vínculo, no hay lazo, y yo no entiendo que me lo están haciendo a mí. Yo creo que ésta es una lección que en la memoria colectiva, si no la entendemos... porque ya vino varias veces, en realidad es circular. Y yo le tengo mucho miedo, porque para mí la historia es circular. Pág. 359&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PERSPECTIVAS&lt;br /&gt;El fin y los principios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ NUN: Hay un dato histórico que me parece relevante: en ninguna parte del mundo se consolidaron democracias representativas sin grandes luchas populares, sin que hubiera enfrentamientos cuyo vector resultante fuera la democratización. En ningún lugar del mundo se consolidaron democracias representativas en contextos de alta desigualdad, polarización social, pobreza creciente. Sin el Estado de Bienestar no se hubieran consolidado ni siquiera las democracias occidentales después de la Segunda Guerra. Esta asociación entre el bienestar de la gente y la consolidación democrática me parece un dato insoslayable.&lt;br /&gt;En América Latina quieren armar democracias dominadas por burguesías nacionales y extranjeras que operan como ladrones nómades o estacionarios y con enormes niveles de desigualdad y de polarización. Eso hace que acá se llame democracia representativa a una cosa que involucra a sectores cada vez más reducidos de la población. Un Estado de cada vez menos ciudadanos, entendiendo por ciudadanos a quienes gozan plenamente de derechos civiles, políticos, derechos sociales y culturales. Una democracia con manchones cada vez más grandes de falta de libertad, no digamos ya de igualdad, se condena a perder su derecho al nombre. Pág. 365&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS ZAMORA: Como movimiento estamos jugados a fondo a esto que te decía antes: a ver cómo hacemos una red que ayude, que esté al servicio de construir poder, contrapoder, contracultura, el partido democrático que está surgiendo desde abajo: el socialismo desde abajo. En eso estamos. Pág. 367&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RAÚL ZAFFARONI: A mí me llama mucho la atención cómo la Argentina, que tiene escritores, plásticos, historiadores, científicos, no tienen políticos. Pág. 368&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ CARLOS ESCUDERO: De esto hay precedentes históricos: desde el punto de vista de la clase dirigente norteamericana, el peligro de Cuba en América Latina es que configura un modelo alternativo atractivo a una crisis latinoamericana que ya lleva un par de décadas, cuyo ejemplo extremo es el colapso argentino. Pág. 370&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR DE GENNARO: Hay que humillar a ese pueblo que todavía sigue siendo antiimperialista. La CNN dijo el otro día que, según una encuesta que hicieron, "el pueblo más antiimperialista sigue siendo el argentino". Y no es joda, es así: somos esencialmente antiimperialistas. Pág. 375&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.do#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://unavozunavez.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Regresar a la página principal&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-2998013847763389261?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/2998013847763389261/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=2998013847763389261&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/2998013847763389261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/2998013847763389261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/martin-caparros-que-pais.html' title='Martin Caparrós: Qué país'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-6455740911244014934</id><published>2011-10-13T11:42:00.001-05:00</published><updated>2011-10-13T11:42:59.849-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Umberto Jara'/><title type='text'>Umberto Jara: Ojo por ojo</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo1060"&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;&lt;strong&gt;Ojo por ojo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;La verdadera historia del Grupo Colina&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Umberto Jara&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© Carvajal S.A. 2003&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, la estrategia de defenderse asesinando a un terrorista en la misma medida en que ellos asesinan, tiene una debilidad de origen: matándolos se les da más razones para su inmolación. Pág. 10&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uso de la guerra clandestina o guerra de baja intensidad es funcional para políticos como Fujimori, que pretenden convertir el oprobio en una conquista. Pág. 12&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro ha sido escrito en el obligado pero estimulante y solidario exilio argentino. El desarraigo, entre sus varios y sacrificados beneficios, enseña la virtud de la mirada equilibrada y serena sobre el tumulto de la historia reciente. Pág. 13&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una estrategia muy seguida por Fujimori y Montesinos, fue la de la distracción, trasladando el centro de la atención hacia otros para evitar la acuciosa mirada sobre ellos. Pág. 16&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las alas del deseo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sobrevivientes quedaron en libertad para ir a contar la pesadilla. Era parte del estilo senderista, dejar sobrevivientes no por razón de piedad sino como recurso de guerra: buscaban que el pavoroso relato de los retornados de la muerte golpee el ánimo de sus compañeros para, de ese modo, debilitar la moral del contrincante. Pág. 20&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Belaunde, el Presidente de ese entonces, un buen señor diestro en confundir las tareas de gobierno con las artes de la retórica. Pág. 21&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Fujimori reveló pronto que su concepto de pragmatismo estaba reñido con la mínima lealtad. Pág. 31&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si advirtieron diferencias, establecieron dudas o mutuas desconfianzas, cada uno las guardó para sí; ambos se necesitaban. Uno tenía el vehículo; el otro conocía el camino. La ambición era la misma. Ese día, a finales de abril de 1990, al amparo de su eficacia, el abogado Vladimiro Montesinos Torres se convirtió en asesor de Alberto Fujimori, el próximo presidente de la República del Perú. Pág. 33&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya se sabe, el delito obliga a la complicidad. Pág. 33&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La referencia a J. Edgar Hoover tiene un sentido. El periodismo peruano, a veces aficionado a la metáfora que descalifica antes que a la información rigurosa, bautizó a Montesinos con el adjetivo más ruidoso y más a la mano: el Rasputín del régimen fujimorista. Vladimiro reaccionó con una demanda judicial, no tanto por sentirse insultado sino por el equívoco. Su modelo no era el monje ruso, aquel campesino rústico y alucinado cuyas extrañas dotes parasicológicas influyeron en el descalabro final del zarismo. Era otro el personaje favorito de Montesinos. Su maestro, si cabe, el espejo en que se miraba, era alguien muy distinto: Edgar Hoover, un hombrecillo cuya biografía lo registra como hijo de un padre con problemas psiquiátricos y una madre capturada por los ritos de la religión católica. El hijo de esa pareja, que siempre firmó como J. Edgar Hoover... Pág. 42&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No cultivó la lectura como un placer intelectual, sino como una fuente de información. Ese era el valor que la daba y de allí provenía el impulso para su afición de lector. Pág. 43&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Montesinos sabía que en política no juegan los afectos sino las necesidades, los intereses y, sobre todo, las interdependencias. Y le sumó a las lecciones aprendidas, su audaz determinación favorecida por una ausencia de criterios morales. Pág. 47-48&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco fue un político tradicional en la preservación del botín: no existe la casa en Miami, la cuenta bancaria en Suiza o en Las Bahamas, la casa de verano en una playa exclusiva o los inmuebles y regalos de lujo a las amantes. Su mesura oriental, su capacidad de silencio y su acceso a ignotos aliados japoneses, parecen tener eficacia en la impunidad alcanzada, y en eso se distingue del disparate de su cofrade Montesinos apabullado por evidencias de flagrantes videos grabados con él como protagonista de exorbitantes entregas de dinero a políticos y empresarios. Pág. 55&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se rasga la intimidad, la luz se cuela por todo lado… Pág. 56&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voces Clandestinas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Perú, en los años finales del siglo XX, las desproporcionadas diferencias económicas alentadas por las disparidades raciales y culturales, estallaron detonadas por un rencor agazapado, tan incontrolable que no paró hasta convertirse en una infernal confrontación entre connacionales. Pág. 84&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Después se realizó la Mesa Redonda de junio del 91, en la Comandancia General con la autorización de Fujimori. Esa reunión fue la que cambió la historia, para bien y para mal. Y le digo para bien porque en esa Mesa Redonda se aprobó aplicar la guerra de baja intensidad y se pasó a luchar de manera eficaz contra el terrorismo; y para mal, porque por esas acciones ahora nos llaman asesinos" (General sin identificar). Pág. 101&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Y es una contradicción hablar de fuerza sucia. Toda guerra por definición es sucia. Pág. 142&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Un líder nunca debe ir al escenario de la derrota. Pág. 146&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Es que la historia del capitán Colina muestra el gran riesgo que se corre trabajando en inteligencia: era un oficial infiltrado en Sendero y al ser capturado lo mató un miembro del Ejército pensando que era senderista". Pág. 153&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... El tiempo suele tamizar los recuerdos. La mirada hacia atrás amaina la emoción, el sobrecogimiento, la angustia del momento en que ocurren los hechos. Quizá por eso el hombre puede tolerar la faena del recuerdo, pero también, por lo mismo, suele desgastar, diluir, olvidar las miserias del pasado. Pág. 155&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Así vivió Lima en 1992. Pero la tragedia adicional de esa pesadilla fue un efecto a futuro que se infiltró sin condolencia alguna en el modo de vivir de sus gentes: la costumbre de la muerte y el hábito de la violencia convirtieron a Lima en la ciudad que es hoy en día, un lugar en el que sus habitantes se relacionan a través de la agresión, de la embestida al prójimo, con poco espacio para respetos elementales y necesarias solidaridades. Pág. 156&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Montesinos sirvió para la guerra antisubversiva pero después del 95 debió irse". Pág. 158&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Alberto Arana Franco (fue quien delató a Abimael Guzmán) Pág. 173&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el relato asoma nítida la explicación a la ferocidad que Lima soportó entre mayo y julio del 92: a cada golpe asestado Sendero replicó con un atentado cada vez peor. Y, como efecto de la radicalización de la guerra, ocurrieron dos matanzas, una tras otra, una por cada lado. Pág. 175&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escándalo político se hizo más intenso y aunque el gobierno, en ese momento, gozaba de amplia aprobación ciudadana por la reciente captura de Abimael Guzmán y el cese de los atentados terroristas, Fujimori, Montesinos y Hermoza sabían el riesgo que empezaban a correr. De modo que utilizaron el oxígeno de esos días para trazar un camino de salida. La fórmula la armó Montesinos y, como la mayoría de las propuestas que haría en el futuro, esa pasaba por el camino judicial. Más que abogado, era un porfiado leguleyo convencido hasta la testarudez de que la formalidad judicial era una excusa suficiente y un escudo capaz de proveer seguridad. En alguna medida, no le faltaba razón en un país en el cual toda tropelía puede revestirse con un fallo judicial. Pág. 191-192&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el delito los cómplices son siempre una carga insegura. Pág. 195&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… el problema de una guerra inventada es ver cómo terminarla. Pág. 205&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Una vieja regla dice: "Nunca pierdas de vista a tu enemigo". Pág. 208&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... La vanidad mal utilizada trae problemas. Pág. 209&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... pero la actitud del general Hermoza sí me decepcionó. Decía que yo era como un hijo para él, le acepté los sacrificios más extremos, incluso ir a prisión. Me decepcionó totalmente" (Santiago Martin Rivas). Pág. 210&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.do#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://unavozunavez.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Regresar a la página principal&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-6455740911244014934?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/6455740911244014934/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=6455740911244014934&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/6455740911244014934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/6455740911244014934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/umberto-jara-ojo-por-ojo.html' title='Umberto Jara: Ojo por ojo'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-1515674724849747610</id><published>2011-10-13T11:40:00.001-05:00</published><updated>2011-10-13T11:40:22.253-05:00</updated><title type='text'>Ernesto Sabato: Hombres y engranajes</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6413020" name="abajo1070"&gt;&lt;span style="font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;"¿Que diferencia hay entre ficción y un reportaje periodístico o un libro de historia? Se trata de sistemas opuestos de aproximación a lo real. En tanto que la novela se rebela y transgrede, aquellos géneros no pueden dejar de ser sus siervos"&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Mario Vargas Llosa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;Hombres y engranajes&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ernesto Sabato&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;(c) Emecé Editores1951, 1985&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;Justificación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno se embarca hacia tierras lejanas, indaga la naturaleza, ansía el conocimiento de los hombres, inventa seres de ficción, busca a Dios. Después comprende que el fantasma que se perseguía era Uno-Mismo. Pág. 11&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, en 1938, supe que mi fugaz paso por la ciencia había concluido. ¡Cómo comprendí entonces el valor moral del surrealismo, su fuerza destructiva contra los mitos de una civilización terminada, su fuego purificador, aun a pesar de todos los farsantes que aprovechan de su nombre! Pág. 13&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, reivindico el mérito de abandonar esa clara ciudad de las torres –donde reinan la seguridad y el orden– en busca de un continente lleno de peligros, donde domina la conjetura. Pág. 13&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introducción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es nuestro tiempo. El mundo cruje y amenaza derrumbarse, ese mundo que, para mayor ironía, es el producto de nuestra voluntad, de nuestro prometéico intento de dominación. Es una quiebra total. Dos guerras mundiales, las dictaduras totalitarias y los campos de concentración nos han abierto por fin los ojos, para revelarnos con crudeza la clase de monstruo que habíamos engendrado y criado orgullosamente. Pág. 15&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siglo XX esperaba agazapado como un asaltante nocturno a una pareja de enamorados un poco cursi. Esperaba con sus carnicerías mecanizadas, el asesinato en masa de los judíos, la quiebra del sistema parlamentario, el fin del liberalismo económico, la desesperanza y el miedo. En cuanto a la Ciencia, que iba a dar solución a todos los problemas del cielo y de la tierra, habían servido para facilitar la concentración estatal y mientras por un lado la crisis epistemológica atenuaba su arrogancia, por el otro se mostraba al servicio de la destrucción y de la muerte. Y así aprendimos brutalmente una verdad que debíamos haber previsto, dada la esencia amoral del conocimiento científico: que la ciencia no es por sí misma garantía de nada, porque a sus realizaciones le son ajenas las preocupaciones éticas. Pág. 16-17&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta crisis no es solo la crisis del sistema capitalista: es el fin de toda esa concepción de la vida y del hombre, que surgió en Occidente con el Renacimiento. De tal modo que es imposible entender este derrumbe si no se examina la esencia de esa civilización renacentista. Pág. 17&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal como Bardiaeff advirtió, el Renacimiento se produjo mediante tres paradojas:&lt;br /&gt;1) Fue un movimiento individualista que terminó en la masificación&lt;br /&gt;2) Fue un movimiento naturalista que terminó en la máquina&lt;br /&gt;3) Fue un movimiento humanista que terminó en la deshumanización&lt;br /&gt;Que no son sino aspectos de una sola y gigantesca paradoja: la deshumanización de la humanidad.&lt;br /&gt;Esta paradoja, cuyas últimas y más trágicas consecuencias padecemos en la actualidad, fue el resultado de dos fuerzas dinámicas y amorales: el dinero y la razón. Con ellas el hombre conquista el poder secular. Pero –y ahí está la raíz de la paradoja– esa conquista se hace mediante la abstracción: desde el lingote de oro hasta el clearing, desde la palanca hasta el logaritmo, la historia del creciente dominio del hombre sobre el universo ha sido también la historia de sucesivas abstracciones. Pág. 17-18&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capitalismo moderno y la ciencia positiva son las dos caras de una misma realidad desposeída de atributos concretos, de una abstracta fantasmagoría de la que también forma parte el hombre, pero no ya el hombre concreto e individual sino el hombre-masa, ese extraño ser todavía con aspecto humano, con ojos y llanto, voz y emociones, pero en verdad engranaje de una gigantesca maquinaria anónima. Este es el destino contradictorio de aquel semidiós renacentista que reivindicó su individualidad, proclamando su voluntad de dominio y transformación de las cosas. Ignoraba que también él llegaría a transformarse en cosa. Pág. 18&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque la soledad del hombre es perenne, no sociológica sino metafísica, únicamente una sociedad como esta podía revelarla en toda su magnitud. Así como ciertos monstruos solo pueden ser entrevistos en las tinieblas nocturnas, la soledad de la criatura humana se tenía que revelar en toda su aterradora figura en este crepúsculo de la civilización maquinista. Pág. 18&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;I) LA ESENCIA DEL RENACIMIENTO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;La esencia del hombre laico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre el derrumbe del Imperio Romano y el despertar del siglo XII el mundo occidental se sume en lo que propiamente debería llamarse “edad media”. El hombre se sumerge en los valores espirituales y solo vive para Dios: el dinero y la razón emigran hacia mejores territorios, refugiándose en Bizancio, en el imperio musulmán, entre los judíos. Bajo la doble presión de la ética cristiana y del aislamiento militar, el hombre de Occidente renunció durante seis siglos a las dos potencias que mejor parecían representar los halagos de la materia y del pensamiento, la tentación del espíritu mundano. Pág. 22&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia la época de las Cruzadas comienza el despertar de Occidente, gracias a un conjunto de factores concomitantes: el debilitamiento del poder musulmán, la relativa tranquilidad de las ciudades después de tantos siglos de lucha y destrucción, la pérdida de las esperanzas en el advenimiento del reino de dios sobre la tierra, la reapertura del comercio mediterráneo. ¿Cuál de todos ellos es el factor último? No es fácil discriminarlo. Pero en cambio es fácil advertir que debajo de todos ellos actúan dos fuerzas fundamentales: la razón y el dinero. Pág. 22 y 23&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dinero había aumentado silenciosamente su poderío en las comunas italianas desde las Cruzadas. La primera Cruzada, la Cruzada por antonomasia, fue la obra de la fe cristiana y del espíritu de aventura de un mundo caballeresco, algo grande y romántico, ajeno a la idea de lucro. Pero la historia es tortuosa y era el destino de este ejército señorial servir casi exclusivamente al surgimiento mercantil de Europa: no se conservaron el Santo Sepulcro, ni Constantinopla, pero se reiniciaron las rutas comerciales con Oriente. Pág. 23-24&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así comenzó el poderío de las comunas italianas y de la clase burguesa. Durante los siglos XII y XIII, esta clase triunfa por todos lados. Sus luchas y su acenso provocaron transformaciones de tal largo alcance que hoy sentimos sus últimas consecuencias. Ya que nuestra crisis es la reducción al absurdo de aquella irrupción de la clase mercantil. Pág. 24&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del naturalismo a la máquina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera actitud del hombre hacia la naturaleza fue de candoroso amor, como en San Francisco. Pero dice Max Scheler, amar y dominar son dos actitudes complementarias y a ese amor desinteresado y panteístico siguió su el deseo de dominación, que había de caracterizar al hombre moderno. De este deseo nace la ciencia positiva, que no es ya mero conocimiento contemplativo sino el instrumento para la dominación del universo. Actitud arrogante que termina con la hegemonía teológica, libera a la filosofía y enfrenta a la ciencia con el libro sagrado.&lt;br /&gt;El hombre secularizado –animal instrumentificum– lanza finalmente la máquina contra la naturaleza, para conquistarla. Pero dialécticamente ella terminará dominando a su creador. Pág. 25&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diablo reemplaza a la metafísica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fundamento del mundo feudal era la tierra, como consecuencia esta sociedad es estática, conservadora y espacial.&lt;br /&gt;En cambio, el fundamento del mundo moderno es la ciudad; la sociedad resultante es dinámica, liberal y temporal.&lt;br /&gt;En este nuevo orden prevalece el tiempo sobre el espacio, porque la ciudad está dominada por la razón y el dinero, fuerzas móviles por excelencia. Pág. 26&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La característica de la nueva sociedad es la cantidad. El mundo feudal era un mundo cualitativo: el tiempo no se medía, se vivía en términos de eternidad y el tiempo era el natural de los pastores, del despertar y del descanso, del hambre y del comer, del amor y del crecimiento, de los hijos, el pulso de la eternidad; era un tiempo cualitativo, el que corresponde a una sociedad que no conoce el dinero. Pág. 26&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el siglo XV los relojes mecánicos invaden a Europa y el tiempo se convierte en una entidad abstracta y objetiva, numéricamente divisible. Habrá que llegar a la novela actual para que el viejo tiempo intuitivo sea recuperado por el hombre. Pág. 27&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El intercambio comercial de las ciudades italianas con Oriente facilitó el retorno de las ideas pitagóricas, que habían sido corrientes en la arquitectura romana. Pero es con la emigración de los eruditos griegos de Constantinopla cuando en Italia comienza el real resurgimiento de Platón y, a través de él, de Pitágoras. Cosimo recoge a los sabios y él mismo sigue sus enseñanzas en la Academia de Florencia. De este modo, el misticismo numerológico de Pitágoras celebra matrimonio con el de los florines, ya que la aritmética regía por igual el mundo de los poliedros y el de los negocios. Con razón sostiene Simmel que los negocios introdujeron en Occidente el concepto de exactitud numérica, que será la condición del desarrollo científico. Pág. 28&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el hombre moderno. Conoce las fuerzas que gobiernan al mundo, las tiene a su servicio, es el dios de la tierra: es el diablo. Su lema es: todo puede hacerse. Sus armas son el oro y la inteligencia. Su procedimiento es el cálculo. Pág. 29&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mentalidad calculadora invade finalmente la política: Maquiavelo es el ingeniero del poder estatal. Se impone una concepción dinámica e inescrupulosa, que no reconoce honor, ni derechos de sangre, ni tradición. ¡Qué lejos estamos de aquella cristiandad unida en su fe contra los infieles! Pág. 30&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder es el ídolo máximo y no hay fuerzas que puedan impedir el desarrollo de los planes humanos. Pág. 30&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Complejidad y drama del hombre renacentista&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una doctrina no traduce unívocamente una época, sino se forma de manera compleja; en parte por el desarrollo autónomo y puramente intelectual de las ideas anteriores –por o en contra de esas ideas–, en parte como manifestación del espíritu de su tiempo. Pág. 31&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es falso afirmar que el “Renacimiento es una vuelta a la antigüedad”. La historia no retorna jamás. Lo que hay es un retorno de ciertas características del espíritu greco-latino, en la medida en que también había sido un espíritu ciudadano, el producto de una cultura de ciudades, una civilización. Pág. 31&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La importancia del cristianismo se revela hasta en aquella actividad del espíritu que, por su naturaleza, parece más alejada: la ciencia positiva. Mucho se sorprenderían los anticlericales de barrio si se les dijese que la ciencia occidental nació gracias a la Iglesia y no obstante es así. Pág. 32&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al burgués, había insurgido como realista, preocupándose solamente por lo que tenía delante de las narices, desconfiando de toda suerte de abstracciones. Pero con palancas y ruedas no se hace la ciencia moderna: es necesario unir los hechos en un esquema racional y abstracto. Por eso, paradojalmente, la ciencia positiva no pudo surgir sin la ayuda de la iglesia, pues mientras su faz técnica y utilitaria proviene de la burguesía, su lado teórico, la idea de una racionalidad del Universo (sin la cual ninguna ciencia es posible) proviene de la escolástica. Pág. 33&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo, apenas la burguesía ha llegado a la etapa de la ciencia, hace suyo el tema de la abstracción, que caracterizaba a la escolástica, pero lo instrumenta a su modo, uniéndolo al saber concreto y utilitario, entrelazándolo a los poderes temporales de la máquina y el capitalismo y, a través del número, al tema de la belleza en la proporción, que es típico del humanismo. Y así, en este fugaz reinado pitagórico, oímos la última parte de una compleja partitura, en que los temas iniciales aparecen complicados y entrelazados de tal manera que apenas puede distinguirse a Platón de Aristóteles, a las preocupaciones prácticas de las metafísicas, a la aridez escolástica de la intuición concreta. Pág. 33-34&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo podremos entender la complejidad del Renacimiento y el dramático dualismo de nuestro tiempo si admitimos que ese tiempo nuestro nació como interacción de los pueblos de distinta raza y tradición. Pág. 37&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;II) EL UNIVERSO ABSTRACTO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El gigantesco vórtice&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La afluencia de las riquezas de Indias aceleró el proceso capitalista en Europa y la centralización de las monarquías. Durante la Guerra de los Cien Años, las fortalezas feudales se habían convertido en nidos de ladrones y aventureros, en el último reducto de una clase antaño caballeresca pero ahora empobrecida y rabiosa. La aristocracia feudal sucumbió ante el poder monárquico-capitalista. Los grandes poderes centrales necesitaban grandes sumas de dinero para sus burocracias y ejércitos, y esas sumas solo podían dárselas los grandes señores de las finanzas: la centralización del poder político resultó así la contrafigura de la centralización financiera. Pág. 42&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El descubrimiento de América y la Reforma aceleran el ritmo, mayores riquezas, gigantescos mercados y fuentes de materias primas y la ética calvinista: la riqueza no es nada sospechoso sino el signo de la bendición divina. Pág. 43&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al desarrollo del capitalismo correspondió un paralelo desarrollo de la industria. Y el avance del conocimiento científico fue la contraparte de este proceso, en un complejo movimiento recíproco: las necesidades técnicas forzaban los avances de la ciencia pura y estos traían nuevas posibilidades a ala técnica. Pág. 43&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia el poder mediante la abstracción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dinero y la razón otorgaron el poder secular al hombre no a pesar de la abstracción sino gracias a ella. La idea de que el poder está unido a la fuerza física y a la materia es la creencia de personas sin imaginación. Para ellos una cachiporra es más eficaz que un logaritmo, un lingote de oro es más valioso que una letra de cambio. Pero la verdad es que el imperio del hombre se multiplicó desde el momento en que comenzó a reemplazar las cachiporras por logaritmos y los lingotes de oro por letras de cambio. Pág. 43&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debe sorprendernos que el capitalismo esté vinculado a la abstracción, porque no nace de la industria, sino del comercio; no del artesano, que es rutinario, realista, estático sino del mercader aventurero, que es imaginativo y dinámico. La industria produce cosas concretas, pero el comercio intercambia esas cosas, y el intercambio tiene siempre en germen la abstracción, ya que es una especie de ejercicio metafórico que tiende a la identificación de entes distintos mediante el despojo de sus atributos concretos. Pág. 44&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los logaritmos, en fin, terminan por imponerse sobre la cachiporra, lo abstracto concluye por dominar lo concreto. No fueron las máquinas quienes desencadenaron el poder capitalista, sino el capitalismo financiero quien sometió la industria a su poderío. Pág. 45&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fantasma matemático&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la elaboración de la ciencia el hombre opera con esa intrincada mezcla de ideas puras, sentimientos y prejuicios que caracteriza a su condición; investiga acicateado por manías de grandeza, por preceptos éticos o estéticos, por empecinamiento o por ese vanidoso amor a sí mismo que suele llamarse Amor a la Humanidad. Pero aunque los sentimientos o los juicios de valor intervengan en la elaboración de la ciencia, nada tienen que hacer con la ciencia hecha. Pág. 47&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciencia estricta –la ciencia matematizable– es ajena a todo lo que es más valioso para el ser humano: sus emociones, sus sentimientos, sus vivencias de arte o justicia, sus angustias metafísicas. Pág. 48&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo fetichismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre no es un mero objeto físico, desprovisto de alma; ni siquiera un simple animal: es un animal que no solo tiene alma sino espíritu, y el primero de los animales que ha modificado su propio medio por obra de la cultura. Como tal, es un equilibrio –inestable– entre su propio soma y su medio físico y cultural. Pág. 53&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre es el primer animal que ha creado su propio medio. Pero, –irónicamente– es el primer animal, que de esa manera, se está destruyendo. Pág. 53-54&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran ilusión del progreso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El avance de la técnica hizo nacer el dogma del Progreso General e Ilimitado, la doctrina del better-and-bigger. Todo lo que era nieblas, desde el miedo hasta la peste, iba ser iluminado por la Ciencia. No importaba que algunas zonas de la realidad, como lo social, presentaran todavía aspectos desagradables: ya la Razón y los Inventos encontrarían la forma de resolver esas dificultades, ya se dominarían las fuerzas de la sociedad como se habían dominado las de la naturaleza. Pág. 54&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dogma del Progreso fue la fase final del largo proceso de secularización iniciado en Occidente a partir de las Cruzadas; la secularización del propio sentimiento religioso. Porque esto fue una especie de religión laica, hecha a base de moralidad burguesa, de culto por la Razón y la Fraternidad, de creencia en una Humanidad Mejor. De aquel tiempo proviene ese tipo de cientista que cree en la unificación de los hombres mediante la Ciencia, aunque hasta hoy no haya servido más que para su mutua destrucción. Pág. 55&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es fácil, en efecto, demostrar la superioridad del avión sobre la carreta, pero ¿cómo demostrar el progreso moral o político? Pág. 56&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paraíso mecanizado&lt;br /&gt;Los teóricos del maquinismo sostuvieron que la máquina al liberar al hombre de las tareas manuales, dejaría más tiempo libre para las actividades del espíritu. En la práctica las cosas resultaron al revés y cada día disponemos de menos tiempo. Pág. 57-58&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia la ignorancia por la ciencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los doctrinarios del Progreso habían imaginado que la humanidad avanzaría de la Oscuridad hacia la Luz, de la Ignorancia hacia el Conocimiento.&lt;br /&gt;La realidad ha resultado mucho más complicada, y si esa previsión ha resultado cierta para la humanidad como un todo, ha resultado diametralmente equivocada para el hombre individual. A medida que la ciencia ha avanzado hacia ala universidad, y por lo tanto hacia la abstracción, se ha alejado del hombre medio, de sus intuiciones, de su capacidad de comprensión. Pág. 59&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro lenguaje cotidiano se ha formado bajo la presión del mundo cotidiano: seres humanos, muebles, vehículos de transporte, emociones, libros, enfermedades. Pero cuando la ciencia avanzó hacia lo infinitamente grande y hacia lo infinitamente pequeño, ninguna de estas palabras resultó ya apta para designar los nuevos entes. Pág. 60&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo, el hombre medio vive subyugado y en la adoración de los nuevos ritos. De este modo ha retornado a la ignorancia, después de un breve tránsito por el siglo de las luces. Pero a una ignorancia infinitamente más rica y más vasta, porque no es el negativo de la ciencia de Aristóteles, sino de la ciencia reunida de Einstein, Pavlov, Freud, Rusell, Carnap, Poincaré, Husserl, Heidegger y Whitehead.&lt;br /&gt;Y mientras más imponente es la torre del conocimiento y más temible el poder allí encerrado más insignificante es el hombre de la calle, más incierta su soledad. Pág. 61&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El superestado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;James Mill, en el buen tiempo viejo, imaginaba que cuando todos supieran leer y escribir estaría asegurado para siempre el reinado de la Razón y de la Democracia. ¡Pobre hombre!&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;Es extraño que todavía haya gente que siga creyendo en ese mito. Es extraño, también, que siga teniendo fe en la Opinión Pública, como si ese fetiche no pudiera crearse a voluntad mediante la propaganda. Pág. 62&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tumba del hombre-cosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He ahí el fin del hombre renacentista. La máquina y la ciencia que había lanzado sobre el mundo exterior, para dominarlo y conquistarlo, ahora se vuelven contra él, dominándolo y conquistándolo como a un objeto más. Ciencia y máquina se fueron alejando hacia un olimpo matemático, dejando solo y desamparado al hombre que les había dado vida. Triángulos y acero, logaritmos y electricidad, sinusoides y energía atómica, unidos a las formas más misteriosas y demoníacas del dinero, constituyeron finalmente el Gran Engranaje, del que los seres humanos acabaron por ser oscuras e impotentes piezas. Pág. 64&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III) LA REBELIÓN DEL HOMBRE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dialéctica de la crisis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La religión cristiana es el sincretismo de la filosofía griega con los elementos dinámicos de los judíos y maniqueos; y así, desde sus mismos orígenes, contendrá en su seno dos fuerzas contrapuestas: según las épocas, los pueblos y los hombres que la adoptaron, el cristianismo desplazó su acento entre la contemplación y la acción, entre la esencia y la existencia… Pág. 70&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rebelión de los románticos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El romanticismo es una rebelión contra la ciencia y el capitalismo: opone el individuo a la masa, el pasado al futuro, el campo a la ciudad, la naturaleza a la máquina. En su culto del individuo es, pues, un retorno a los ideales del Renacimiento. Pero en su alzamiento contra la ciencia y el capitalismo, se entronca con el espíritu medieval. Lewis Mumford muestra cómo esa tentativa tenía que resultar históricamente un fracaso. Sus representantes fueron tenidos por locos o cubiertos de ridículo, fueron empujados al alcohol o hacia las remotas islas del Pacífico. Pág. 71&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revuelta contra la máquina empezó en el siglo XVIII, cuando ésta alcanzaba sus triunfos más resonantes. Pág. 72&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El marxismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo de la máquina aparecía solidarizado al mundo del dinero y el ataque contra el maquinismo asumió el carácter de simultáneo ataque contra el capitalismo: muchos románticos, asqueados de la brutalidad mecánica, se entregaron al socialismo. De este modo, mientras algunos huían a islas ajenas o a épocas pretéritas, otros ensayaban nuevas utopías sociales. Pág. 73&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea como fuera, el marxismo apareció y se desenvolvió bajo el signo de la ciencia y de la técnica. Paradojalmente fue, también, un producto del dinero y la razón. Y su levantamiento –y esto es muy significativo– no fue contra la máquina sino contra el uso capitalista de la máquina. Fue un intento de quebrar la temible alianza del dinero y la razón, liberando la razón y poniéndola al servicio del hombre, humanizándola. Pág. 74&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que la conquista de las fuerzas naturales tiene una grandeza que eleva esa tarea por encima de los burdos deseos utilitarios, y que la conquista de los continentes desconocidos, del mar y del aire, tuvo a menudo la grandeza de las epopeyas. Mas no es menos cierto que grandes y temibles fuerzas se fueron engendrando por debajo de esta arrogante civilización, oscuras fuerzas que no pertenecen a la esencia del capitalismo, sino a la del maquinismo: no la desocupación, la miseria, la taylorización industrial, que son atributos de una sociedad basada en el dinero; sino la mecanización de la vida entera, la taylorización general y profunda de los seres humanos, dominados cada día más por ese engendro infernal que se ha escapado de sus manos y que desde algún tenebroso olimpo planea la destrucción total de la humanidad entre sus tentáculos de acero y matemáticas. Pág. 75&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La reacción existencial&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el Renacimiento, la ciencia y la filosofía se habían lanzado a la conquista del mundo objetivo. Aspiraban a develar las leyes que rigen el funcionamiento del Universo, para ponerlas al servicio del hombre. Pero para ello había que prescindir del yo, había que investigar el orden universal tal como es, de manera que sus leyes, una vez encontradas, iban a tener la implacable validez de los hechos, que no dependen de nuestra voluntad ni de nuestros deseos. Para lograr ese conocimiento objetivo, el hombre se valió de la razón –cuyas leyes son independientes de los deseos humanos– y de la observación del mundo externo. Pág. 78&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pasó siempre: es curioso que el hombre empiece a interrogar el vasto universo antes de interrogar a su propio yo. Pág. 78&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué sentido podría tener una Sociedad Futura donde se hubiese logrado descartar los sentimientos y las emociones? Es falso que el hombre desee ese pensamiento objetivo y desinteresado: quiere el conocimiento trágico, que se amasa no solo con la razón sino con la pasión y la vida. El hombre se rebela contra lo general y lo abstracto, contra el principio de contradicción; porque el hombre de carne y hueso es justamente la contradicción: es y no es, es santo y es demonio, ama y odia, es pequeño y a la vez es capaz de portentosas hazañas. Pág. 79&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV) LAS ARTES Y LAS LETRAS EN LA CRISIS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La literatura del yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dada la reivindicación del individuo, de su experiencia concreta e intransferible, es lógico que los representantes de la revuelta contemporánea hayan recurrido a la literatura para expresarse, ya que solo en la novela y en el drama puede darse esa realidad viviente. Pero no a esa literatura que se solazaba en la descripción del paisaje externo o de las costumbres burguesas, sino a la literatura de lo único, de lo personal. Pág. 83&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra novela representa hoy algo bastante diverso a lo que representaba en la pasada centuria. Y no es tanto que el escritor no pueda trascender su propio yo, para realizar una descripción objetiva de la realidad: es que no le interesa más. O, por lo menos, no le interesaba hasta hace muy poco tiempo, en que ha comenzado a surgir una nueva síntesis de lo subjetivo y de lo objetivo, precursora de la vasta síntesis espiritual a que asistiremos como superación de la crisis contemporánea (si es que las tremendas fuerzas materiales en juego nos lo permiten). Pág. 84&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la realidad a la superrealidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que está en crisis no es el arte sino el concepto de realidad que dominó en Occidente desde el Renacimiento. Para ese concepto “la” realidad es la mera realidad del mundo externo, la ingenua realidad de las cosas como las sienten nuestros sentidos y la concibe nuestra razón. Desde el naturalismo de los pintores y escultores italianos hasta el impresionismo francés, casi todo el arte occidental responde a esta concepción. No hay que engañarse con la mera liberación técnica que supone el impresionismo: en el fondo es la culminación de todo ese afán de objetividad y de naturalismo; es el fin y no el comienzo de un concepto de la realidad artística. Pág. 86&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Vuestra civilización es vuestra enfermedad; mi barbarie es mi restablecimiento”. Gauguin a Strindberg&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte de cada época trasunta una visión del mundo, la visión del mundo que tienen los hombres de esa época y, en particular, el concepto que esa época tiene de lo que es la realidad. La civilización burguesa tiene también su concepto: es el de una realidad externa y racional. Esto si que significa una deshumanización, porque la genuina realidad incluye al hombre ¿y desde cuándo el ser humano está desprovisto de interioridad y cómo es posible suponer que el hombre sea solamente racional?&lt;br /&gt;A cada tipo de cultura ha correspondido una diferente concepción de la realidad y en definitiva esa concepción está asentada en una metafísica y hasta en un ethos diferente. Pág. 88&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, cuando decimos que el arte trasunta el concepto de realidad que tiene una época o una cultura, no queremos decir que siempre exprese lo que está en el ánimo de todos. Quizá eso suceda en ciertos momentos felices y culminantes de una civilización. Pero cuando una época se acerca a la crisis, son los artistas los que, gracias a su hipersensibilidad, anuncian los tiempos por venir, los tiempos que, como corrientes secretas y subterráneas ya fluyen debajo de la época, prontos a convertirse en poderosos torrentes visibles que arrastrarán los viejos conceptos como animales muertos o troncos caducos.&lt;br /&gt;El arte de hoy es la reacción violenta contra la civilización burguesa y su Weltanschauung. Es por lo tanto cierto que se desentiende de su realidad y que a menudo la hace trizas. Pero aun cuando esa actitud haya sido a veces meramente iconoclasta, aun cuando en ocasiones haya lindado con la simple locura, siempre ha mostrado que estaba haciendo crisis un anquilosado concepto de la realidad, un concepto que no representa ya nuestras más profundas angustias. Pág. 89-90&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ortega y la deshumanización del arte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cualquier pretensión de reducir el arte y la abstracción, debe ser considerada como una actitud deshumanizadora, no porque lo abstracto no sea también humano sino porque lo humano es algo más que eso: es lo abstracto y lo concreto y loo irracional, la máquina y la naturaleza, la ciencia y el arte. Pág. 96-97&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sea cual fuere su origen psicológico, desde el punto de vista de su esencia el arte abstracto es hoy la expresión de la mentalidad científica de nuestro tiempo. Y, como tal, lejos de representar un arte revolucionario, caracteriza a una cultura que declina. Pág. 97&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una literatura trágica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es un sofisma hablar de la deshumanización del arte contemporáneo en bloque, exigiría la revisión del significado de todas las palabras la extensión de este juicio a la literatura de hoy.&lt;br /&gt;Es esta una literatura verdadera, difícil y trágica, con una dureza que desconoció el siglo XIX, excepto en aquellos escritores que intuyeron el derrumbe. Lejos de decaer, la novela y el drama han profundizado los grandes enigmas éticos y religiosos: desde Dovstoievsky hasta Graham Greene, pasando por Kafka, la gran literatura de nuestro tiempo es eminentemente metafísica y sus problemas son los problemas del hombre y su destino. Pág. 98&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es ser o no ser. El problema es la transitoriedad de todo lo terrenal: la frágil felicidad del amor, las ilusiones de la adolescencia, los instantes de comunicación con el semejante. Todo marcha, inexorable y angustiosamente, hacia la muerte. Pág. 98&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros dioses no son los dioses luminosos del Olimpo, que alumbraron al artista occidental desde el Renacimiento: son los dioses oscuros y crueles que presiden el derrumbe de una civilización. Pág. 99&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La literatura de hoy no se propone la belleza como fin –que además lo logre es otra cosa–. Es más bien un intento de profundizar el sentido de la existencia, una encarnizada tentativa de llegar hasta el fondo del problema. Pág. 100&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cada palabra está respaldada por el escritor-hombre, nada está dicho en vano, por mero juego, por pura habilidad lingüística. Y cuando lo está, como muchas veces en Joyce, constituye un defecto y no una virtud. Pocas veces en la historia se ha dado ese tipo de escritor que, como T.E. Lawrence, Andre Malraux o Saint-Exupery, forma un solo e inseparable ser con el hombre de carne y hueso que lo respalda. Nunca, como hoy, se ha tenido tanto desprecio por las meras palabras. Pág. 100&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La literatura ha dejado de pertenecer a las Bellas Artes, para ingresar en la metafísica. Pág. 101&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trascendencia y limitación del surrealismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1916, en esa Suiza que parece la quintaesencia del espíritu burgués, del jardincito nacionalista y respetuoso, Tristan Tzara inició el movimiento Dadá, rebelión destructiva y nihilista contra una sociedad caduca. Con verdadera furia, estos espíritus moralizadores se echaron contra los lugares comunes y la hipocresía de la burguesía. Porque no debemos engañarnos: todo el insurgimiento del espíritu contemporáneo –desde Van Goh a los existencialistas– tiene un profundo sentido ético. Pág. 101&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro tiempo es el de la desesperación y de la angustia, pero paradojalmente, solo así puede abrirse la puerta de una nueva y auténtica esperanza. Pág. 102-103&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No basta ahora con destruir: tenemos que comprender. No basta con volver a los fetiches de África Central: tenemos que averiguar, por entre las grietas de una Iglesia a menudo nefasta, cuál es el misterio judeo-cristiano que ha dominado toda la civilización de Occidente y ha impuesto una nueva forma del espíritu humano. Pág. 108&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario comprender que el hombre no es solo irracionalidad sino también racionalidad, que no solamente es instinto sino también espíritu. ¿O vamos a renunciar a los más grandes atributos de la raza humana justamente en nombre de su regeneración?&lt;br /&gt;Vivimos el momento en que es necesaria una nueva síntesis. El que no comprenda esta necesidad no podrá comprender a fondo los problemas del hombre de nuestra época. Pág. 108&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y entonces qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Berdiaeff, la Historia no tiene ningún sentido en sí misma: no es más que una serie de desastres y de intentos fracasados. Pero todo ese cúmulo de frustraciones está destinado a probar, precisamente, que el hombre no debe buscar el sentido de su vida en la historia, sino fuera de la historia, en la eternidad. El fin de la historia no es inmanente: es trascendente. Pág. 109&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es extraño pues, que ahora nos preguntemos qué es el hombre. Como dice Max Scheler, ésta es la primera vez en que el hombre se ha hecho completamente problemático, ya que además de no saber lo que es, también sabe que no sabe. Pág. 111&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que el enigma empieza a ser menos enigmático si invertimos la cuestión: no preguntar cómo es posible que se luche cuando el mundo parece no tener sentido y cuando la muerte parece ser el fin total de la vida; sino al revés, sospechar que el mundo debe de tener un sentido, puesto que luchamos, puesto que a pesar de toda la sinrazón seguimos actuando y viviendo, construyendo puentes y obras de arte, organizando tareas para muchas generaciones posteriores a nuestra muerte, meramente viviendo. Pues, ¿no será acaso que nuestro instinto es más penetrante que nuestra razón, esa razón que no descorazona constantemente y que tiende a volvernos escépticos? Los escépticos no luchan y en rigor deberían matarse o dejarse morir en medio de una absoluta indiferencia. Y sin embargo la enorme mayoría de los seres humanos no se dejan morir ni se matan y siguen trabajando enérgicamente como hormigas que por delante tuvieran la eternidad.&lt;br /&gt;Eso sí que es grande. ¿Qué valor tendría que trabajásemos y viviéramos entusiasmados si supiéramos que nos espera la eternidad? Lo maravilloso es que lo hagamos a pesar de que nuestra razón nos desilusione permanentemente. Como es digno de maravilla que las sinfónicas y los cuadros y las teorías no estén hechos por hombres perfectos sino por pobres seres de carne y hueso. Pág. 111-112&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni dos guerras mundiales, ni la barbarie mecanizada de los campos de concentración han hecho vacilar la fe de esos adeptos del Progreso Científico. Ni siquiera los ha hecho meditar el que los peores excesos sucedieron en el país que más lejos había ido en el perfeccionamiento científico. El dogma sigue en pie. No importan las torturas, las Gestapos y Chekas. Todo eso no tiene importancia porque es transitorio: a la Humanidad le espera una Edad de Oro, en que todos seremos iguales y en que la felicidad reinará para siempre. Mientras tanto, hay que perseguir o aniquilar a los que ponen en duda ese Brillante Futuro, hay que quemar sus libros y proscribir sus doctrinas, hay que denunciarlos como decadentes, contrarrevolucionarios y vendidos. Pág. 113&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder físico de los Estados es hoy tan tremendo que parece inútil plantearse soluciones teóricas al problema del hombre. Sin embargo, es lo primero que debemos hacer, cualquiera sea la posibilidad de su realización. Pág. 113&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre debe luchar hoy por una nueva síntesis: no una mera resurrección del individualismo, sino la conciliación del individuo con la comunidad; no el destierro de la razón y de la máquina sino su relegamiento a los estrictos territorios que le corresponden. Pág. 114&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la máquina se mantuvo en la escala humana y bajo el dominio de su creador, representó un triunfo del hombre, una expresión de su capacidad de trascender sus fronteras biológicas. Porque a diferencia de los otros animales, el hombre se caracteriza por su capacidad para rebasar los límites de su cuerpo físico: desde el momento en que empuña un hacha o lanza una jabalina, ya este extraño animal comienza a sobrepasar su estructura carnal y ósea para alargar su brazo primero, para multiplicar luego su fuerza mediante la palanca y su rapidez mediante el carro y la nave. Pág. 114&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero así como la máquina empezó a liberarse del hombre y enfrentarse a él, convirtiéndose en un monstruo anónimo y ajeno al alma humana, la ciencia se fue convirtiendo en un frígido y deshumanizado laberinto de símbolos. Ciencia y máquina fueron alejándose hacia un olimpo matemático, dejando solo y desamparado al hombre que les había dado vida. Triángulos y acero, logaritmos y electricidad, sinusoides y energía atómica, extrañamente unidos a las formas más misteriosas y demoníacas del dinero, constituyeron finalmente el Gran Engranaje del que los seres humanos acabaron por ser oscuras e impotentes piezas. Pág. 117&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será menester, ahora, recuperar aquel sentido humano de la técnica y la ciencia, fijar sus límites, concluir con su religión. Pero sería necio prescindir de ellas en nombre del ser humano, porque al fin de cuentas también son también producto de su espíritu. Como sería absurdo prescindir de la razón, por el solo hecho de que nuestros ingenuos predecesores la hayan elevado a la categoría de mito. Pág. 117&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reino del hombre no es el estrecho y angustioso territorio de su propio yo, ni el abstracto dominio de la colectividad, sino esa tierra intermedia en que suele acontecer el amor, la amistad, la comprensión, la piedad. Solo el reconocimiento de este principio nos permitirá fundar comunidades auténticas, no máquinas sociales. Pág. 118&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… el poder meramente físico no puede ser argumento para resolver los grandes enigmas del espíritu humano: podrá aniquilarlos, no resolverlos. Pág. 119&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué ha de alcanzarse lo absoluto, como pretenden los filósofos, mediante el conocimiento racional de todas las experiencias, y no por algún éxtasis repentino e instantáneo que ilumine de pronto los vastos dominios de lo absoluto? Pág. 120&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo admirable es que el hombre siga luchando a pesar de todo y que, desilusionado o triste, cansado o enfermo, siga trazando caminos, arando la tierra, luchando contra los elementos y hasta creando obras de belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil. Esto debería bastar para probarnos que el mundo tiene algún misterioso sentido y para convencernos de que aunque mortales y perversos, los hombres podemos alcanzar de algún modo la grandeza y la eternidad. Y que si es cierto que Satanás es el amo de la tierra, en alguna parte del cielo o en algún rincón de nuestro ser reside un Espíritu Divino que incesantemente lucha contra él, para levantarnos una y otra vez sobre el barro de nuestra desesperación. Pág. 121&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.do#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://unavozunavez.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Regresar a la página principal&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 29px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-1515674724849747610?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/1515674724849747610/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=1515674724849747610&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/1515674724849747610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/1515674724849747610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/10/ernesto-sabato-hombres-y-engranajes.html' title='Ernesto Sabato: Hombres y engranajes'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-468552348907441482</id><published>2011-08-11T17:53:00.000-05:00</published><updated>2011-08-11T17:53:56.875-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlos Bastidas Padilla'/><title type='text'>Escaramuzas olvidadas</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 7.5pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 18.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Los Estados Unidos contra Simón Bolívar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;a href="http://www.letralia.com/firmas/bastidaspadillacarlos.htm"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri, sans-serif; font-size: 11pt; text-decoration: none;"&gt;&lt;span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #b86912; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD; mso-no-proof: yes;"&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shapetype id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"&gt;  &lt;v:stroke joinstyle="miter"/&gt;  &lt;v:formulas&gt;   &lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 1 0"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @2 1 2"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 0 1"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @6 1 2"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"/&gt;  &lt;/v:formulas&gt;  &lt;v:path o:extrusionok="f" gradientshapeok="t" o:connecttype="rect"/&gt;  &lt;o:lock v:ext="edit" aspectratio="t"/&gt; &lt;/v:shapetype&gt;&lt;v:shape id="Imagen_x0020_1" o:spid="_x0000_i1025" type="#_x0000_t75" alt="http://www.letralia.com/imagenes/marca.gif" href="http://www.letralia.com/firmas/bastidaspadillacarlos.htm" style='width:7.5pt; height:7.5pt;visibility:visible;mso-wrap-style:square' o:button="t"&gt;  &lt;v:imagedata src="file:///C:\DOCUME~1\ADMINI~1\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image001.gif"  o:title="marca"/&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !vml]--&gt;&lt;span&gt;&lt;img alt="http://www.letralia.com/imagenes/marca.gif" border="0" height="10" src="file:///C:\DOCUME~1\ADMINI~1\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image001.gif" v:shapes="Imagen_x0020_1" width="10" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #b86912; text-decoration: none; text-underline: none;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #b86912;"&gt;Carlos Bastidas Padilla&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;La historia de los pueblos es la historia de sus relaciones internacionales. Qué es si no la historia de los Estados Unidos de América: la puesta en práctica de su “Destino Manifiesto”, a costa de la arbitraria relación con los países puestos a tiro de sus cañoneras y fusiles o de su diplomacia, unas veces jesuítica y otras de chocante e insólita franqueza —o rudeza, para ser más francos. La escalada expansionista fue iniciada hasta 1781 por los presidentes Washington, Jefferson, Adams, Madison y Monroe, aprovechando las disensiones de los países europeos y los conflictos de éstos con sus colonias de ultramar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Las trece colonias de 1800, que se formaron desalojando a las naciones indias de sus territorios, en 1803 se agrandaron con Nueva Orleans y Luisiana compradas a Napoleón en guerra con Inglaterra y víctima de su poderío naval. En 1795, por el temor de los españoles de que coaligados ingleses y norteamericanos se apoderaran de Louisiana, consiguieron el deseado derecho a la navegación por el río Mississipi. Desde entonces, “la premisa para las relaciones comerciales universales fue la neutralidad. En caso de necesidad, declaraba Washington, estarían justificadas las&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;temporary alliances.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Las&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;permanent alliances,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;por el contrario, sólo podrán redundar en perjuicio de América, pues los europeos tenían algunos “intereses primarios” que no eran compartidos por los americanos”.&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Ahora ¡Canadá! ¡Canadá! ¡Canadá!, y Florida, gritaban en 1810 los productores de tabaco, trigo y algodón, y para complacerlos, en 1812, Jefferson declaró la guerra a Inglaterra dueña del Canadá; los ingleses se tomaron Washington y los norteamericanos dejaron de desear al Canadá de la poderosa Inglaterra para concretarse en la anexión de la Florida en poder de la apurada, decadente y lejana España; sin dejar, desde luego, de soñar con la anexión de México y Cuba. “México centellea ante nuestros ojos. Lo único que esperamos es ser dueños del mundo”, había dicho John Adams en 1804.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Los proyectos expansionistas de los Estados Unidos a costa de las posesiones españolas, las entrevió muy bien don Luis de Onis, ministro de España en Washington, cuando el 1º de abril de 1812, en nota reservada al virrey de Nueva España, Francisco Javier de Venegas, le decía: “Cada día se van desarrollando más y más las ideas ambiciosas de esta República (...) este gobierno no se ha propuesto nada menos que el de fijar sus límites en la embocadura del río Norte o Bravo, siguiendo su curso hasta el grado 31 y desde allí tirando una línea recta hasta el mar Pacífico, tomándose por consiguiente las provincias de Tejas, Nuevo Santander, Coahuila, Nuevo México y parte de la provincia de Nueva Viscaya y la Sonora. Parecería un delirio este proyecto, pero no es menos seguro que el proyecto existe, y que se ha levantado un plan de estas provincias por orden del gobierno, incluyendo la isla de Cuba, como una pertenencia natural de la República. Los medios que se adoptan para preparar la ejecución de este plan son (...) la seducción, la intriga, los emisarios, sembrar y alimentar las disensiones en nuestras provincias de este continente, favorecer la guerra civil, y dar auxilios en armas y municiones a los insurgentes...”.&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;El 25 de julio de 1817, 150 patriotas venezolanos ocuparon la isla Amelia, en la Costa Atlántica de los Estados Unidos, en poder de España, proclamaron la República de Florida y designaron a Fernandina, su puerto principal, como capital de la República; ante este feliz acontecimiento, Simón Bolívar le remitió a Lino de Clemente, enviado especial del Libertador ante el gobierno de los Estados Unidos, instrucciones para gestionar todos los asuntos “políticos y comerciales” referidos a la nueva República. El 30 de marzo, Mac Gregor, el libertador de Amelia, recibió instrucciones de Lino de Clemente para ocupar un puerto en la Costa Oriental de Florida; con esa acción se pretendía amenazar la ocupación de Cuba por España, auxiliar a los patriotas de México y propiciar el desguarnecimiento militar de esa colonia en caso del envío de tropas a Cuba amenazada por los republicanos, y se controlaba el paso de embarcaciones con destino a las tropas realistas de Venezuela, a más de las ventajas de tener un punto de acopio para los víveres y las armas que podrían adquirirse en los Estados Unidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Y la reacción de los Estados Unidos no se hizo esperar; el presidente Monroe empezó por descalificar ante el Congreso de su país a los libertadores de Florida; los llamó aventureros, fugitivos internacionales, piratas, esclavos que se ocultaban; se aventuró a afirmar que no se había establecido en Amelia un gobierno, sino un sistema de piratería que propiciaba el contrabando y la rebelión de los seminolas contra los Estados Unidos. Al general Mac Gregor que ocupó Amelia le libraron orden de captura y, en seguida, empezaron los consabidos pretextos de los incidentes; por uno de ellos se acusó al buque venezolano&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;Tentativa&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;de haber violado aguas territoriales estadounidenses, y el comandante John Elton lo incendió. El comodoro J. D. Henley y el mayor J. Bankhead, el 22 de diciembre le comunicaron al comandante Luis Aury, que había sucedido a Mac Gregor en la misión de libertar a la Florida, la orden que tenían de tomar la isla Amelia. Aury les contestó preguntándoles que sí procedían en nombre del rey de España o de sus aliados. Al día siguiente las fuerzas estadounidenses ocuparon la isla Amelia y el puerto de Galveston (Tejas) que había tomado Aury. Así los Estados Unidos se anexaron la isla Amelia. Después, tras someter a los seminolas, se apoderarán también de la Florida que, prácticamente, ya en poder de los norteamericanos, la cedió España. Se cumplirá también la previsión de Bolívar, cuando desde San Cristóbal le escribió a Guillermo White en mayo de 1820: “La América del Norte, siguiendo su conducta aritmética de negocios, aprovechará la ocasión (la Revolución de España) para hacerse a las Floridas...”.&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Por eso, mientras duraron las negociaciones, Estados Unidos se declaró “neutral” en el conflicto emancipador hispanoamericano, y no quiso reconocer la independencia de las ex colonias españolas, sino cuando el tratado sobre el asunto de Florida quedó finiquitado con España; y cuando en 1822 reconoció la independencia de estos países, ante la protesta del gobierno español, el de los Estados Unidos, por intermedio de John Quincy Adams, contestó en nota diplomática: “Este reconocimiento no se hace para invalidar los derechos de España, ni de impedir el uso de los medios que aún esté dispuesta a emplear para reunir aquellas provincias al resto de sus dominios”.&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Pocos días después de la proclamación de la República de Florida, una flotilla venezolana capturó en el Orinoco las goletas norteamericanas&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;Tigre y Libertad,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;cuando llevaban armas y municiones de boca para el ejército español, burlando así el bloqueo de la Guayana y Angostura que había decretado Simón Bolívar y cuya disposición hizo conocer ampliamente en los países hispanoamericanos y en los Estados Unidos. Las embarcaciones fueron confiscadas, y ante el Libertador fueron infructuosas las gestiones del gobierno de los Estados Unidos para que las naves fuesen devueltas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;En junio de 1818 llegó a Venezuela Juan Bautista Ivirne a tratar el asunto de la devolución de las goletas; pero el Libertador se negó a recibirlo, de la misma manera como el gobierno de Washington se negó a recibir a su enviado plenipotenciario Lino de Clemente, por el asunto de la República de Florida. Simón Bolívar obligó al agente norteamericano a un duelo epistolar (10 cartas), entre el 29 de junio y el 12 de octubre, cuando con desdén le escribe que él (el Libertador) “tiene derecho a esperar que cese la correspondencia”.&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;En la primera carta se refiere a la opinión que el Libertador tenía de esos ciudadanos norteamericanos “que olvidando lo que se debe a la fraternidad, a la amistad y a los principios liberales que seguimos, han intentado y ejecutado burlar el bloqueo y el sitio de las plazas de Guayana y Angostura, para dar armas a unos verdugos y para alimentar a unos tigres, que por tres siglos han derramado la mayor parte de la sangre americana (...). No son neutrales los que prestan armas y municiones de boca y guerra a unas plazas sitiadas y legalmente bloqueadas”.&lt;sup&gt;6&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;En la carta del 20 de agosto, después de hacer ver que no puede haber neutralidad cuando se ayuda a una de las partes contra la otra, decía que hablaba de la “conducta de los Estados Unidos del Norte con respecto a los independientes del Sur, y de las rigurosas leyes promulgadas con el objeto de impedir toda especie de auxilios que pudiéramos procurarnos allí. Contra la lenidad de las leyes americanas se ha visto imponer una pena de diez años de prisión y diez mil pesos de multa, que equivale a la de muerte, contra los virtuosos ciudadanos que quisieron proteger nuestra causa, la causa de la justicia, y de la libertad, la causa de América (...) Mr. Corbett ha demostrado plenamente en su semanario la parcialidad de los Estados Unidos a favor de la España en la contienda”.&lt;sup&gt;7&lt;/sup&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Nutrida es la correspondencia del Libertador en la cual deja en claro la perversa e interesada conducta de los “albinos”, como llamaba a los norteamericanos; a José Rafael Revenga: “Jamás conducta ha sido más infame que la de los norteamericanos con nosotros” (San Cristóbal, 25-V-1820); a Rafael Urdaneta: “Wilson me escribe que en los Estados Unidos no ha encontrado a nadie que hablara en mi favor” (Guayaquil, 30-VII-1829); a Patrick Campbell: los Estados Unidos “parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad” (Guayaquil, 5-VIII-1829); a Santander: “Aborrezco a esa canalla de tal modo, que no quisiera que se dijera que un colombiano hacía nada como ellos” (Potosí, 21-X-1825); al mismo vicepresidente: “Y así, yo recomiendo a usted que haga tener la mayor vigilancia sobre estos americanos que frecuentan las costas: son capaces de vender a Colombia por un real si la tuvieran” (Magdalena, 13-VI-1826); en fin, que los términos con los cuales los califica no bajan de “canalla”, “belicosos”, “regatones”, “capaces de todo”, “egoístas”, “humillantes” y “fratricidas”: “Ya que por su anti-neutralidad, la América nos ha vejado tanto, exijámosle servicios que nos compensen sus humillaciones y fratricidios. Pidamos mucho y mostrémonos circunspectos para valer más o hacernos valer” (en la misma carta a Revenga).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Con razón el Libertador no los invitó al Congreso Anfictiónico de Panamá; aunque, como le decía a Santander, “este paso nos costará pesadumbres con los albinos” (Ibarra, 23-XII-1822); pero el vicepresidente Santander —que en carta enviada a Bolívar (La Laguna, 25-III-1819) se había dolido del “ceño amenazador de Europa y de la indiferencia de los Estados Unidos” ante nuestra independencia—, siguiendo su propio criterio, y en vista de que los norteamericanos ya habían reconocido nuestro gobierno, los invitó a ese Congreso que los mismos norteamericanos descalificaron, sabotearon, y se dolieron de que no fueran ellos quienes lo presidiesen para oponerse a la influencia del “dictador”, como llamaba William Tudor, cónsul de Estados Unidos ante el gobierno del Perú, a Simón Bolívar, y también “usurpador”, el “loco de Colombia” en quien no lograba entrever otra cosa que “su profunda hipocresía”, “sus intereses particulares” y su destino ineludible de ser recordado “como uno de los más rastreros usurpadores militares”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Pero “afortunadamente” para los Estados Unidos el Congreso de Panamá fracasó, y fracasó Bolívar, así, decía Tudor: “los Estados Unidos se ven aliviados de un enemigo peligroso en el futuro... si hubiera triunfado estoy persuadido de que habríamos sufrido su animosidad”. Tomás S. Willimont, precónsul inglés en el Perú, escribía al Conde de Dudley, secretario del Estado Británico, en noviembre de 1826: “La maligna hostilidad de los yanquis hacia el Libertador es tal, que algunos de ellos llevan la animosidad hasta el extremo de lamentar abiertamente que allí donde ha surgido un segundo César no hubiera surgido un segundo Bruto”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Capítulo aparte merece el estudio de la conspiración y el espionaje contra Bolívar que, después de la “noche septembrina”, inició el ministro de los Estados Unidos ante la República de Colombia, Mr. Harrison, con los enemigos del Libertador; y fue tan “franca” y agresiva su conducta, y tan descarada su intromisión en los asuntos internos del país, que desde Popayán (22-XI-1829) el Libertador le escribía a su ministro de Relaciones Exteriores, Estanislao Vergara: “Dirijo a usted original de una carta que he recibido del señor Harrison con el objeto de que usted se sirva presentarla a Consejo para que delibere sobre ella, si lo estima conveniente. Este señor, siendo un ministro extranjero, pretende mezclarse de un modo muy directo y por una nota semioficial en nuestros negocios”.&lt;sup&gt;8&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Los Estados Unidos fueron desde un principio enemigos de la independencia de los países al sur del río Bravo, porque la emancipación de estas colonias favorecía los intereses económicos de Inglaterra; ya en 1781 Jefferson había dicho que la independencia de los países hispanoamericanos “era necesario posponerla hasta que los Estados Unidos puedan beneficiarse de ella y no Inglaterra”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;En fin, en la mutua animosidad del Libertador y los Estados Unidos se patentiza, por un lado, la tendencia hegemónica y expansionista de los Estados Unidos; por otro, la concepción bolivariana de una Gran Patria Americana conformada por países “antes colonias españolas” y unidas con vínculos de sangre, de religión y de costumbres, y en donde lo que debamos o tengamos que hacer ha de tener el sabor de nuestro propio vino, que no tiene que oler al rancio de los bebedores y glotones de los reinos de la Intromisión, la Anexión, la Grosera Franqueza y la Libertad y Democracia a Nuestro Modo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 9.0pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Es cierto que lo que Bolívar no alcanzó a hacer, está por hacerse; y lo que está por hacerse, a la par del logro de la libertad que jamás la ha tenido el pueblo, es alcanzar el respeto internacional por nuestros recursos naturales, por nuestras costumbres, por nuestras leyes y por nuestros propios errores que para enmendarlos no precisan de las visas para entrar a ningún reino de la fantasía y la gaseosa. Lo que Bolívar no hizo, está por hacerse, y lo que está por hacerse, es lo que Bolívar hizo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; mso-margin-bottom-alt: auto;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 11.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Notas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: Georgia; mso-fareast-font-family: Georgia; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;span&gt;1.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Los Estados Unidos de América.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Historia Universal Siglo XXI, vol. 30. México, 1979; p. 55.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: Georgia; mso-fareast-font-family: Georgia; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;span&gt;2.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Documentos para la historia de la vida pública del Libertador,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;compilación de José Félix Blanco y Ramón Azpúrua. vol. III. Caracas. Ediciones Presidencia de la República, 1978; p. 608.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: Georgia; mso-fareast-font-family: Georgia; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;span&gt;3.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Bolívar,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Simón.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;Cartas del Libertador,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;vol. III. Compilación y notas de Vicente Lecuna. Caracas. Tipografía del Comercio, 1930; p. 232.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: Georgia; mso-fareast-font-family: Georgia; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;span&gt;4.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Documentos,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;vol. VIII. Op. cit., p. 232.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: Georgia; mso-fareast-font-family: Georgia; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;span&gt;5.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Bolívar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Op. cit. vol. XI; p. 158.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: Georgia; mso-fareast-font-family: Georgia; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;span&gt;6.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Ibid.,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;p. 126.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: Georgia; mso-fareast-font-family: Georgia; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;span&gt;7.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Ibid.,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;p. 135, 136.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: Georgia; mso-fareast-font-family: Georgia; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;span&gt;8.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Ibid.,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-bidi-font-size: 11.0pt; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;vol. III., p. 192.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-margin-top-alt: auto; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="color: #6b422a; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 8.5pt; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES-TRAD;"&gt;Tomado de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.letralia.com/136/ensayo02.htm"&gt;http://www.letralia.com/136/ensayo02.htm&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-468552348907441482?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://unavezunavoz.blogspot.com' title='Escaramuzas olvidadas'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/468552348907441482/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=468552348907441482&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/468552348907441482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/468552348907441482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/08/escaramuzas-olvidadas.html' title='Escaramuzas olvidadas'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-5910245674903218451</id><published>2011-08-11T12:52:00.000-05:00</published><updated>2011-08-11T12:52:36.142-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martín Caparrós'/><title type='text'>Directo a la billetera</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;a href="" name="abajo1080"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;Anarquía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Martín Caparrós&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que dantesco: pocas batallas hubo, en patria tan colmada de batallas, como aquella. Y todo por tan poco. Resultó que los dueños habían pirado con la guita y los miles de pollos de aquel criadero de pollos se quedaron reclusos sin pitanza. Era lógico: la empresa estaba quebrada y los pollos ya no servían a sus dueños; un dueño&lt;br /&gt;de verdad no sigue alimentando pollos cuando han dejado de servirle. Nadie sabe cómo fue el proceso: cuándo empezaron a rondarse unos a otros, apuntarse miradas recelosas, empellones, cacareos cocoritos, cuál lanzó el picotazo inaugural. Sí supimos, días más tarde, cuando alguien abrió la puerta del criadero abandonado, que&lt;br /&gt;tantos pollos habían comido pollo. Fue dantesco, salvo para los dueños: parece que se reconvirtieron a la fabricación de perfume francés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Imagínense ustedes, queridos conciudadanos, lo que sería de nuestra patria abandonada, amenazada por la anarquía: ¡un criadero de pollos sin control!&lt;br /&gt;-¡Míster Ed, Míster Ed!&lt;br /&gt;(Grita el pueblo en silencio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por eso, subdititos, lo fundamental es mantener el orden, no dejar que esto nos desborde, y para eso estoy yo. Yo, que los voy a salvar de la anarquía; yo, que yo que yo que... yo.&lt;br /&gt;Hacía mucho que no hablábamos tanto de anarquía; ya era hora. Y hay pocas palabras tan ambiguas. Su origen está claro: an-arquía en griego es no-poder, no-mando. Pero la palabra se empezó a usar en el siglo XVII como un ataque de los gobiernos hacia sus enemigos –los que no los querían como gobiernos. En la Revolución Francesa, por ejemplo, la derecha acusaba a los jacobinos –que creían en un poder supercentralizado– de "llevar la nación a la anarquía"; ellos negaban. Recién en 1840 un fulano, Proudhon, se definió a sí mismo anarquista y orgulloso de serio.&lt;br /&gt;Desde entonces el anarquismo tuvo distintas versiones y encarnaciones y tuvo, incluso, su momento de gloria entre 1880 y 1937, poco más o menos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Anarquía es una palabra ambigua, casi dos palabras. Que tienen, incluso, dos definiciones en el diccionario. Si anarquía es "desorden, confusión, por ausencia o flaqueza de la autoridad pública", también es el objetivo del anarquismo: "Concepción política que tiende a suprimir el Estado, a eliminar de la sociedad todo poder&lt;br /&gt;con derecho de coerción sobre el individuo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anarquismo supone que el hombre puede ser mejor que lo que parece y mucho mejor que lo que es, y peleó siempre por eso. Supone que los hombres son capaces de convivir sin querer afanarse, joderse, dominarse: es admirable poder creerlo –y a veces me ilusiono. Supone que el hombre no necesita que le digan lo que tiene que hacer, que lo repriman, para no hacer cagadas: cree en sus capacidades para distinguir lo bueno y coordinarse libremente para conseguirlo; la anarquía es orden sin poder, decía una consigna.&lt;br /&gt;El anarquismo supone, también, que la propiedad es un robo y que todo debería ser de todos: a cada quien según sus necesidades.&lt;br /&gt;El anarquismo parece irrealizable, y quizás lo sea; ése es, acaso, su mejor atributo: sirve como un parámetro, un juez, el horizonte.&lt;br /&gt;-Así que me había salido medio anarco, el muy taimado. Yo ya me olía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poderosos nunca dejaron de usar la palabra anarquía como espantajo aterrador: es su peor fantasma y consiguen transmitírselo a la mayoría; cuando una situación ya es difícil de empeorar amenazan con lo peor: se viene la anarquía.&lt;br /&gt;Siempre recuerdo la mejor pintada que he visto en mi vida –Barcelona, 1977: "Burgués, tu pesadilla es mi sueño".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los argentinos aguantan muchas cosas, pero no toleran la anarquía.&lt;br /&gt;Dijo Míster Ed oficialmente, y repitió, por si acaso:&lt;br /&gt;-Lo que no toleran es la anarquía.&lt;br /&gt;Frente a los empresarios y los obispos que, sin duda, no toleran la anarquía. (Como dijo Clarín: "En dramático&lt;br /&gt;pronunciamiento, la Iglesia advirtió ayer; sin vueltas, que existe 'el peligro de anarquía' en el país" –para Clarín "la" iglesia no opina: advierte, anuncia.)&lt;br /&gt;Por una vez parece casi cierto. En la Argentina, ahora, hay un poquito de anarquía. No mucho, pero algo más que hace unos meses: desconcierto y dispersión del poder, tan concentrado, que nos malgobernaba. Después de una década de poder tan preciso, tan compacto, ahora aparece levemente licuado –mucho menos que los salarios, por supuesto– y todos tratan de imponer su interés: banqueros, el petiso Aznar, gobernadores en la quiebra, lobbies petroleros, obispos purpurina, industriales truchos, verdaderos industriales (dos y una prima), dueños de vacas, los demás. Y el gobierno, escaso de poder, anuncia cosas que después desanuncia cuando lo presionan. Los poderosos están rehaciendo sus alianzas y hay espacios vacíos, patinazos, idas y otras idas y más vueltas.&lt;br /&gt;El poder aparece un poquito licuado, entre otras cosas, por el miedo del Poder a los poderes sueltos. Entre ellos aparecen los nuevos –cacerolos, pobres enardecidos– y un factor que estaba ausente: el miedo de los poderosos habituales es un nuevo factor de poder. Es lo que ellos llaman anarquía: que el poder esté un poquito confuso, ligeramente más repartido, que tengan que tomar en cuenta a los que desdeñaban. Por eso Míster Ed tuvo un lapsus, un momento de verdad excesiva:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo principal que tiene que hacer el Gobierno es reconstruir el poder.&lt;br /&gt;Dijo el otro día en Página 12, cuando cualquiera habría pensado que lo primero era paliar el hambre horrible, salvar a los enfermos, beneficiarse a su señora. Pero no.&lt;br /&gt;-Quien pudiera poder, quien lo tuviera, quien supiera qué hacer con ese trucho que sólo sirve cuando es poco, y muchos lo tienen, cual si nadie lo quisiera.&lt;br /&gt;En la Argentina hace muchos años que el poder se usa, sobre todo, para conservar el poder. Ahora pareció, por unos días, que se habían dado cuenta, que lo querían usar para otra cosa: para sacar a su sistema del abismo y mejorarlo levemente. Pero no: volvieron a ver cómo hacen para permanecer –guiños al Fondo, concesiones a banqueros y empresarios, proyecto de pesificación en 1 a 1. Para eso vuelven a agitar el famoso fantasma de la anarquía y su corolario natural: el teorema del hombre fuerte, patrón del gallinero.&lt;br /&gt;-Acá lo que pasa es que es todo un kilombo, mire vea.&lt;br /&gt;-Sí, se necesita un hombre fuerte, uno que ponga orden, que los ponga a todos en vereda.&lt;br /&gt;(Sería bueno, en este momento en que declina, averiguar qué es realmente el poder de los políticos.&lt;br /&gt;En qué consistía, por ejemplo, el poder de De la Rúa, que se disolvió como una pompa.&lt;br /&gt;Los políticos no tienen, no piensan, no seducen, no huelen a azahares.&lt;br /&gt;Pareciera que su poder sólo se basa en poder asegurarles a sus mandantes –los ricos, los Estados Unidos– que van a poder hacer lo que les mandan con un mínimo de oposición y un máximo de vaselina.&lt;br /&gt;Fuera de eso, no sirven pa' mierda. Pero nos quieren hacer creer que son la condición para que la guerra de pollo contra pollo no nos suceda a todos.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto: aquella guerra de pollo contra pollo fue brutal; el problema es cuando la usan como metáfora artimaña. La guerra de pollo contra pollo es una metáfora taberre, como suelen serlo las metáforas en política: formas de engañar pollos. No tiene en cuenta el hecho de que los hombres no somos pollos. O quizás sea una expresión de deseos: los deseos de todos los que siempre quisieron –y muchas veces lograron– que fuéramos gallinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a veces no somos y podemos pensar formas, buscar entendimientos, alianzas contra el dueño fugitivo. Ahora, dicen, toda la preocupación del gobierno consiste en evitar que confluyan dos protestas, cacerola y olla, los clasemedios empobrecidos y los pobres empobrecidísimos. A propósito, este domingo y lunes los piqueteros marchan hacia Plaza de Mayo: si los cacerolos buenos se les unen puede ser un gran día.&lt;br /&gt;Ahí sí puede haber una dosis interesante de anarquía: de la nuestra, repartir el poder en pedacitos. Lo que ellos llaman anarquía es pollo contra pollo; lo que yo, pollo con pollo –y cagarse en el patrón del frigorífico. Míster Ed nos apura con aquella: la amenaza de la anarquía aparece cuando no hay nada que prometer. Antes nos curraban con el 1 a 1 y la libertad de los mercados. Ahora nos corren con el miedo a lo que vendrá: ya ni siquiera nos ofrecen espejitos y collares; es un dato de que estamos jodidos.&lt;br /&gt;-Preclaro, Caparrós. ¿Ya empieza a darse cuenta?&lt;br /&gt;-De a poquito, mire. No sea cosa que me ponga subversivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos amenazan con la anarquía y anarquía, en síntesis, quiere decir que hay un momento en que –ellos temen que se pueda barajar y dar de nuevo. Ese momento es breve, se va perdiendo, pero algo queda flotando en el ambiente. Ahora no podemos barajar y dar de nuevo porque no tenemos ni idea de qué dar, qué juego, qué baraja. Nos hemos pasado tanto tiempo pensando que era impensable que ni siquiera lo pensamos. Y el momento se pasa pero, sospecho, va a volver. Si estos son días de reflujo, nos van a servir para entender que podemos tener algún poder: ahora podemos pensar para qué usarlo.&lt;br /&gt;Hay, por ejemplo, en muchos barrios asambleas pero, por el momento, discuten medidas inmediatas, y es totalmente lógico. Pero si hay un momento en que muchos estamos de acuerdo en que es necesario discutir el país, es éste. Por estar, están de acuerdo incluso muchos con los que jamás estaríamos de acuerdo. No es poco. Sólo habría que empezar a hacerlo: hay que encontrar maneras. Se me ocurría –entre otras– que el anárquico canal oficial de televisión, en lugar de pasar festivales de doma, podría hacer algo todavía más barato: personas debatiendo la Argentina. ¿Estamos en crisis? Denle, muchachos, que van a subir el rating –y van a demostrar que no todas sus palabras son tan truchas. Y que los pollos, para terminar con las metáforas malas, tenemos por fin alguna chance de ir al grano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tomado de revista veintitrés 2001&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6413020&amp;amp;postID=115500420710032487#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://unavozunavez.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color: #33cc00;"&gt;&lt;strong&gt;Regresar a la página principal&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-5910245674903218451?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://unavezunavoz.blogspot.com' title='Directo a la billetera'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/5910245674903218451/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=5910245674903218451&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/5910245674903218451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/5910245674903218451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/08/directo-la-billetera.html' title='Directo a la billetera'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-5399178886294136309</id><published>2011-08-11T12:51:00.000-05:00</published><updated>2011-08-11T12:51:41.389-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martín Caparrós'/><title type='text'>Fuentes y América Latina</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;a href="" name="abajo1090"&gt;&lt;span style="font-size: 29px;"&gt;&lt;strong&gt;Un viaje con Fuentes&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Por Martín Caparrós, Buenos Aires&lt;br /&gt;15/1/2002&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Nos habíamos encontrado la noche anterior, por casualidad, en el lobby del hotel Alvear: Carlos Fuentes llegaba de una cena en la Quinta de Olivos. Eran las dos de la mañana y el hombre estaba fresco cual lechuga fresca: muy sonriente. En la Quinta de Olivos vive el presidente y yo no pude evitar el lugar común:&lt;br /&gt;- ¿Y, fue muy aburrido?&lt;br /&gt;- ¿Aburrido?&lt;br /&gt;- Bueno, tú conoces la fama de Fernando de la Rúa.&lt;br /&gt;- De ninguna manera.&lt;br /&gt;Me dijo Fuentes, casi indignado:&lt;br /&gt;- Yo soy un viejo amigo suyo y siempre me ha parecido una persona muy educada, agradable, un buen conversador.&lt;br /&gt;- ¿Lo viste con esperanzas, con expectativas?&lt;br /&gt;-No exactamente: lo vi muy sereno. Sabiendo todo lo que sabemos, y lo que leemos en los periódicos, esperas encontrarte un hombre "apanicado", como dice Fox, que ha inventado ese verbo. Pero encontré un hombre muy, muy,&lt;br /&gt;muy sereno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son formas de llamarlo. Pero eso fue la noche anterior. Esta mañana, el comedor de Alvear resplandece: en el comedor Alvear hay tapices salmón, servilletas salmón, salmón en cada plato; están buscando un salmón para&lt;br /&gt;maitre pero tienen problemas sindicales. Carlos Fuentes resplandece también: suele sucederle. Y retornamos la cuestión local:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El problema de la Argentina empezó en los años 40, cuando este país tenía una enorme reserva de divisas porque le daba de comer a Europa y al mundo, tenía todo. Entonces fue la dilapidación populista de Perón y Evita, luego el desastre de los gobiernos militares, los fracasos de la democracia, las crisis políticas constantes, la apelación a los recursos para seguir aparentando sin aumentar las bases de la producción, del trabajo, de la escolaridad, de todo lo que creó la grandeza argentina desde el siglo XIX. Y por fin vino Carlos Menem, que escarbó el final del barril y lo dilapidó y no le dejó a De la Rúa más que el barril vacío. ¿y con un barril vacío qué haces? Pues si estás encuerado te pones el barril y sales a la calle de hombre barril. No puedes hacer otra cosa que salir gritando ayúdenme, ayúdenme, y a ver qué pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días, en Buenos Aires, empresarios, políticos e intelectuales de grandes ligas se han reunido en un Foro Iberoamericano que organiza Fuentes. Un banco paga la movida y la prensa le está dando mucha relevancia, pero ningún diario contó lo que ahora cuenta él: que en su discurso de cierre Felipe González les dijo al presidente, ministros y jefes de la oposición que el desastre argentino era culpa de ellos:&lt;br /&gt;- Felipe les dijo: lo que pasa es que ustedes no quieren hacerse cargo de su país, y mientras no se hagan cargo van a ir de crisis en crisis y van a acabar muy mal; deben hacerse cargo, no echarle la pelota a los otros. Ustedes están siempre diciendo que la culpa es del otro: ése es un vicio argentino. Bueno, tú lo sabes.&lt;br /&gt;- ¿Y los políticos argentinos?&lt;br /&gt;- Lo aplaudieron.&lt;br /&gt;- Creían que la culpa era de otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;"Carlos Menem escarbó el final del barril y lo dilapidó y no le dejó a De la Rúa más que el barril vacío".&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 21px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El desayuno está movido: algunos participantes del Foro pasan a saludar. Ahora se han juntado el escritor argentino Tomás Eloy Martínez, el ex canciller mexicano Bernardo Sepúlveda, el científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo, y alguien hace el chiste clásico sobre Bogotá –que pasó de ser la Atenas a la Apenas de América-. Patarroyo dice que estaba muy ocupado pero vino igual:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que nos convocó Carlos, tú sabes, y a Carlos es imposible decirle que no.&lt;br /&gt;Fuentes sí lo hace: el privilegio y la obligación del intelectual es saber decir no. Así que le pregunto por uno de sus blancos más frecuentes: el presidente Bush.&lt;br /&gt;- Es un prodigio: tonto pero perverso. Bush es un hombre de una mediocridad espantosa que en este momento goza de la popularidad que le da ser el presidente de Estados Unidos en una situación de conflicto. Pero estos entusiasmos&lt;br /&gt;acaban por gastarse: la gente se va a cansar. Tú puedes lucir las banderas un mes, dos meses, but you can't keep on waving the flag forevermore. Los americanos solamente piensan en cómo les va en el bolsillo. Si además viene la recesión y se culpa a Bush, pues Bush va a perder las elecciones legislativas dentro de dos años y la presidencial dentro de cuatro. Y goodbye Mr. Bush, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Fuentes y habla de Roosevelt, "el mejor presidente americano del siglo pasado", y de Clinton, "el presidente más culto que ha tenido Estados Unidos, un hombre con quien puedes hablar de Cervantes, de Marco Aurelio, de Faulkner, tranquilamente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y sin embargo es probable que se lo recuerde más por los puros que se fumaba o no se fumaba en el Salón Oral... y los que le metía por ahí a Mónica Lewinsky. Pero esa es la pequeña historia.&lt;br /&gt;- Pero es lo que ha quedado como imagen, ¿no?&lt;br /&gt;- Sí, no sé, me parece tan estúpido quedarse en eso. Y además la vida privada de la gente qué demonios le importa a nadie, ¿verdad?&lt;br /&gt;- Pero en un país tan moralista como los Estados Unidos...&lt;br /&gt;- No, les interesa más la cartera que la moral. Como les fue muy bien económicamente le perdonaron todas las faltas veniales a Clinton.&lt;br /&gt;- ¿Son moralistas mientras no les afecte el bolsillo?&lt;br /&gt;- Exacto, y ah también son patrióticos mientras no les afecte el bolsillo.&lt;br /&gt;- ¿Crees que la caída de las torres marcó realmente un cambio de epoca.&lt;br /&gt;-Sí. El sueño del fin de la guerra fría, del fin de la historia, del nuevo orden internacional, se vino abajo con las torres. De ese sueño ya no queda más que humo y escombros. De modo que hay que construir. El terror y el horror de lo sucedido no debe desanimarnos; al contrario, debe reanimarnos para ir al fondo de los grandes problemas que no hemos atendido y que son la causa mediata del terror y de la formación de grupos como éstos. El problema sigue siendo la inmensa injusticia global: hay 3.000 millones de personas que viven en la pobreza, la mitad del género humano está viendo en la televisión todo el santo día la imagen de la prosperidad. Esto tiene que crear violencia y más terrorismo y asaltos de todo tipo a las estructuras del poder moderno. La forma en que se presenta la modernidad ofende mucho a los que están fuera de la modernidad sobre todo a los que no tienen comida o escuelas u hospitales. Quizás gracias a las torres gemelas podamos solucionar esos problemas. Y no cuesta mucho: para sentar a todos los niños del Tercer Mundo en un pupitre o para curar problemas de salud básica en el mundo se necesita más o menos lo que los Estados Unidos gastan en cosméticos –13.000 millones de dólares– o los europeos en helados –11.000 millones ¬cada año.&lt;br /&gt;- Quizás sería bueno invertir los términos: si los americanos se empiezan a maquillar con helados y los europeos comen rimmel, empezarían a ahorrar ese dinero y el mundo mejoraría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuentes se ríe y dice que ésa le gustó, que la va a repetir. Entonces le pregunto por qué lo harían: por qué los paises desarrollados entregarían parte de sus excedentes.&lt;br /&gt;- Porque si no lo hacen corren mucho peligro. Se trata de un problema de clarividencia política: deben hacerlo para no tener brotes de terrorismo o de insurrección universal contra la injusticia, como puede ocurrir. Cuando ya se conocen las armas del terror, como lo ha demostrado Bin Laden... No creo que los pobres hayan movido a Bin Laden, para nada, pero los pobres del mundo ya se dieron cuenta de que es posible atacar las fortalezas del poder y de la riqueza. Entonces el ejemplo de Bin Laden va a cundir y es muy imortante prevenir: la única manera es fomentando el desarrollo, la seguridad, la educación, el progreso de esos 3.000 millones de hombres y mujeres. Este despilfarro de recursos, esta mala distribución de la riqueza tienen que corregirse, incluso por razones económicas: para que los países de desarrollo económico y tecnológico tengan mercados, tengan consumidores. Si no, ¿a quién le van a vender sus productos? Y, sobre todo, para evitar explosiones. Si no, la lección del terrorismo va a ser aprendida por los desposeídos...&lt;br /&gt;- ¿La amenaza del terrorismo es la única forma que tienen los desposeídos de hacer entender sus razones? ¿No hay otras...?&lt;br /&gt;- Casi ninguna. Porque nunca han sido oídos. Nunca se ha entendido esta mecánica. Lo entienden George Soros o Carlos Slim, porque dicen "oye, si no tenemos consumidores, ¿qué va a pasar con nuestras industrias, de qué vamos a vivir nosotros los grandes empresarios?" Los empresarios en este momento ven más lejos que los políticos; mucho más lejos. - ¿Quiere decir que la acción de Sin Laden y compañía, si consigue esa conciencia, habrá tenido efectos colaterales beneficiosos?&lt;br /&gt;-Sí, si logra eso. Pero como realmente hay mucha ceguera en el mundo político, no sé si vaya a pasar.&lt;br /&gt;-¿No es sorprendente que un hecho tan violento tenga efectos eventualmente positivos?&lt;br /&gt;-No, para nada. Ha pasado muchas veces en la historia. Muchas veces sólo un tamborazo como éste despierta a la gente de sus sueños. En México, la insurrección chiapaneca es un buen ejemplo. Nos sacó la ilusión de que ya éramos país del Primer Mundo, que era la idea que vendía el gobierno de Salinas, y vimos que no, que seguíamos siendo un país del Tercer Mundo con enormes rezagos, con un problema indígena, con graves desigualdades en el reparto de la riqueza y de la tierra, y que había que solucionarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Fuentes, García Márquez y Vargas Llosa fueron los vértices del boom de la novela latinoamericana. Después, la novela les quedó escasa: Vargas quiso ser presidente, García quiso hacer presidentes. Fuentes entrar en los círculos más áulicos y le pregunto si cree que los poderosos de verdad lo escuchan:&lt;br /&gt;- Sí, claro, me escuchan. Y después hacen lo que se les da la gana.&lt;br /&gt;- ¿Sirven para algo los intelectuales en América Latina?&lt;br /&gt;- Ya lo creo. ¿Cómo no van a servir? Van dándole forma a lo disperso, van juntando lo que de otra manera no se entendería. Dan memoria. Sin memoria un pueblo está perdido. Creo que la responsabilidad del escritor se ciñe a dos palabras: imaginación y lenguaje. Y que la contribución a la imaginación y al lenguaje es la contribución social del escritor. Porque una sociedad sin imaginación y sin lenguaje cae muy pronto presa de las tiranías. Lo primero que atacan Hitler o Stalin son los escritores: los encarcelan, los matan, los exilian. Por algo será...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Fuentes, y que el escritor tiene además un compromiso político igual al de cualquier ciudadano, "que puede militar, votar, optar, criticar, opinar... O no". Le pregunto cómo se nutre, qué lee, y me dice que el Financial Times, el Herald Tribune, El País y The Economist, "que me parece la mejor revista de información del mundo aunque no esté de acuerdo con su filosofía política, en tanto que revistas como Time o Newsweek se han ido al fondo, son versiones inferiores de la revista People".&lt;br /&gt;- En toda esa lista no hay ningún medio latinoamericano...&lt;br /&gt;- Leo los periódicos de mi país. Reforma, del cual soy colaborador, y La Jornada.&lt;br /&gt;- ¿Y qué opinas del papel que están jugando los medios en América Latina?&lt;br /&gt;-Pienso que toda forma de comunicación siempre puede ser mejor que lo que es. Por un lado_hay un problema de contenidos: seguimos siendo más receptores que emisores. Estamos siempre reproduciendo, inclinándonos ante lo que nos mandan. y no generamos noticias: ahí hay un trabajo tremendo por hacer. Y siento que solemos ser mejores en las páginas editoriales que en las de información. Éso me Rreocupa mucho: lo básico es informar todos los días y saber definir qué es una noticia. Hay un cuento de cuando Gabo era jefe de redacción de El Espectador, un&lt;br /&gt;periódico de Colombia, en Barranquilla. Ya había cerrado la edición y lo llamaron para decirle "no cierre, hay una noticia muy importante". "¿Cuál?" "Ha muerto el cónsul de Japón en Barranquilla". "Pero ¿cómo voy a detener la edición para decir que murió el cónsul de Japón en Barranquilla, de qué me está hablando?" "No, es que se lo comió un cocodrilo". Entonces sí era noticia de primera página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Fuentes, y se ríe con entusiasmo y migas de croissant. Sus relaciones con el periodismo son largas y fructíferas –salvo algunas veces. Como aquella, hace décadas, en que salía con una holandesa muy guapa que Emilio Azcárraga, el zar de Televisa, le envidiaba sin pausa. Hasta que una noche, en una fiesta, el Tigre se decidió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oye, Carlos, te la cambio por la libertad de prensa.&lt;br /&gt;-Ni soñando.&lt;br /&gt;Le contestó Fuentes, con la carcajada. Acaba de pasar una semana de descanso en el Copacabana Palace y se lo ve bronceado, rozagante. Pero ahora estamos casi serios. Somos esclavos de nuestros títulos: le pregunto qué siente cuando escucha la palabra poder, con perdón del compañero Goebbels.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues, retomando al compañero Millán de Astray, quiero sacar la pistola y disparar. No, eso no es en serio. Sé que el poder es una palabra multifacética, ambigua, que hay muchos poderes en la vida. Hay el poder del niño, que es un gran poder, y nunca se habla de eso. Sólo se habla del poder político. Que debe ser criticado, limitado, vigilado&lt;br /&gt;constantemente: no hay que dejar pasar ni un día en que el poder actúe con impunidad. Creo que esa vigilancia ciudadana sobre los actos de es indispensable: el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente –citemos a Lord Acton. Pero actúa con más sensatez si se sabe vigilado. Es una función de la inteligentsia, de la prensa y de la ciudadanía.&lt;br /&gt;- ¿Dónde está el verdadero poder en este mundo donde parece que los políticos tienen cada vez menos capacidad de decisión e intervención?&lt;br /&gt;- Bueno, Sharon tiene mucho poder y lo usa. Bush tiene mucho poder y lo usa. Quizás Bill Gates tenga más poder que George Bush, pero Bill Gates no puede apretar botones nucleares, ni mandar ejércitos, y eso es una gran diferencia.&lt;br /&gt;- ¿Cómo te colocas en las cercanías del poder para mantener cierta salud?&lt;br /&gt;- Yo no me coloco en esas cercanías: me convocan. Me invitan a una cena, a una charla, y me entero de cosas. Pero siempre manteniendo mi independencia: no les debo nada. Ahora estoy escribiendo una novela que se llama La silla del águila, la silla presidencial mexicana: también por eso me interesa observar cómo se comportan estos camaradas. Para un novelista observar la conducta de quienes están en el poder es sumamente interesante. El poder es una especie de termómetro: hay gente que se marea muy fácilmente, que pierde toda noción de la realidad, que cree que el poder lo es todo y lo puede todo, y así les va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Fuentes y se sonríe y soporta el ataque del croissant que no le deja tregua. Aunque nada tanto como el dulce de leche: Fuentes vivió parte de su adolescencia en Buenos Aires y el cine argentino y le debe al dulce de leche sus rastros de acné.&lt;br /&gt;El croissant se le rinde y yo aprovecho para preguntarle si cree que la política, desprestigiada por esos usos del poder,&lt;br /&gt;sigue siendo un instrumento válido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La política es un instrumento indispensable. Bueno o malo, tenemos que actuar públicamente, que elegir personas, que tener una representación política. Si tú quieres decir que es un mal necesario, pues digamos que es un mal necesario. Pero yo creo que también puede haber una virtud política, un arte de gobierno, y me basta haber leído algunos clásicos, de Aristóteles para acá, pasando por Hobbes y Rousseau y Maquiavelo, el mero mero, para saber que ésto es posible, deseable... indispensable. Pero sí no, hagamos como Mark Twain cuando le hablaban de lo terrible que es envejecer: Yes, but consider the alternatives. Bueno, pues consideremos la alternativa de un país sin gobierno: nos estaríamos matando los unos a los otros. Tiene que haber una instancia de Estado, de gobierno, pero tiene que estar sujeta a derecho, constantemente investigada y limitada.&lt;br /&gt;- La cuestión es que después de una larga temporada en la que se creyó que la política era la forma de mejorar el mundo, ahora no hay casi jóvenes en América Latina que mantengan esa idea. ¿Te parece que la pueden recuperar?&lt;br /&gt;- No, yo creo que lo que ha pasado, y me parece muy positivo, ,es que la gente en América Latina ha descubierto sus propios poderes no el poder sobre los demás, o el poder con los demas. Y eso se manifiesta en la sociedad civil, en la literatura, en el cine, en las artes, en las organizaciones no gubernamentales, en las asociaciones de barrio, en el movimiento feminista, en el movimiento gay, en sindicatos independientes, en asociaciones agrarias, en fin, por todas partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días porteños Fuentes no ha parado: cansa ver cómo se agita este señor. Entre otras cosas acaba de presentar su última novela, Instinto de Inez, con una actuación al borde de sir Laurence, recitando fragmentos sobre música de Berlioz con un brío de Pavarotti en celo. Ahora es mediodía de varios días después pero seguimos en un salón del Alvear, algodoncito rococó: los frutos secos en vez de los croissants, un aperitivo en lugar del café. Le pregunto por qué América Latina no funciona y Fuentes toma un trago: .&lt;br /&gt;-Porque nos quedamos sin techo en 1820, y desde entonces estamos tratando de reconstruirlo. La monarquía española representaba un techo para sus colonias. Con la independencia nos quedamos a la intemperie y hace 200 años que tratamos de construir un techo nuevo pero nunca lo acabamos.. .&lt;br /&gt;- ¿Y por qué somos tan malos construyendo techos?&lt;br /&gt;- Porque no podemos construir techos sin cimientos. Creímos que bastaba la imitación extralógica de leyes y constituciones democráticas y que teniendo esas leyes íbamos a transformarnos rápidamente en repúblicas prósperas y democráticas como Francia o Estados Unidos. Es lo que yo he llamado las repúblicas Nescafé: repúblicas instantáneas que no funcionaron. No hemos podido crear las instituciones políticas democráticas capaces de dar estabilidad suficiente al crecimiento económico equilibrado de nuestros países, al crecimiento social equilibrado. Hay momentos estelares, de ir al fondo de los problemas, como la presidencia de Cárdenas en México o el Frente Popular en Chile. Son momentos, pero no hay la continuidad, luego viene algo que nos echa para atrás, nos traiciona...&lt;br /&gt;- ¿Y ahora?&lt;br /&gt;- Ahora tenemos gobiernos de legitimidad democrática y sociedades civiles cada vez más fuertes, más diversificadas... La democracia es como la libertad: no se obtiene nunca totalmente pero se busca.y en esa búsqueda está la democracia y está la libertad. Lo malo es no buscarla, cruzarse de brazos ante las circunstancias o permitir que un tirano te pisotee o te mate. Pero también tenemos una gran masa de marginados que empieza a decirse "sí, qué bonita es la democracia, pero a qué horas como, y dónde está mi techo y mi trabajo y mi salario". Y éste es el peligro para la democracia latinoamericana, que si no produce resultados más visibles, la gente diga "ah, pues entonces mejor la mano dura, venga Hugo Chávez"...&lt;br /&gt;- ¿Qué piensas de Hugo Chávez?&lt;br /&gt;- Me parece un bufón, pero un bufón peligroso.&lt;br /&gt;- ¿Por qué peligroso?&lt;br /&gt;- Porque puede acabar con las libertades en Venezuela. Ha creado una dictadura plebiscitaria que ya se le está agotando. Y un demagogo-¬populista, cuando se le agota la política y pierde popularidad, en general acude a la mano dura, al autoritarismo. Es muy peligroso.&lt;br /&gt;- ¿También Colombia te preocupa?&lt;br /&gt;- Colombia es un desastre. Otro foco de inestabilidad terrible. La intervención americana me parece muy peligrosa. Después de los eventos del once de septiembre puede ser la puerta para una intervención más grande en nombre de la seguridad de los Esfados Unidos: que por la¬ puerta de la inestabilidad colombiana, y del combate al narcotráfico y la guerrilla se nos cuelen por todas partes. "Ustedes son el patio trasero de la seguridad y vamos a intervenir para mantenerla".&lt;br /&gt;- ¿Sigues considerando que la mejor forma de terminar con el narcotráfico es legalizar la circulación de las drogas?&lt;br /&gt;- Absolutamente. Porque siempre va a haber drogadictos, como siempre va a haber borrachos. Cuando Roosevelt levantó la prohibición del alcohol siguió habiendo borrachos pero ya no hubo Al Capones. Si legalizas la droga va a seguir habiendo drogadictos pero ya no mafias de narcos. La situación actual es una injusticia terrible, porque no habría oferta de México y Colombia si no hubiese demanda norteamericana. Las grandes ganancias se quedan en Estados Unidos, donde aterrizan aviones con droga, ingresa el dinero a los bancos y ahí no hay ninguna intervención contra esta gente. Es muy desigual, muy injusto y permite a los Estados Unidos señalar con un dedo flamígero a Colombia y a México con sus certificaciones anuales. Es una situación con la que hay que acabar. Y ahí Bush y Fox tienen un acuerdo básico de no culparse mutuamente sino de tratar de resolver el problema. ¿Pero cómo se resuelve el problema si no legalizas? No, no hay manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora dos jóvenes se acercan a pedirle un autógrafo y Fuentes me lleva a pasear por el mundo. Dice que es probable que el ántrax sea una cuestión de terrorismo interno –"¿o ahora nos vamos a creer que la violencia y el terror son monopolio del mundo islámico?" – y después dibuja un cuadro completísimo de la situación en Oriente Medio, con palos para los dirigentes: "Sharon, que depende de la violencia para subsistir" y "Arafat, un cacique local que no logra establecer las bases de la nación palestina".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Crees en esa hipótesis de choque de civilizaciones que ha circulado últimamente?&lt;br /&gt;- Para nada, es una pendejada suprema del señor Huntington, ¿Qué choque de civilizaciones? ¿Hablamos del Mediterráneo, que está hecho a partir de fusión de civilizaciones? Ahí precisamente donde suceden estas cosas es un mundo donde se han encontrado el islam y el cristianismo, que son la base de la cultura española, por ejemplo, y de toda la cultura occidental moderna. Porque si la herencia grecolatina no pasa por el islam a través de Andalucía y Toledo no habría renacimiento europeo, simplemente. Entonces ésta es una cuenca de encuentro cultural, de comunidad, no de choque de civilizaciones.&lt;br /&gt;- Pero ahora da la impresión de que amplios sectores del islam identifican Occidente como su enemigo principal…&lt;br /&gt;- Sí, porque viven baio regímenes autoritarios y no pueden identificar a sus regímenes como los enemigos. A un egipcio le cuesta mucho decir que Mubarak es el culpable, o a un árabe que el rey Fahd es el culpable. Entonces se desvía o se sublima la oposición hacia Occidente, a los Estados Unidos. Que tienen mucho que ver, yo reconozco los fallos terribles de la política exterior norteamericana y el resentimiento que genera. Un resentimiento subrayado por la difusión de las imágenes del estilo de vida occidental opulento, bello, sin olores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vasos se están vaciando y se impone la pregunta por su presidente: Fuentes me dice que el principal problema del gobierno Fox es su debilidad parlamentaria unida a su falta de habilidad para la negociación política.&lt;br /&gt;- Y sus conflictos se acentúan debido al hecho de que el presidente dice cosas no muy pensadas y viaja demasiado; la gente quiere verlo sentado en su despacho, trabajando, pero él parece preocuparse más por su imagen pública que por el funcionamiento del gobierno...&lt;br /&gt;- ¿Se le está agotando el capital de confianza inicial?&lt;br /&gt;- Creo que sí, tenemos que ver resultados pronto. ¿Cómo puede funcionar un gobierno con tres gabinetes, sobre los cuales el presidente no tiene verdadero control? En México hay el gabinete oficial, el gabinete ampliado y los asesores de un gabinete de la casa presidencial: eso crea una confusión respecto a quién toma las decisiones y quién habla y cómo habla.&lt;br /&gt;- ¿Y se ven efectos sociales y económicos para el común de la gente?&lt;br /&gt;- No, se ve una cosa terrible. Supongamos, de parte de Fox y su equipo, la mejor buena voluntad y la mayor eficacia: se les viene encima la recesión americana. Y después del once de septiembre una situación aún peor. Porque todas las válvulas de escape de la economía mexicana se empiezan a cerrar. Le van a echar candado a la frontera; en consecuencia va a haber menos trabajadores migratorios que envíen dólares y el petróleo, el turismo, las exportaciones mexicanas van a bajar: todos los indicadores van a sufrir un grave descenso. Entonces llega el momento de decidir qué hacemos. Ojalá Fox tome el ejemplo de Roosevelt: que emplee los recursos internos del país, active el mercado interno, cree infraestructuras, atienda los problemas básicos de la población. Como hizo Roosevelt en la crisis, mucho peor que ésta, de 1932. Pero tampoco se quiere admitir la gravedad de la situación. Se supone que estamos todavía en el mundo de jauja de los años 90. Y ese mundo ya se acabó.&lt;br /&gt;- Y al mismo tiempo da la impresión de que con el efecto Talibán todos los demás problemas han pasado a segundo término, y que eso puede ser muy duro para nuestro continente.&lt;br /&gt;- Sí, hay mucho temor de que América Latina deje de ser asunto prioritario para los Estados Unidos. Cuando Bush se encontró con Fox, antes del 11 de septiembre, declaró que consideraba a México la prioridad número uno de sus relaciones exteriores, cosa que le sentó muy mal a Tony Blair. Pero hoy México ya no es la prioridad, salvo en el sentido de que tiene una frontera común y hay que cuidar su seguridad.&lt;br /&gt;- ¿Y crees que esto puede haber influido en la sobreactuación de Blair últimamente?&lt;br /&gt;- Sí, mucho, mucho. Él quiso probar que él era el aliado número uno, no México ni quien fuera: que ése era su privilegio&lt;br /&gt;- Le dio un ataque de celos...&lt;br /&gt;- Sí, sí, los ingleses son muy celosos de su socio referente. Son el Estado 51 de la Unión. Les encanta serio, it tickles them.&lt;br /&gt;- ¿Y Castro? ¿Le sigue haciendo cosquillas a alguien?&lt;br /&gt;- ¿Castro? Seamos piadosos. No, me preocupa la sucesión de Castro, porque es evidente que este hombre no se va a ir hasta que se muera. Me preocupa en qué medida la sucesión está preparada para no provocar un baño de sangre entre castristas y anticastristas. Ojalá sea democrática y tranquila.&lt;br /&gt;- ¿No crees en la sucesión de Raúl?&lt;br /&gt;- Creo que eso dura unos meses, un año como mucho. La figura histórica es su hermano. Hasta donde sé, parece que hay un grupo apto que se ha formado en el dogma revolucionario pero es capaz de conducir una transición política. Pero mientras los americanos mantengan una actitud totalmente agresiva y negativa frente a Cuba no se está preparando una&lt;br /&gt;buena transición y se equivocan quienes piensen lo contrario, porque si algo le ha dado poder a Castro ha sido la política de los Estados Unidos.&lt;br /&gt;Sin la enemistad norteamericana Castro se hubiera caído hace mucho tiempo por movimientos internos de descontento en Cuba, sin más, pero los gringos le han dado la bandera de "yo y la revolución estamos aquí para defenderlos del ogro imperialista". El día que Estados_Unidos le diera un abrazo, Fidel Castro se derrumba, se Convierte en polvo. En este tema Estados Unidos ha sido particularmente ciego e intolerante. Han abrazado a muchos gobiernos totalitarios, empezando por China: la excepción cubana es un error fatal de su política exterior. Hacer de Cuba esa excepción simplemente porque quieren el voto del exilio cubano en Florida es muy pobre para un país fuerte que debe tener una política exterior fuerte: es una gran debilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche Carlos Fuentes empezaba a cumplir 73 años. Era sábado y estábamos en un club de tango de un suburbio porteño: una pista de básquet convertida en milonga, matrimonios añosos, bailarines eximios. Un presentador de ocasión tomó el micrófono para decir que estaba entre nosotros el mayor escritor latinoamericano, y todos aplaudieron. Fuentes saludaba con su inclinación cortita de cabeza; después le pregunté cómo le resultaba eso de escuchar todo el tiempo tanto elogio, tanto gran escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me mato de risa, me muero de risa. Yo me veo todas las mañanas en el espejo y digo: ¿gran qué? ¿Ese señor que se va a rasurar y a lavar los dientes?&lt;br /&gt;- ¿Pero no te da cierto escalofrío...?&lt;br /&gt;- No. Además recuerda que detrás de todo gran hombre entre comillas hay una gran mujer diciéndole che no sos tan grande, no te lo creas, no seas pendejo... Y yo por fortuna tengo esa mujer.&lt;br /&gt;Dice y se ríe mucho. Esa mujer está del otro lado de la mesa pero no nos oye: tangos resuenan más y más. Entonces le pregunto por las formas del recuerdo, cómo se imagina que será recordado. Debe ser extraño, también, tener garantizada tu avenida.&lt;br /&gt;- Lo que yo nunca querría es ser estatua: a las estatuas las cagan las palomas. En cambio una estampilla me gustaría más. Es bonito eso de la estampilla: sirves para la comunicación y, además, te están lamiendo todo el tiempo.&lt;br /&gt;Dice Fuentes y, otra vez, suelta la carcajada.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Nota: la conversación entre Carlos Fuentes y Martín Caparrós tuvo lugar antes de la renuncia de Fernando de la Rúa a la presidencia de Argentina)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6413020&amp;amp;postID=115500420710032487#arriba"&gt;&lt;strong&gt;Ir a Índice&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://unavozunavez.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color: #33cc00;"&gt;&lt;strong&gt;Regresar a la página principal&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-5399178886294136309?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://unavezunavoz.blogspot.com' title='Fuentes y América Latina'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/5399178886294136309/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=5399178886294136309&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/5399178886294136309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/5399178886294136309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/08/fuentes-y-america-latina.html' title='Fuentes y América Latina'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-4073924296637159433</id><published>2011-07-24T23:29:00.001-05:00</published><updated>2011-08-11T12:26:54.253-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Perón'/><title type='text'>Lienzo sin pincel</title><content type='html'>&lt;div class="uiHeader uiHeaderBottomBorder mbm" style="border-bottom-color: rgb(170, 170, 170); border-bottom-style: solid; border-bottom-width: 1px; color: #333333; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; margin-bottom: 10px; padding-bottom: 0.5em;"&gt;&lt;div class="clearfix uiHeaderTop" style="display: block; zoom: 1;"&gt;&lt;div&gt;&lt;h2 class="uiHeaderTitle" style="color: #1c2a47; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;Perón sueña con la muerte&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 class="uiHeaderTitle" style="color: #1c2a47; font-size: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 class="uiHeaderTitle" style="color: #1c2a47; font-size: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;Por Tomás Eloy Martínez.&lt;/h2&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="clearfix" style="display: block; font-size: 11px; zoom: 1;"&gt;&lt;div class="mbs uiHeaderSubTitle lfloat fsm fwn fcg" style="color: grey; float: left; font-size: 11px; font-weight: normal; margin-bottom: 5px;"&gt;de&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=100000095059553" style="color: #3b5998; cursor: pointer; text-decoration: none;"&gt;Aves de Prensa&lt;/a&gt;, el Martes, 14 de junio de 2011 a las 8:55&lt;/div&gt;&lt;div class="uiHeaderSubActions rfloat" style="float: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mbl notesBlogText clearfix" style="color: #333333; display: block; font-family: 'lucida grande', tahoma, verdana, arial, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 20px; word-wrap: break-word; zoom: 1;"&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Estas fueron, una por una, las palabras que dijo el Secretario: “Yo estaba en el dormitorio cuando el General despertó sobresaltado. Me había quedado montando guardia junto a la cama, como todas las noches, con la punta de los dedos en estado de alerta. Los males que enviaba el enemigo se asomaban por la ventana y por los respiraderos del cielorraso. Bastaba un ademán de mis dedos para obligarlos a marcharse. Siempre actué como un pararrayos contra los males de afuera, pero no puedo hacer nada contra los males que el General tiene adentro de los sueños". Dijo que lo había tocado, para imponerle sosiego: la piel del General estaba húmeda, pero había una extraña calidad en el sudor, como si perteneciera a otro cuerpo y se hubiera quedado allí por desorientación. Descubrió en su pecho la plaga de manchitas pálidas que solían brotar en las épocas de tristeza más honda, cuando el General sentía que todos lo abandonaban y que también él mismo acabaría por abandonarse. Vio el movimiento reflejo con que encendió la radio para escuchar el informativo de las siete, y el desencanto con que la había apagado al advertir que eran apenas las tres.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Dijo que el General lo había mirado con agradecimiento, como si su vida dependiera de él (y el Secretario creía, en efecto, que la menor de sus distracciones bastaría para disolver la vida del General en la nada). Había imaginado (dijo) que él volvería a quejarse de ardores en la vejiga, de la humedad que le enfriaba las articulaciones, de la pequeña llaga dejada en algún rincón de la uretra por la sonda que acababan de retirarle.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Para moderar su inquietud, había observado al General cuidadosamente: dijo que había llevado la mirada hacia los filtros de los riñones, que había medido la densidad del viento en los alvéolos pulmonares, que había acompañado a la corriente sanguínea durante un largo trecho, para oír su velocidad y su cadencia. No había encontrado señales de turbación. Pensó entonces que el General haría como siempre, un ademán de apartamiento antes de volver la cara hacia la pared: Váyase a dormir, López. Pero no fue así. Lo vio incorporarse en la cama con lentitud como si temiera ser deshojado por el movimiento, disimulando la demacración de la cara con una sonrisa tan falsa que parecía tallada sobre la carne viva. Sólo al cabo de un rato soltó la voz. Dijo que pocas veces la había oído salir tan tenuemente, y aún no sabía si era porque los miedos del sueño habían tardado en retirarse de la voz o porque el General, inseguro de sus fuerzas, quería mantenerla en un sitio descansado. Le confió (así dijo) que había soñado un sueño de muerte tan ajeno a todo los sueños de vida que sólo él, López Rega, con su conocimiento de los astros y el instinto de que estaba dotado para leer los designios de la noche, sabría descifrar sin equivocaciones. La declaración del General le sorprendió (así dijo) porque no creía que en un cuerpo con tan avanzada mortalidad como el suyo pudiera haber lugar para los sueños.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;“Me vi suspendido en el aire -había contado el General-, pero no temía caer. Arrancaba de lo alto de lo árboles unas frutas de polvo que no sabían a nada. Los pájaros me herían con los picos y las garras, pero cuando se apartaban de mí advertía que eran ellos y no yo los que perdían sangre. En el fondo de un cráter volcánico Isabel cavaba la fosa donde me enterrarían. Vi que Paladino, en el borde del cráter, devoraba una de mis piernas. Yo sentía mis dos piernas intactas en el aire, y sin embargo sabía que aquella otra pierna era también mi cuerpo, Vi a Vandor recomponer sus cenizas y ocupar, con los huesos vestidos de uniforme, un sillón que debía ser el de presidente. Todos ustedes hablaban de mi entierro en un dialecto que yo desconocía, aunque me daba cuenta por la entonación, del significado de las palabras. De pronto, también yo estuve en tierra. Más bien dicho, estuvo en tierra la conciencia de que era yo, porque mi cuerpo era el de otro. Miré hacia arriba y vi que un hombre muy triste flotaba en el aire. ¿Quién es?, pregunté asustado. ¿Nadie puede ayudarlo a bajar? Alguien (me parece que era usted, López) respondió: Es el pobre Perón, y no vale la pena bajarlo porque está muerto. En es momento desperté".&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Dijo que había ido a la cocina a preparar un poco de té. Oía rumiar al General las imágenes del sueño, mudándolas de orden y barajándolas como un mazo de cartas. Lo veía (así dijo) reproducir las desconocidas palabras de Vandor, Isabel y Paladino en un dialecto innoble que no parecía humano. Al volver con las tazas, había encontrado al General anotando en su cuaderno de cabecera algunos pormenores que de pronto le parecían imprescindibles: la fulguración de un diamante en las manos de Isabel, los tirabuzones de fuego que fluían de la cabeza de Paladino y, sobre todo, las heridas que correspondían a su cuerpo pero que sin embargo aparecían sobre el cuerpo de los pájaros. ¿Qué puede ver usted López?, le había preguntado, ¿Son augurios bueno o malos?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Dijo que él, López Rega, había repetido el sueño en voz alta para verificar si el movimiento de los personajes estaba influido por los movimientos del cielo. Luego de cada frase, había esperado la aprobación del General. Así fue López, de esa manera.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-¿Recuerda si en algún momento del sueño oyó decir que el río cabe en el océano? -había preguntado el Secretario.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-No. Sólo estaban hablando de mi muerte.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Y cuando volaba, ¿nadie le dijo que se situara en el centro pero que caminara por el costado?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Nadie -había respondido el General-. El dialecto que ustedes hablaban estaba hecho de sentidos pero no de palabras.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Entonces el sueño no quiere decir nada -había interpretado López-. Cualquiera de esas dos frases hubiera sido un aviso de que usted estaba en peligro. Pero como nadie las pronunció, los signos de la muerte, del volcán y del aire se fueron anulando mutuamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Dijo que había retirado una de las dos almohadas del General, para ayudarlo a relajarse. Antes de apagar la luz, le había impuesto la mano sobre los ojos, llevándolo lentamente hacia una nada por la que no pasaban los sueños ni las turbulencias del pensamiento.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Eran las tres de la tarde. Caminábamos entre luces tan cristalinas que aún no terminábamos de dar un paso cuando ya lo sentíamos borrado. A veces, el vaho de las frituras madrileñas nos salía al encuentro, confundido con el vaho de algunas flores prematuras. El Secretario y yo nos habíamos dado cita un par de horas antes en sus oficinas de la Gran Vía, donde, administraba –“para pucherear"– un invisible negocio de importación y exportación. Apenas entré, me había ofrecido tres libros de su cosecha, dedicados “al amigo cronista cordialmente" con una letra infantil y laboriosa. La firma respiraba a duras penas dentro de una rúbrica envolvente, que se dejaba caer sobre cada letra como un párpado; al pie de la rúbrica, un fleco desprendido de la R o de la g (la caligrafía era ingenua pero a la vez confusa) estaba adornado por tres puntos en forma de triángulo. “No son los puntos de la masonería -me había explicado, curándose en salud-. Por lo contrario, permiten identificar a las personas que tienen fe en Dios y amor por el conocimiento. Observe el triángulo: está más cerrado que el de los masones". Lo acompañé a retirar unas cartas de hotel Gran Vía, y luego a comer un bocadillo de jamón en una tasca de la calle Serrano. La tarde nos iba llevando hacia el Palacio de Oriente, donde no quise entrar porque los portales de acceso eran demasiado altos y me comunicaban malos presentimientos. Me preguntó si yo era supersticioso o si, quién sabe, había conseguido atravesar esa delgada tela de las apariencias más allá de las cuales todo es mágico. “Aún estoy del lado de acá”, le dije. “Pero debo confesarle que cuando vengo a Madrid me vuelvo supersticioso”. Recordé que ya en el primer viaje, cuatro años antes, me había marchado de la ciudad con la impresión de que por las noches bajaban legiones de sembradores a espolvorear las calles con semillas de beatos. Me atemorizaban las mujeres de luto, las tabernas con nombres de santos, el sabor a esperma de velas que tenían las verduras. Pero creo que no le confié esas aprensiones.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Los libros que me había regalado empezaban a pesarme. Nos internamos en los jardines de Sabatini y nos sentamos al fin ante la estatua de Alfonso el Sabio. López Rega completó una larga exposición sobre la era de espiritualidad que se avecinaba, en la que todos los hombres reconocerían al General como un conductor y un iluminado. Advirtió que la sociedad de consumo llegaba a su fin, y que por haberla combatido sin buscar antes la protección de las Fuerzas Inmateriales, el General había perdido el poder en 1955. No volverá a ocurrir, dijo: el espíritu del General está inflamado ahora de energía electro-magnética, y sólo espera la llegada del Gran Año Planetario para emplear a fondo esa energía contra los enemigos. Leyó la incomprensión en mi cara y vi que los ojos se le endurecían. Me preguntó si dudaba de él. Le respondí que no se trataba de eso: simplemente, nos movíamos en distintas longitudes de onda.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Una mariposa amarilla se posó en la cabeza de Alfonso el Sabio. El aire de la tarde era tan diáfano que podía ver cómo la mariposa, al agitarse, perdía el polvillo de las alas.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Por suerte para usted y para mí, el General está ahora más allá del bien y del mal -le oí decir-. Es puro espíritu.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Tal vez por eso tiene sueños tan difíciles de interpretar -le insinué, apuntando hacia algún blanco oculto de su omnipotencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-El General no tiene sueños sino visiones –declaró con cierta solenmidad–. Ya no está en condiciones de soñar. Hace cinco años, poco después de mi llegada a Madrid, le hicieron una operación muy delicada. El corazón estaba débil y no pudo resistir. Murió. Los médicos iban a dar el anuncio de la muerte cuando yo los detuve: concédanme solamente media hora, les dije. Total, ya no hay nada que perder. Me encerré en el quirófano, a solas con el General y lo llamé por su nombre astral. Al tercer llamado, resucitó. Ahora es mi energía cósmica la que lo mantiene vivo.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-¿Y el General lo sabe?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Lo intuye –dijo–. Cuando lo sepa verdaderamente, ya no habrá modo de salvarlo. Morirá para toda la eternidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Una línea de brisa desbarató el aire (fue algo más ligero que la brisa: su reverberación o su sombra). La mariposa levantó vuelo y se perdió en las lejanías del Manzanares.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Hay algo que no sé ver claro–-dije–: esas frases que el General no oyó en el sueño y que hubieran sido un mal presagio. ¿De dónde las sacó, López?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Son oraciones egipcias, del Libro de los Muertos–-inventó–. Pero esas frases o cualquier otra hubieran dado lo mismo. Las dije para que el General se quedara pensando en ellas y las metiera dentro de sus visiones. Un día me llamará, me dirá que las oyó, y volveré a explicarle que son un aviso de peligro.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-¿Qué ganará con eso? -le pregunté.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;-Yo, nada. No estoy al lado del General para ganar o perder. Pero el Movimiento sí saldrá ganando. El General se pondrá a averiguar de dónde viene el peligro, y cuando lo sepa, rodará la cabeza de algún traidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;8 de abril, 1970.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 11px; line-height: 1.5em; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Vía la Fundación Tomás Eloy Martínez:&amp;nbsp;http://blog.fundaciontem.org/2011/06/peron-suena-con-la-muerte.html&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6413020-4073924296637159433?l=hechos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://unavezunavoz.blogspot.com' title='Lienzo sin pincel'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hechos.blogspot.com/feeds/4073924296637159433/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6413020&amp;postID=4073924296637159433&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/4073924296637159433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6413020/posts/default/4073924296637159433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hechos.blogspot.com/2011/07/lienzo-sin-pincel.html' title='Lienzo sin pincel'/><author><name>wilder</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00866784445296677915</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6413020.post-9115539050830405849</id><published>2011-07-10T21:38:00.001-05:00</published><updated>2011-08-11T12:27:20.985-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alexandr Mondragón'/><title type='text'>Prohibido olvidar</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;&lt;b&gt;La "ficción" de los sabios y la patética realidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Alexandr Mondragón&lt;
